
Capitulo 41: El Collar (narra Victoria)
Espero que estos malditos lentes de contacto duren lo suficiente, ese estúpido humano me dio los mas obscuros garantizando su calidad pero no logro ver con claridad, es como si tuviera una lamina opaca sobre mis ojos. Al menos mis otros sentidos se optimizaron instintivamente cuando lo deje tirado tras el mostrador de su tienda, ese insignificante vendedor por lo menos sabía bien, un buen aperitivo antes de tomar este tentador y mediocre vuelo.
Mediocre porque estoy rodeada de estos humanos y tentador en de un sentido, por un lado me llevaría directo donde ese entrometido de Edward Cullen pagaría por meterse conmigo y ese viejo amigo suyo terminaría en el cementerio como debió haber ocurrido esa noche que lo encontré lloriqueando frente a la tumba de esa mujer.
Los hare pagar con mi propia justicia, me valen un cuerno esas reglas pomposas de la insulsa realeza de Volterra, a mi no me van a detener, los hare añicos como a ese idiota que quiso salvarse el pellejo al decirme donde encontrar a Cullen. Valiosos códigos rotos si tenían a un cobarde como ese en la guardia y aun así la rubia que interrumpió justo cuando estaba por arrancarle la cabeza a Aro grito chillando el nombre de ese idiota, su supuesto hermano, Alec. Una lastima que me interrumpiera, pero ya habrá otra oportunidad más certera, como esta que estoy buscando rumbo a Forks.
Y también tentador este viaje por aquella muchacha de pelo castaño sentada en la otra fila de asientos, me arde la garganta, un fuego abrazador, su sangre fluye y me llama hasta de una manera inapropiada. Aquí no puedo hacer nada, no si quiero que este avión descienda en destino sin estrellarse pero puedo asegurarme el festín apenas descienda.
A fingir ser encantadora…
-Disculpa me puedo sentar contigo es que mi acompañante ocupa mucho y se durmió – sonreí sutilmente al acercarme, apunte al viejo asqueroso que dormía desplomado en su asiento, realmente justo junto a mi, le hubiera partido el cuello con gusto también-.
-Ja ja claro que si, la verdad es un tedio viajar in compañía- se carcajeo ridículamente y corría su pequeño maletín del asiento de junto, genial una parlanchina q quien con placer silenciaria pronto-.
-Gracias- le sonreí amable y encantadora al sentarme junto a ella, todo en mi la atrae y la engaña haciéndola caer en mi trampa- por cierto me llamo Victoria, un gusto.
-Que lindo nombre Vicky yo me llamo Bree- ¿Vicky? ¡Como le permiten respirar si quiera!- ¿A dónde vas? ¿ A Forks o sigues escala a Canadá?
-Voy a Forks a visitar a unos familiares, una ocasión especial.
-Que coincidencia yo también voy a Forks- claro que si tonta humana, lo escuche cuando lo repetías como loro a cada aeromoza que llamabas-, pero por trabajo, una entrega de hecho.
-¿Así? ¿De que trabajas Bree?
-En una aseguradora de joyas, estoy encargada de hacer un envío personal- donde tiene cordura esta voluble niña, nunca le dijeron que no hablara con extraños y menos comentar que trae joyería encima, bueno al menos me va a quedar un premio después-.
-¿De verdad? Yo trabaje un tiempo para Cartier, otra coincidencia ¿que tipo de joya llevas?- al fin note un poco de inseguridad, la manera e que se sonrojo absurdamente fue como una daga en mi garganta, pero duro poco su leve juicio-.
-Un collar encantador y valioso en todo sentido, es una reliquia familias, debo entregarla para que la use una novia en su boda ¡Espera! Si tienes familia en Forks se seguro los conoces.
-Como se llaman Bree, tal vez los conozca- ¿Cuánto mas tendría que fingir por un bocadillo? Ya me molesta demasiado esto-.
-Es para…a ver- saco de su maletín el estuche que seguro contenía aquel collar, percibía el aroma a plata y el sonido entre metal y piedras chocar, varias piedras, de seguro brillantes invaluables a cargo de esta humana. Arriba del estuche una pequeña etiqueta- es para la familia Cullen, el hijo menor se va a casar con la nieta de un amigo muy allegado según me informaron.
-¿Quiénes?- susurre sorprendida, perdí la compostura y hasta se noto en mi rostro la sorpresa, Bree me miro extrañada-.
-Se casan Edward Cullen e Isabella Swan ¿los conoces o no Vicky?
- Ehh si lo conozco a él- trate de sonar lo mas normal, tenia mi venganza en mis manos- con Edward nos conocemos hace años, de seguro esa es la ocasión especial porque mi familia me llamo…hace tiempo perdí contacto con los Cullen, se mudaban seguido… ¿me permites ver el collar Bree?
-Emm…si no hay problema, una experta de Cartier- esa risita ridícula otra vez, le devolví una mueca lo más posiblemente humana y amable-.
El collar yacía en su estuche brillante y frio, unos gruesos eslabones de plata lustrada y en cada uno diferentes dijes, diamantes blancos esculpidos y encastrados en diferentes diseños, rosas, corazones, símbolos de algún valor personal. Exageradamente cargado de valor en varios sentidos como había dicho Bree y se le sumaba otro significado, uno mío, una reformulación en mis planes.
