jueves, 24 de febrero de 2011

...Meet my dream... Capitulo 38º ... Te alcanzan...



Capitulo 38: Te alcanzan…

(Narra Edward)


-¡¿Me vas a dejar organizar todo verdad?!- al bajar del auto y sin que la percibiera Alice salto sobre mi espalda, colgando y abrazándome. Su risita era pura diversión, felicidad hasta un poco desquisiada-.

-Alice- extendí mi mano hacia atrás y la despeine-, todavía no he ido a hablar con ella y tal vez no…

-¿Estas dudando hermano?-Jasper me miro perplejo al bajar del Volvo, Emmet rápidamente se fue a darle la noticia a Rosalie y llevar a cabo su festejo privado-.

-No yo no Jasper es solo que… ¿y si se enfado demasiado y no quiere?

-Nada de eso Edward, todo te saldrá a la perfección, creo que lo he visto-Alice me libero de su abrazo y fue junto a Jasper hundiendo su rostro en su pecho de modo cariñoso, él la rodeo con sus brazos-.

-Estas tensa Alice, siento mucho estrés- Jasper la beso en la frente-.

-¿Cómo es eso que “crees” que lo has visto?-Alice hizo una mueca por mi pregunta-.

- Si, es el efecto que me deja Jacob Black cuando aparece, ya sabes, no logro ver nada cuando esta presente y ese efecto perdura un poco más después. Tuve una pequeña visión donde tú y Bella se veían muy felices así que “creo” que todo ira muy bien.

-¿Jacob Black estuvo aquí?- me sorprendió saber eso-.

-Si, fue a casa de Eleazar esta tarde y saludo a Bella mientras estábamos en nuestra reunión de chicas. Eleazar y Carlisle hablaron con Jacob en la mañana, comenzara a trabajar en jardinería nuevamente.

-¿Es seguro que este entre nosotros?- Jasper apretó a Alice un poco contra su pecho-.

-No te preocupes, su autocontrol es sorprendente, además sospecho que hay algo que lo mantiene como una cachorrito cuando esta cerca suyo, tu ya sabes Jasper- sonrió pícaramente y Jasper quedo pensativo-.

Leí en la mente de Alice las modificaciones del tratado, me parece justo en el sentido de que así como Carlisle y Eleazar trabajan en la reserva, alguno de ellos trabaje en nuestro territorio, y mucho mejor el alfa de la manada que tiene mayor control de si mismo. Jacob no me agrada del todo, supongo que no son más que celos del pasado, pero es el mejor amigo de Bella y no olvido la confusión en s mente cuando vio a Jane, eso fue extraño.

No pretendo fiarme del entorno, con Jane aquí, la nueva hija de Aro Vulturi, no me resulta conveniente tener a Jacob Black, un licántropo en tanta proximidad. Es una falta de cortesía de mi parte no confiar plenamente e ese aspecto en Jane, pero así como me resalto que Bella era humana y sabia de nuestra existencia, puede que comience con las reglas de nuevo aplicándolas sobre nuestros vecinos de la Push. También esta otro punto extraño, la mente de Jane cuando vio por primera vez a Jacob, así como la de él, quedo en completo shock, una confusión que pude descifrar pero que emanaba un sentimiento muy familiar. Ummm… casi como lo que siento cuando Bella esta junto a mi.

-Edward- Alice me saco de mis cavilaciones- me tome la libertad de hacer algo.

-¿Algo?- sonrió un poco avergonzada-.

-Saque aquello de la caja fuerte, lo mande a achicar para que quede perfecto, espero no te moleste- le sonreí feliz por su favor, también me causo gracia el porque tener una caja fuerte en una casa llena de vampiros ¿Quién querría entrar a robar?, supongo que Esme la puso solo por ordenar y no otra cosa-.

-Gracias duendecilla, ¿Dónde esta?- me sentía ansioso y de repente una oleada de paz, Jaspe me sonreía aun abrazando a Alice junto al Volvo estacionado frente a la casa-.

-Edward me dejarías darles una sorpresa, tu solo ve ahora con Bella, yo te llamare al móvil cuando este todo listo- se libero de los brazos de Jasper y se paro frente a mi sacudiendo sus pestañas-.

-Alice –suspire- que no sea nada extravagante, sabes como se pone Bella con tus ocurrencias y la verdad no quiero verla mas alterada, necesito suerte- Jasper se carcajeo y Alice se dio vuelta para mirarlo con e seño fruncido-.

-No será nada extravagante, los conozco y los quiero mucho a ambos, solo hare lo ideal, este será uno de mis primeros regalos- los ojos de Alice me miraron con dulzura, le sonreí y abrase-.

-También te quiero mucho Alice, eres el monstruito que mas adoro.

- Bueno ya vete y arregla las cosas, esta tan ansiosa de verte como tu- asentí, me despedí de esta tan ansiosa de verte como tu- asentí, me despedí de Jasper con un saludo de mano mientras me encaminaba a la casa de Eleazar-.

