Capitulo 37: Nuevos Pasos (Narra Edward)
Jasper había entrado hace horas a su clase de Literatura, hice el intento de presenciar la primera clase de Bioquímica para distraer mi mente un poco pero fue en vano, apenas pude me esfume de allí. Fui a las grandes galerías de la Universidad, las que daban a los jardines y gradas. Tome asiento en el mismo lugar que acompañe a Bella en su almuerzo días atrás. Recordé aquel beso que nos dimos, sus dulces y cálidos labios, su aroma, ese elixir que circula por su ser, mi antigua droga personal. Antigua porque la tentación queda muy por debajo de todo lo que Bella despierta en mi, amor, la necesidad de estar junto a ella, hacerla feliz, mantenerla a salvo, darle todo lo mejor que soy.
Las palabras de Alice retumbaron en mi cabeza, que no somos monstruos, que optamos por potenciar nuestra parte buena, buscamos una existencia pacifica, que a pesar del esfuerzo que nos condena y enorgullece respetamos la vida humana. Yo quiero mantener a salvo a Bella, respetar su humanidad aunque para mi implique mayor cuidado, mayor determinación y autocontrol en todo. Que viva todo lo que no pude vivir como humano, que el ritmo de la naturaleza fluya como debe ser. Debí morir cuando sucedió aquella pandemia, debí morir junto a mis padres pero el destino me descontinuó del camino de la vida y no de la mano de la muerte sino de la inmortalidad, de algo mas grande que un simple y vulgar mito. Carlisle me salvo, me dio otra oportunidad que yo no pedí sino que fue mi madre quien lo hizo. El natural camino de la vida que la llevo a ser maternal conllevo consigo hacerla lo suficientemente perceptiva para descubrir en Carlisle la forma de salvarme de la muerte.
Y eme aquí un vampiro de así 110 años, el predador mas peligroso del mundo rendido ante el amor hacia la presa mas vulnerable, una presa que me pide a conciencia propia la eternidad para amarme al igual que lo hago yo a ella.
¿Es valido que me sienta si de torturado ante el pedido de Bella? ¿Que ella lo desee realmente no hace la diferencia?
La amo tanto que pensar en lo que pueda sufrir en la transformación me da escalofríos, que ella quiera pasar por ese infierno, ese ardor que fulmina tu humanidad y te transforma en un vampiro, me resulta insoportable.
También me resulta insoportable que solo unos pocos años la tendré para mí, los años realmente resultan efímeros si amas con locura como me dijo Alice. El tiempo de una vida humana es una gota en el inmenso y eterno océano de un vampiro. Amo tanto a Bella que todo mi océano circula alrededor de esta única gota, lo único por lo que puedo existir. Una vida humana no alcanza para todo lo que sentimos.
Pero quiero darle y demostrarle todo lo que este en mis manos mientras siga siendo humana, hacer las cosas por el camino correcto aunque una parte de mi, aquella parte tortuosa y absurda de mi, dice a gritos que no la convierta en un monstruo al final.
Quiero hacerla feliz y nunca mas ver ese dolor en su rostro como en esta mañana, nunca mas hacerla llorar de tristeza. Así que la complaceré en todo lo que me pida yendo por el camino correcto de nuestro amor, dando los pasos que tenemos que dar para estar eternamente unidos.
-Hola Emmet- me atendió al móvil- por favor hermano ven para el campus de la Universidad necesito hablarte de algo…Okay nos vemos.
Corte la llamada mientras continuaba mirando hacia los grandes jardines. Alice tiene razón, ella es lo que he buscado toda mi vida, al fin estoy casi completo, de hecho el amor de Bella me basta pero un detalle es necesario para alcanzar todo, para alcanzar un sueño y hacerlo realidad.
-No Edward ¡No!- grito Emmet agarrándose la cabeza-.
-¿Cómo que no? Ya es hora, quiero hacerlo.
-¡Como puedes decir eso! Tú eres mi ejemplo y te van a matar.
-Eleazar no me va a matar Emmet y tú ya lo has hecho tres veces.
-Eso no viene al casi a mi me han manipulado de la manera mas perversa- ¡no quería leer tanto en su mente!- No te dejare, no te dejare, ahora vendrá Jasper y lo impediremos.
-Deja de comportarte así Emmet, le diré a Rosalie sobre eso de que fuiste manipulado ya veras, te castigara y de verdad.
-No serias capaz Edward - me miro preocupado, sonreí desdeñoso para que lo creyera- me vas a matar a mi ¡De un infarto!
Emmet se agarraba la cabeza y ponía cara de tragedia. La verdad que cuando quiere se comporta como un idiota. Podía leer en su mente la felicidad que le provoco mi noticia, era sincero pero a la vez perverso, pensaba tenerlo como excusa para festejar con Rosalie en privado.
¿Y eso de que era su ejemplo? Por favor, mi ejemplo era él que tres veces dio ese paso, porque él tenia todo con su alma gemela, mis hermanos eran felices. Yo en toda mi existencia no había encontrado eso, era un sueño privado, encontrar mi alma gemela para amarla con dulzura como Esme y Carlisle, con respeto y contención como Alice y Jasper, con pasión como Rosalie y Emmet. Debo admitir que me quede corto en mis idealidades cuando conocí a Bella, ella caló hondo en mi, con solo mirarme me enlazo mágicamente, le pertenezco.
-Ya cállate Emmet, eres muy melodramático – me carcajee y lo abrase. Sentí las palmadas fuertes de Emmet en mi espalda mientras me abrazaba-. Casi me creí lo del infarto.
-Ja j aja, de verdad Edward ya quiero ver que te hace Eleazar- se burlo de mi luego de un ultimo apretón de su abrazo-.
-Ganare un poco mas de tiempo y estoy haciendo lo correcto, ya sabes lo sorprendentemente comprensivo que es él, miles de veces esperaba que me clavara los colmillos por pretender a Bella pero no lo hizo.
-Es un gran hombre Eleazar, pero esta bien, seré optimista y apostare a tu favor- me pego con su puño en mi hombro muy amistoso-, alii viene Jasper.
Jasper nos vio a lo lejos y nos dio una gran sonrisa, se fue caminando directamente al estacionamiento, parecía nervioso. Cuando llegamos al Volvo nos subimos, Emmet atrás, Jasper en el asiento del acompañante y yo al volante.
-¡Edward!- Jasper prácticamente salto sobre mi, realmente eran tal para cual con Alice, Emmet se nos quedo mirando sorprendido y burlón- ¡Que felicidad! ¡Cuando se enteren en casa! ¡Cuando suceda!
-Gracias Jasper- le devolví el abrazo y comencé a sentir una alegría exorbitante, la mía y la de él-.
-Ya chicos, vamos a casa- bramo Emmet separándonos de nuestro abrazo- ponte a conducir Edward.
-Esta bien celoso- me reí y arranque hacia casa-.
Nuevos pasos me esperan, una nueva existencia junto a mi sueño, junto a la mujer que amo, Bella Swan.
...meet my dream...

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