-Es precioso, los cortes de cada cristal y diamante, invaluable en verdad- cerré el estuche y observe nuevamente la etiqueta-.
“Entrega a: Flia. Cullen, Edward Cullen, Washington, Forks, Primera 210, Kilometro 41.”
Que bien, lo tengo en mis manos, ya te tengo Edward, tú y tu asqueroso amigo superviviente las vana a pagar y que mejor que tu frágil prometida. Va a ser una deliciosa pena y aun más entretenido porque los voy a ver sufrir por ella antes de despacharlos.
Estregue el estuche a la chica, había sacado la lotería, hoy Bree viviría, arraigaría mi sed con el viejo dormido en mi asiento, ella tiene un encargo que cumplir y además en su ignorancia me hizo un gran favor.
Ese collar llegaría destino, pero solo reposara en el cuerpo sin vida de Isabella Swan.
...meet my dream...

Capitulo 40: Que corra el aire…
-Deja de quejarte Jacob y ayúdame- Alice hablaba entre risitas-.
-Estas loca chupasangre, mira que colgar casi un kilometro de luces e intentar provocar un incendio forestal con tantas velas- la voz de Jacob sonaba un poco enojada pero divertida-.
Se los escuchaba desde afuera cerca del ventanal de mi habitación, me removí entre las sabanas de mi cama despertándome lentamente, sentí unos fríos brazos entre las sabanas que me atrapaban de la cintura y me acercaban lentamente en un abrazo contra su pecho.
-Buenos días amor- la tersa voz de Edward fue como una caricia para mi oídos- ¿Cómo a dormido la futura señora Cullen?
Deje que sus brazos me tomaran y me presionaran contra su pecho, me estire hasta llegar a sus labios enredando mis dedos en su cabello, el aliento gélido del suspiro que le provoque me recorrió el rostro haciéndome sonreír.
-De lo mejor, en los brazos de mi futuro ¿Señor Swan?- nuestras risas se mezclaron entre otros pequeños besos-, te amo Edward.
-Y yo a ti- me susurro mirándome a los ojos y con una de sus manos acariciándome la mejilla, incline mi rostro al hueco de su mano mientras le daba otro dulce beso-.
Su mano suavemente se deslizo de mi mejilla hasta mi nunca para presionarme ligeramente sobre sus labios, nuestro beso poco a poco fue aumentando en intensidad, su dulzura alimentaba la pasión que nos embargaba. Me aventure a morder con cuidado su labio inferior mientras tomaba un poco de aire para recuperar el aliento, se estremeció haciéndome girar para quedar recostada en la cama mientras de un tirón me despojaba de las sabanas que me arropaban y quedaba con el fino vestido celeste que aun llevaba puesto de anoche y me había regalado Alice. Se inclino sobre mí presionando su cuerpo sobre el mío mientras sus labios recorrían mi cuello. Comencé a marearme, una especie de vértigo y adrenalina se apoderaron de mi haciendo que tomara su rostro entre mis manos y lo llevara de mi haciendo que tomara su rostro entre mis manos y lo llevara a mis labios con necesidad, con desesperación. Nuestras miradas se encontraran, veía deseo en sus ojos mientras en mi un fuego desconocido me recorría hasta llegar a mi rostro, sentía mis mejillas arder. Me apegue mas a su marmóreo cuerpo, su frio contacto era como una descarga eléctrica al chocar con mi calor, empecé a recorrer su espalda con mis manos mientras tomaba puñados de tela de su camisa para subirla y llegar a su piel.
Toc toc. El sonido de algo dar golpecitos en el vidrio de mi ventanal nos desconcentro, Edward tenso sus brazos a mis costados alejándose rápido, lo veía tan aturdido y desorientado como yo, su respiración era muy irregular.
-Que corra el aire- sonó la vocecilla de Alice disimuladamente mientras se alejaba del ventanal y enseguida escuchaba lo lejos como un rastrillo trabajando- Oh mira Jacob allí llegan Eleazar y Jane.
Fulmine l techo con la mirada, Edward se incorporo y sentó en la cama mientras estiraba su camisa que poco había yo logrado subir. Recordé cuando en un momento de anoche me había dicho que pronto mi abuelo no podría interrumpirnos inoportunamente y estaría en sus brazos, se me escapo una risita ante la realidad de sus palabras. Alice nos había avisado de su llegada evitándonos una situación embarazosa ¿pero acaso mi futura cuñada y mejor amigo licántropo con sus súper sentidos no nos estarías escuchando? Me senté en la cama de golpe haciendo que me mareara un poco y dicho sea de paso me sintiera sumamente avergonzada. Edward me rodeo al instante en un abrazo cariñoso y protector.
-Tendré que hacerle un regalo a Alice, viene siendo muy atenta con nosotros- sonrió ampliamente y me daba un pequeño beso en el cuello-.
-¿Nos escuchaban?
-Alice es…discreta diría yo, tantos siglos junto a Emmet y Rosalie nos hace tolerantes créeme cuando digo que somos sutiles a pesar de todo lo que despiertas en mi – con sus dedos marcaba una caricia por mi cuello mientras me observaba estremecerme levemente. Se levanto de la cama con aquel garbo tan propio de sus movimientos.-Jacob decidió descolgar las luces de los arboles del bosque y tomar un poco de distancia.
-Que me digas eso no lo hace menos vergonzoso de todas maneras Edward- susurre sonrosada y levantándome también, su expresión se torno pensativa-. ¿Que sucede?