(Narra Bella)

Termine mi cena sin siquiera respirar, me pase la mayor parte del día en la cama, luego con Alice, Rose, Jane y Jacob toda la tarde, me encontraba hecha un nudo, necesitaba estirar las piernas un poco. Así que rápido, luego dela cena que preparo mi abuelo, me metí a la ducha para relajarme. Me lleve un gran susto cuando al salir del cuarto de baño, sobre mi cama se encontraba un paquete y una nota perfectamente doblada a la mitad.

“Bella los sueños te alcanzan y ante todo te voy a recordar que estés bien vestida. Alice xxoxxo”

Cuidadosamente abrí el paquete y con una mano alce en el aire su contenido. La textura de la tela era suave y ligera al tacto, bailoteaba con gracia mientras sostenía aquel reluciente vestido celeste frente a mí. Era perfecto, sonreí de solo verlo, la primera vez que un vestido me gustara tanto. No conté hasta diez que de nuevo en el cuarto de baño me lo puse, relucía su corte sencillo y agraciado, me sentía Alicia en el país de las maravillas.

Al salir nuevamente del cuarto de baño hacia mi habitación otra sorpresa me cautivo. Sus ojos dorados, casi líquidos mirándome fijamente con dulzura, la dulzura que quería volver a ver, que nunca mas estropearía con mi torpeza, que nunca dudaría del amor que profesa el alma dentro de esos ojos tiernos y puros.

-Te ves abrumadoramente hermosa- las palabras fluyeron de sus labios produciendo un ligero cosquilleo en mi interior-.

-Edward yo…- me tembló la voz, lo había extrañado tanto, fui tan tonta, sentía que las lagrimas m estaban llegando de nuevo-.

-No Bella, no mi amor- con un movimiento rápido se acerco y tomo mi rostro entre sus manos-, yo lo lamento por hacerte enfrentar con ese antiguo dolor y mal juicio en mi interior, llevas razón en todo, no hay monstruos, el camino que elegí me dejo completamente de ellos, el camino me llevo hasta ti, te amo Bella, te amo.

-Y yo a ti Edward, no importa nada solo te amo.

Nos miramos a la cara, recorriendo muestras facciones, guardando este momento a la cara, recorriendo nuestras facciones, guardando este momento en la memoria, anhelando el roce de nuestros labios y así fue. Su mano se deslizo a mi cintura y me acerque a el enredando mis dedos entre su cabello. No hubo mas distancias, nuestros labios se encontraron, se necesitaron, se enloquecieron con dulzura. El frio despertó al calor sin cuidados. Sus manos se clavaron en mis cintura apretándome contra él aun mas, elevándome del piso, me aferre mas al frio tacto de su piel, era diferente, era un nuevo paso que no me daba miedo dar con él. Me giro hasta llegar a la cama sin parar los besos. Escuchar su respiración agitada me estremecía de felicidad, me incentivaba a seguir sin límites, a seguir a pesar de mi corazón frenéticamente palpitante. Mi mano llego a su pecho emprendiendo una lucha común único botón a su alcance de todos los de su camisa, temblorosa logro su objetivo y se deslizo a su victoria. En el huequito que logre desabrochar metí mi mano, mi respiración se detuvo al sentir la fría piel de su pecho, el contorno de sus músculos. Suspiro profundamente cerrando sus ojos, terminando el beso pero manteniendo su cercanía, apoyando su mano sobre la mía en contacto con su pecho, reflejando tranquilidad en sus facciones mientras ambos regulábamos la respiración siguiendo el sonido de mi corazón calmarse.

-También te quiero eternamente junto a mi – susurro y abrió sus ojos-, pero primero tengo un pedido que hacerte Bella.

Me vi en sus ojos, vi el amor eterno, oí la seguridad de sus palabras, el significado de ellas, él me convertiría. Contuve la oleada e felicidad que me inundo y solo rose sus labios con un pequeño beso correspondido.

-¿Cuál Edward?- me entrego una media sonrisa-.

Estaba a punto de hablar cuando su móvil sonó, cerró la boca rápido haciéndose escuchar el sonido del choque de sus dientes. Se incorporo y sentó al borde de la cama. Atendiendo mientras abrochaba el votos de su camisa

-¿Alice?- su voz sonó divertida per de repente abrió sus ojos como platos- de verdad espero no hayas exagerado- su rostro se endulzo de nuevo, me miro y sonrió-, también te queremos, en un momento salimos.

Corto la llamada y se paro extendiéndome su mano, lo mire confusa.

-¿Qué quería Alice?- tome su mano y me pare a su lado-.

-Que salgamos afuera, que hay algo para nosotros- me abrazo y beso de nuevo-.

-Vamos entonces- tome su mano y sonreí-.

Que mi sueño me alcance, siempre junto a Edward Cullen.




...meet my dream..
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