-Vallamos afuera Alice quiere pedirte algo, esta inquieta por saber tu respuesta y hasta un poco frustrada de no poder prever que le dirás.
-¿No lo puede ver?- lo mire sorprendida sacándome del hilo de mis pensamientos que se preguntaban que cosa loca me pediría Alice-.
-Es un efecto que le causa Jacob cuando esta cerca, no puede ver nada incluso unas horas después de que él se va.
-Que extraño- intente imaginar como se sentiría Alice con su don anulado, supongo viviendo al corriente presente como yo, eso no tiene nada de malo además es solo por unas horas-.
Edward permaneció en silencio envuelto en sus cavilaciones mientras yo me interne al cuarto de baño. La ducha y ropa más sencilla como mis jeans y una remera gris de algodón me renovaron y dejaron cómoda. Antes de salir afuera junto con Edward de la mano, tome una manzana como desayuno rápido y ligero.
-¿Bella!- grito Alice corriendo y dando saltitos hasta llegar a mi, nos abrazamos con ganas- ¿Qué feliz me hace tenerme como futura cuñada!¡Al fin tomaron las decisiones!
-Hay Alice gracias por los regalos de anoche, fue maravilloso, gracias- le di otro abrazo y un beso en la mejilla, ella sonreía radiante. Vi a Jacob caminar a nuestra dirección desde los arboles, Jane estaba sentada en la galería junto a mi abuelo, ambos nos sonreían pero la mirada de mi abuelo, su emoción me hacia querer ir pronto junto a él-.
-Que bueno que te haya gustado Bella porque hay algo que quiero pedirte,
-¿Qué cosa?- pregunte sin mirarla. Jacob se acercaba sonriéndome, me adelante más en el parque a su encuentro. Me sentía tan bien esta mañana que también corrí al encuentro de mi amigo-.
-Felicidades Bells- Jacob me abrazo elevándome un poco del suelo y haciéndome girar. No podía ser todo más perfecto, mi mejor amigo, un licántropo, estaba feliz porque me desposara con el amor de mi vida, un vampiro y pronto me uniera en más de un sentido junto a él eternamente-. Todo esto es muy freak pero realmente me alego por ti y respeto el encuentro de dos almas gemelas.
-Jake no sabes lo especial que es para mí que estés feliz por mí, te quiero mucho- me devolvió al suelo luego de nuestro abrazo, note como se quedaba mirando fijamente a Jane con aquel brillo en los ojos, yo sola no había encontrado lo que buscaba, el amor vencía cualquier tipo de tratado, hacia magia a mi alrededor-. Y también quiero que te arriesgues y hagas la diferencia señor Alpha- susurre cerca de su oído aunque Edward y Alice seguro llegaron a escuchar, se sorprendió y volvió la mirada hacia mi, ambos sabíamos lo que significaba jane, le infundí valor y me devolvió una sonrisa cómplice-.
-¡Bella! Por favor- Alice fruncía levemente el seño parada donde la había dejado. Fui muy distraída-.
-Ohh lo lamento- me acerque a ella, Edward la miraba divertido- ¿Qué cosa Alice?
-¿Puedo organizar la boda? Di que si Bella, prometo no exagerar, será todo perfecto, hare casi a tus indicaciones y preferencias, por favor Bella ¡Por favor!- un brillo especial acompañaron a esos ojos llenos de suplica, hasta su vocecilla te envolvía con ese anhelo suyo. Lo que nos regalo anoche había sido único, solo ella podía hacer algo así. Mire a Edward quien giro los ojos para luego mirar con dulzura a su hermana-.
-Si Alice, si.
-Ah!!- grito enloquecida y me abrazo de nuevo, luego a Edward. Daba saltitos en todas direcciones ya parecía poseída, escuche el bufido de Jake mientras se alejaba con muchas herramientas al cobertizo sacudiendo la cabeza con una sonrisa-. Gracias, gracias, gracias!!!
-Alice cálmate parece que te va a dar algo- la voz de mi abuelo sonaba tranquila, aquella cualidad tan propia de el-.
Se acerba al jardín desde la galería sonriéndonos. Se paro frente a mí con mil emociones en sus ojos, atisbe una nota de nostalgia en él, su dulce sonrisa me lleno de calidez, nada podía cambiar el amor, la protección y contención de mi abuelo.
-Mi niña. Me estrecho en sus brazos, un nudo en mi garganta comenzó a aparecer- siempre serás mi pequeña Isabella, no podría dejarte ir con alguien mas digno de ti, te quiero mucho cielo.
-Yo también te quiero abuelo- me limpie una lagrima de la mejilla mientras volvía a mirarlo- si no fuera por ti….
-Sh sh sh nada de eso mi niña tu sabes lo que te trajo aquí, encontraste tus respuestas, encontraste el sueño-me limpio otra lagrima con sus dedos-. Tengo algo que darte Bella.
-Abuelo ya me has dado todo… no es necesario…
-Ya vuelo, no digas nada Bella- se desvaneció hacia dentro de la casa, Edward se adelanto hacia mi y me envolvió en sus brazos-.
-Y díganme cuando será el día debo programar mi agenda y echar manos a la obra- Alice de apariencia tan ligera tomaba una gran pila de luces y se dirigía hacia el cobertizo a guardarlas mientras preguntaba como quien no quiere la cosa-.
-Que te parece cuando termine el cuatrimestre de la Universidad- aquel dorado se intensifico, la emoción de Edward era mi emoción-. Es tan solo un mes pero si quieres más tiempo…
-NO, no , no ,no- selle sus labios con un beso- un mes me parece perfecto, mas tiempo no podría esperar, te amo y ya quiero ser tu esposa. Además así es suficiente para hablar con mis padres y que jane siga por aquí, por cierto ¿Donde esta? Hace un momento estaba allí sentada en la galería.
-¿Valla!- la voz de Edward sonó sorprendida así como su rostro, miraba por donde Alice había ido al cobertizo hace un segundo- el Alpha si te hizo caso rápido, Alice se llevara una sorpresa.
No entendía nada ¿Dónde estaba jane? ¿Que Jake que cosa?¿ Alice sorprendida?, estaba por hacer mis preguntas a Edward cuando mi abuelo apareció en la galería con una gran aja con aspecto de haber estado guardada un tiempo, me sonrió expectante mientras caminada de regreso hasta la casa desde el parque, Edward estaba sumido en sus pensamientos y se quedo en el parque, parecía entretenido en eso.
-¿Que es abuelo?- me acerque a la caja y la abrí con cuidado, me quede en silencio, no podía creer lo que tenia frente a mi-.
-Tu abuela hubiera querido que lo tengas- dijo mi abuelo-.
Ya lo había visto en los álbumes de fotos de mi abuelo. El satén blanco, los detalles en organza, el bordado en hilos de seda y delicadas perlas formando rosas y jazmines era único, una obra de arte en completo equilibrio sin importar el tiempo. Acaricie la suavidad, el significado palpable del amor en su simbolismo más puro, el vestido de novia de mi abuela Carmen.
-No se que decir abuelo- mi voz tembló de emoción-.
-No digas nada cariño, es tuyo- mi abuelo tomo mi mano- no se si siga a la moda, tal vez Alice te ayude a rediseñarlo…
-Así es como lo quiero, sin cambios, es perfecto- agradecí que Edward se quedara en el parque y no viera mi vestido de novia, teníamos que seguir las tradiciones a modo correcto-.
-¡Que corra el aire!-Alice apareció de la nada corriendo y gritando, eso nos sobresalto a mi abuelo y a mi. Edward comenzaba a reírse a carcajadas-.
-Hoy si que estas con tino Alice- Edward reía sin parar-.
-No te burles Edward a eso si que no estoy acostumbrada, no me espera verlo de repente y mis sentidos siguen siendo los que un vampiro normal- Alice arrugaba la nariz-.
-¡Que ocurre? – exigió mi abuelo y yo mientras nos acercamos a ellos-.
-Se besaban- la voz de Alice se hizo aguda recordando lo que vio, me quede pasmada y me reí-.
-¿Quienes? – mi abuelo miro en dirección al cobertizo, puso los ojos como platos al darse cuanta quienes no estaban en este momento, se aclaro la garganta- Bueno Alice tu lo has dicho “ que corra el aire”, las bodas movilizan a todos profundamente y hasta rompen mitos.
...meet my dream...

Capitulo 39: Sí
Avanzamos tomados de la mano por el pacillo, la sala estaba vacía, ningún rastro de mi abuelo que en un momento anterior se estaba preparando para trabajar en unos papeles suyos. ¿Donde habría ido? Aferre con un poco mas de fuerza la manos de Edward, no se porque me encontraba ansiosa. ¿Porque querría Alice que salgamos afuera?
Edward me miro con dulzura y entregándome una media sonrisa, como siempre eso me desarmo, él era todo y mucho mas de lo que siempre soñé, era perfecto para mí, casi surrealista.
Cuando abrió la puerta trasera de la casa un resplandor amarillo ilumino en destellos tenues sobre su piel, se freno de repente con una mueca de sorpresa encantadora en su rostro, yo continuaba mirándolo perdida en su belleza.
-Alice…-murmuro con tono cálido en nombre de su hermana y mi mejor amiga, seguí el recorrido de su mirada-.
No podía creer lo que veían mis ojos, miles de pequeñas luces caían en forma de lluvia pendiendo de las arboledas del parque trasero de mi abuelo. La extensa hilera de aboles que se adentraban hacia lo profundo del bosque se iluminaban sutilmente de un resplandor dorado que marcaba un camino, un camino repleto de pétalos de jazmín, su exquisito aroma era un deleite que te invitaba a seguirlo.
-Es hermoso- dije mientras con los ojos cerrados di un suspiro profundo y me llene del aroma de los pétalos de jazmín-.
-No más que tu Bella- sentí los fríos labios de Edward sobre los míos, el mejor deleite para mis sentidos, la mejor manera de olvidarme de todo a mi alrededor. Me acerque más a él-.
-Sigamos el sendero Bella- interrumpió nuestro beso con una sonrisa reluciente como el marfil- mira, Alice nos dejo una nota.
Apunto a un grueso papel blanco doblado a la mitad que colgaba atado cuidadosamente con una cinta de raso dorado desde el borde de la galería. Me adelante curiosa y desate la cinta. La caligrafía personal de Alice destacaba aun más la tinta dorada que uso.
“Sigan el camino para encontrar sus sueños. Alice xxoxxo”
Mire al camino dorado resaltando en la estrellada noche, era como una pequeña puesta de sol en un mar de pétalos, Alice había recreado mi sueño. Algo en mi interior se despertó en mi, algo que me decía que avanzara, que diera los pasos necesarios hasta el final, mi paraíso privado junto a Edward.
-Vamos Edward- susurre y me gire para mirarle con una sonrisa-.
-Sí- me tomo la mano y la beso mirándome tiernamente- Vamos.
Contemplándonos, dejándonos llevar realmente por nuestro amor, respirando la dulzura del momento, avanzamos hasta llegar al pie del río dentro del bosque, al otro lado se veía una tenue luz refulgir, un camino que continuaba.
-Tenemos que cruzar- me murmuro Edward mientras yo observaba al rápido caudal de agua que corría salvaje por esta curva del rio-, no temas Bella, nunca voy a permitir que te pase algo, siempre te cuidare, por siempre…
-Por siempre- me acerque y me tomo en brazos, le di un pequeño beso en su cuello mientras lo abrazaba con fuerza-.
-Cierra los ojos mi Bella. Y así lo hice, el movimiento del salto fue imperceptible, lo que si sentí fue el viento haciendo ondas en mi vestido celeste y nuevamente estar deslizándome de sus brazos al suelo-.
Me acomodo un mechón de cabello mientras acariciaba mi mejilla y me rozaba los labios con los suyos. Busque nuevamente el camino, ahora estaba marcado por velas dentro de copitas de vidrio templadas con diferentes diseños de flores que se iluminaban en pequeñas ondas amarillas de luz, era un camino mas angosto ya entre el bosque, las irregularidades del suelo hacían que avanzara mas lento, hasta que Edward me tomo en brazos mientras me sonreía pícaramente, me ruborice al instante.
-Luego voy a extrañar ese tono en tus mejillas pero te tendré en mis brazos eternamente sin que Eleazar nos interrumpa- reímos mientras seguía por el bosque, no podía resistirme, me perdía en las comisuras de sus labios, el aroma de su piel, escuchar los suspiros que le producía-, llegamos.
Observe alrededor, nos encontrábamos en un enorme prado lleno de flores silvestres, aun costado adornado con luces en el techo y velas en el piso de madera se alzaba una enorme pérgola color blanco que iluminaba en medio de la obscuridad. Me quede pasmada, todo esto lo había preparado Alice para nosotros, era maravilloso. Me acerque alucinada y tome otro grueso papel cuidadosamente doblado sobre el escalón de madera. Edward se adelanto hasta una mesita que allí estaba.
“Ya todos lo sabemos y estamos muy felices, este es solo un pequeño presente que acompaña la realidad de tu sueño Bella. Disfrútenlo. Alice xxoxxo.”
Una pequeña lágrima comenzó a caer por mi mejilla, Edward la quito con un beso, me vi en sus ojos, vi mi único presente, el futuro eterno. Me acerco a el acurrucándome en su pecho, comenzamos a dar vueltas lentamente, bailando al compas del sonido del viento en la noche, sintiéndonos, viviendo nuestro amor.
-Bella- susurro y se alejo un paso mirándome fijamente, mi corazón estallo en mil latidos al ver como se acuclillaba frente a i y tomaba mi mano, con la otra sostenía una frágil cajita de terciopelo dorado que abrió fácilmente con una movimiento ligero, el delicado anillo de oro que sostenía un brillante en color blanco envuelto por una fina red de hilos de oro resplandeció bajo las luces, pero nada en comparación con ese par de ojos dorados que expresaban amos con devoción-. ¿Quieres ser mi esposa?
Sabía la respuesta, la descubrí en ese instante pero siempre estuvo allí, era la única certeza que me impulsaba a seguir durante toda mi vida, era la respuesta a mi sueño, era para que mi alma se encontrara con la suya y fuéramos uno eternamente. No había mitos, no había naturalezas, solo nuestras almas y nuestro amor incondicional. Mas lagrimas me abordaron, lagrimas de felicidad.
-Si Edward…sí- con una sonrisa reluciente y triunfal deslizo el anillo por mi dedo corazón-.
No aguante mas y me tire a sus brazos fundiéndonos en un mágico beso, el beso que confirmaría el paso a mi sueño, a mi eterna realidad junto al vampiro que amo y futuro marido.
...meet my dream...

Capitulo 38: Te alcanzan…
(Narra Edward)
-¡¿Me vas a dejar organizar todo verdad?!- al bajar del auto y sin que la percibiera Alice salto sobre mi espalda, colgando y abrazándome. Su risita era pura diversión, felicidad hasta un poco desquisiada-.
-Alice- extendí mi mano hacia atrás y la despeine-, todavía no he ido a hablar con ella y tal vez no…
-¿Estas dudando hermano?-Jasper me miro perplejo al bajar del Volvo, Emmet rápidamente se fue a darle la noticia a Rosalie y llevar a cabo su festejo privado-.
-No yo no Jasper es solo que… ¿y si se enfado demasiado y no quiere?
-Nada de eso Edward, todo te saldrá a la perfección, creo que lo he visto-Alice me libero de su abrazo y fue junto a Jasper hundiendo su rostro en su pecho de modo cariñoso, él la rodeo con sus brazos-.
-Estas tensa Alice, siento mucho estrés- Jasper la beso en la frente-.
-¿Cómo es eso que “crees” que lo has visto?-Alice hizo una mueca por mi pregunta-.
- Si, es el efecto que me deja Jacob Black cuando aparece, ya sabes, no logro ver nada cuando esta presente y ese efecto perdura un poco más después. Tuve una pequeña visión donde tú y Bella se veían muy felices así que “creo” que todo ira muy bien.
-¿Jacob Black estuvo aquí?- me sorprendió saber eso-.
-Si, fue a casa de Eleazar esta tarde y saludo a Bella mientras estábamos en nuestra reunión de chicas. Eleazar y Carlisle hablaron con Jacob en la mañana, comenzara a trabajar en jardinería nuevamente.
-¿Es seguro que este entre nosotros?- Jasper apretó a Alice un poco contra su pecho-.
-No te preocupes, su autocontrol es sorprendente, además sospecho que hay algo que lo mantiene como una cachorrito cuando esta cerca suyo, tu ya sabes Jasper- sonrió pícaramente y Jasper quedo pensativo-.
Leí en la mente de Alice las modificaciones del tratado, me parece justo en el sentido de que así como Carlisle y Eleazar trabajan en la reserva, alguno de ellos trabaje en nuestro territorio, y mucho mejor el alfa de la manada que tiene mayor control de si mismo. Jacob no me agrada del todo, supongo que no son más que celos del pasado, pero es el mejor amigo de Bella y no olvido la confusión en s mente cuando vio a Jane, eso fue extraño.
No pretendo fiarme del entorno, con Jane aquí, la nueva hija de Aro Vulturi, no me resulta conveniente tener a Jacob Black, un licántropo en tanta proximidad. Es una falta de cortesía de mi parte no confiar plenamente e ese aspecto en Jane, pero así como me resalto que Bella era humana y sabia de nuestra existencia, puede que comience con las reglas de nuevo aplicándolas sobre nuestros vecinos de la Push. También esta otro punto extraño, la mente de Jane cuando vio por primera vez a Jacob, así como la de él, quedo en completo shock, una confusión que pude descifrar pero que emanaba un sentimiento muy familiar. Ummm… casi como lo que siento cuando Bella esta junto a mi.
-Edward- Alice me saco de mis cavilaciones- me tome la libertad de hacer algo.
-¿Algo?- sonrió un poco avergonzada-.
-Saque aquello de la caja fuerte, lo mande a achicar para que quede perfecto, espero no te moleste- le sonreí feliz por su favor, también me causo gracia el porque tener una caja fuerte en una casa llena de vampiros ¿Quién querría entrar a robar?, supongo que Esme la puso solo por ordenar y no otra cosa-.
-Gracias duendecilla, ¿Dónde esta?- me sentía ansioso y de repente una oleada de paz, Jaspe me sonreía aun abrazando a Alice junto al Volvo estacionado frente a la casa-.
-Edward me dejarías darles una sorpresa, tu solo ve ahora con Bella, yo te llamare al móvil cuando este todo listo- se libero de los brazos de Jasper y se paro frente a mi sacudiendo sus pestañas-.
-Alice –suspire- que no sea nada extravagante, sabes como se pone Bella con tus ocurrencias y la verdad no quiero verla mas alterada, necesito suerte- Jasper se carcajeo y Alice se dio vuelta para mirarlo con e seño fruncido-.
-No será nada extravagante, los conozco y los quiero mucho a ambos, solo hare lo ideal, este será uno de mis primeros regalos- los ojos de Alice me miraron con dulzura, le sonreí y abrase-.
-También te quiero mucho Alice, eres el monstruito que mas adoro.
- Bueno ya vete y arregla las cosas, esta tan ansiosa de verte como tu- asentí, me despedí de esta tan ansiosa de verte como tu- asentí, me despedí de Jasper con un saludo de mano mientras me encaminaba a la casa de Eleazar-.
(Narra Bella)
Termine mi cena sin siquiera respirar, me pase la mayor parte del día en la cama, luego con Alice, Rose, Jane y Jacob toda la tarde, me encontraba hecha un nudo, necesitaba estirar las piernas un poco. Así que rápido, luego dela cena que preparo mi abuelo, me metí a la ducha para relajarme. Me lleve un gran susto cuando al salir del cuarto de baño, sobre mi cama se encontraba un paquete y una nota perfectamente doblada a la mitad.
“Bella los sueños te alcanzan y ante todo te voy a recordar que estés bien vestida. Alice xxoxxo”
Cuidadosamente abrí el paquete y con una mano alce en el aire su contenido. La textura de la tela era suave y ligera al tacto, bailoteaba con gracia mientras sostenía aquel reluciente vestido celeste frente a mí. Era perfecto, sonreí de solo verlo, la primera vez que un vestido me gustara tanto. No conté hasta diez que de nuevo en el cuarto de baño me lo puse, relucía su corte sencillo y agraciado, me sentía Alicia en el país de las maravillas.
Al salir nuevamente del cuarto de baño hacia mi habitación otra sorpresa me cautivo. Sus ojos dorados, casi líquidos mirándome fijamente con dulzura, la dulzura que quería volver a ver, que nunca mas estropearía con mi torpeza, que nunca dudaría del amor que profesa el alma dentro de esos ojos tiernos y puros.
-Te ves abrumadoramente hermosa- las palabras fluyeron de sus labios produciendo un ligero cosquilleo en mi interior-.
-Edward yo…- me tembló la voz, lo había extrañado tanto, fui tan tonta, sentía que las lagrimas m estaban llegando de nuevo-.
-No Bella, no mi amor- con un movimiento rápido se acerco y tomo mi rostro entre sus manos-, yo lo lamento por hacerte enfrentar con ese antiguo dolor y mal juicio en mi interior, llevas razón en todo, no hay monstruos, el camino que elegí me dejo completamente de ellos, el camino me llevo hasta ti, te amo Bella, te amo.
-Y yo a ti Edward, no importa nada solo te amo.
Nos miramos a la cara, recorriendo muestras facciones, guardando este momento a la cara, recorriendo nuestras facciones, guardando este momento en la memoria, anhelando el roce de nuestros labios y así fue. Su mano se deslizo a mi cintura y me acerque a el enredando mis dedos entre su cabello. No hubo mas distancias, nuestros labios se encontraron, se necesitaron, se enloquecieron con dulzura. El frio despertó al calor sin cuidados. Sus manos se clavaron en mis cintura apretándome contra él aun mas, elevándome del piso, me aferre mas al frio tacto de su piel, era diferente, era un nuevo paso que no me daba miedo dar con él. Me giro hasta llegar a la cama sin parar los besos. Escuchar su respiración agitada me estremecía de felicidad, me incentivaba a seguir sin límites, a seguir a pesar de mi corazón frenéticamente palpitante. Mi mano llego a su pecho emprendiendo una lucha común único botón a su alcance de todos los de su camisa, temblorosa logro su objetivo y se deslizo a su victoria. En el huequito que logre desabrochar metí mi mano, mi respiración se detuvo al sentir la fría piel de su pecho, el contorno de sus músculos. Suspiro profundamente cerrando sus ojos, terminando el beso pero manteniendo su cercanía, apoyando su mano sobre la mía en contacto con su pecho, reflejando tranquilidad en sus facciones mientras ambos regulábamos la respiración siguiendo el sonido de mi corazón calmarse.
-También te quiero eternamente junto a mi – susurro y abrió sus ojos-, pero primero tengo un pedido que hacerte Bella.
Me vi en sus ojos, vi el amor eterno, oí la seguridad de sus palabras, el significado de ellas, él me convertiría. Contuve la oleada e felicidad que me inundo y solo rose sus labios con un pequeño beso correspondido.
-¿Cuál Edward?- me entrego una media sonrisa-.
Estaba a punto de hablar cuando su móvil sonó, cerró la boca rápido haciéndose escuchar el sonido del choque de sus dientes. Se incorporo y sentó al borde de la cama. Atendiendo mientras abrochaba el votos de su camisa
-¿Alice?- su voz sonó divertida per de repente abrió sus ojos como platos- de verdad espero no hayas exagerado- su rostro se endulzo de nuevo, me miro y sonrió-, también te queremos, en un momento salimos.
Corto la llamada y se paro extendiéndome su mano, lo mire confusa.
-¿Qué quería Alice?- tome su mano y me pare a su lado-.
-Que salgamos afuera, que hay algo para nosotros- me abrazo y beso de nuevo-.
-Vamos entonces- tome su mano y sonreí-.
Que mi sueño me alcance, siempre junto a Edward Cullen.
...meet my dream...

Capitulo 37: Nuevos Pasos (Narra Edward)
Jasper había entrado hace horas a su clase de Literatura, hice el intento de presenciar la primera clase de Bioquímica para distraer mi mente un poco pero fue en vano, apenas pude me esfume de allí. Fui a las grandes galerías de la Universidad, las que daban a los jardines y gradas. Tome asiento en el mismo lugar que acompañe a Bella en su almuerzo días atrás. Recordé aquel beso que nos dimos, sus dulces y cálidos labios, su aroma, ese elixir que circula por su ser, mi antigua droga personal. Antigua porque la tentación queda muy por debajo de todo lo que Bella despierta en mi, amor, la necesidad de estar junto a ella, hacerla feliz, mantenerla a salvo, darle todo lo mejor que soy.
Las palabras de Alice retumbaron en mi cabeza, que no somos monstruos, que optamos por potenciar nuestra parte buena, buscamos una existencia pacifica, que a pesar del esfuerzo que nos condena y enorgullece respetamos la vida humana. Yo quiero mantener a salvo a Bella, respetar su humanidad aunque para mi implique mayor cuidado, mayor determinación y autocontrol en todo. Que viva todo lo que no pude vivir como humano, que el ritmo de la naturaleza fluya como debe ser. Debí morir cuando sucedió aquella pandemia, debí morir junto a mis padres pero el destino me descontinuó del camino de la vida y no de la mano de la muerte sino de la inmortalidad, de algo mas grande que un simple y vulgar mito. Carlisle me salvo, me dio otra oportunidad que yo no pedí sino que fue mi madre quien lo hizo. El natural camino de la vida que la llevo a ser maternal conllevo consigo hacerla lo suficientemente perceptiva para descubrir en Carlisle la forma de salvarme de la muerte.
Y eme aquí un vampiro de así 110 años, el predador mas peligroso del mundo rendido ante el amor hacia la presa mas vulnerable, una presa que me pide a conciencia propia la eternidad para amarme al igual que lo hago yo a ella.
¿Es valido que me sienta si de torturado ante el pedido de Bella? ¿Que ella lo desee realmente no hace la diferencia?
La amo tanto que pensar en lo que pueda sufrir en la transformación me da escalofríos, que ella quiera pasar por ese infierno, ese ardor que fulmina tu humanidad y te transforma en un vampiro, me resulta insoportable.
También me resulta insoportable que solo unos pocos años la tendré para mí, los años realmente resultan efímeros si amas con locura como me dijo Alice. El tiempo de una vida humana es una gota en el inmenso y eterno océano de un vampiro. Amo tanto a Bella que todo mi océano circula alrededor de esta única gota, lo único por lo que puedo existir. Una vida humana no alcanza para todo lo que sentimos.
Pero quiero darle y demostrarle todo lo que este en mis manos mientras siga siendo humana, hacer las cosas por el camino correcto aunque una parte de mi, aquella parte tortuosa y absurda de mi, dice a gritos que no la convierta en un monstruo al final.
Quiero hacerla feliz y nunca mas ver ese dolor en su rostro como en esta mañana, nunca mas hacerla llorar de tristeza. Así que la complaceré en todo lo que me pida yendo por el camino correcto de nuestro amor, dando los pasos que tenemos que dar para estar eternamente unidos.
-Hola Emmet- me atendió al móvil- por favor hermano ven para el campus de la Universidad necesito hablarte de algo…Okay nos vemos.
Corte la llamada mientras continuaba mirando hacia los grandes jardines. Alice tiene razón, ella es lo que he buscado toda mi vida, al fin estoy casi completo, de hecho el amor de Bella me basta pero un detalle es necesario para alcanzar todo, para alcanzar un sueño y hacerlo realidad.
-No Edward ¡No!- grito Emmet agarrándose la cabeza-.
-¿Cómo que no? Ya es hora, quiero hacerlo.
-¡Como puedes decir eso! Tú eres mi ejemplo y te van a matar.
-Eleazar no me va a matar Emmet y tú ya lo has hecho tres veces.
-Eso no viene al casi a mi me han manipulado de la manera mas perversa- ¡no quería leer tanto en su mente!- No te dejare, no te dejare, ahora vendrá Jasper y lo impediremos.
-Deja de comportarte así Emmet, le diré a Rosalie sobre eso de que fuiste manipulado ya veras, te castigara y de verdad.
-No serias capaz Edward - me miro preocupado, sonreí desdeñoso para que lo creyera- me vas a matar a mi ¡De un infarto!
Emmet se agarraba la cabeza y ponía cara de tragedia. La verdad que cuando quiere se comporta como un idiota. Podía leer en su mente la felicidad que le provoco mi noticia, era sincero pero a la vez perverso, pensaba tenerlo como excusa para festejar con Rosalie en privado.
¿Y eso de que era su ejemplo? Por favor, mi ejemplo era él que tres veces dio ese paso, porque él tenia todo con su alma gemela, mis hermanos eran felices. Yo en toda mi existencia no había encontrado eso, era un sueño privado, encontrar mi alma gemela para amarla con dulzura como Esme y Carlisle, con respeto y contención como Alice y Jasper, con pasión como Rosalie y Emmet. Debo admitir que me quede corto en mis idealidades cuando conocí a Bella, ella caló hondo en mi, con solo mirarme me enlazo mágicamente, le pertenezco.
-Ya cállate Emmet, eres muy melodramático – me carcajee y lo abrase. Sentí las palmadas fuertes de Emmet en mi espalda mientras me abrazaba-. Casi me creí lo del infarto.
-Ja j aja, de verdad Edward ya quiero ver que te hace Eleazar- se burlo de mi luego de un ultimo apretón de su abrazo-.
-Ganare un poco mas de tiempo y estoy haciendo lo correcto, ya sabes lo sorprendentemente comprensivo que es él, miles de veces esperaba que me clavara los colmillos por pretender a Bella pero no lo hizo.
-Es un gran hombre Eleazar, pero esta bien, seré optimista y apostare a tu favor- me pego con su puño en mi hombro muy amistoso-, alii viene Jasper.
Jasper nos vio a lo lejos y nos dio una gran sonrisa, se fue caminando directamente al estacionamiento, parecía nervioso. Cuando llegamos al Volvo nos subimos, Emmet atrás, Jasper en el asiento del acompañante y yo al volante.
-¡Edward!- Jasper prácticamente salto sobre mi, realmente eran tal para cual con Alice, Emmet se nos quedo mirando sorprendido y burlón- ¡Que felicidad! ¡Cuando se enteren en casa! ¡Cuando suceda!
-Gracias Jasper- le devolví el abrazo y comencé a sentir una alegría exorbitante, la mía y la de él-.
-Ya chicos, vamos a casa- bramo Emmet separándonos de nuestro abrazo- ponte a conducir Edward.
-Esta bien celoso- me reí y arranque hacia casa-.
Nuevos pasos me esperan, una nueva existencia junto a mi sueño, junto a la mujer que amo, Bella Swan.
...meet my dream...

Capitulo 36: Imprimando el destino
-Vas a necesitar una mascara facial de manzanilla Bella- Alice estaba sentada en mi cama corriéndome el cabello del rostro, en su rostro fino de duendecillo se dibujaba una dulce sonrisa, sus ojos demostraban gran cariño y comprensión-.
-¡Alice!- chille y la abrace con todas mis fuerzas, necesito el abrazo de mi mejor amiga-.
-Hable con él Bella, esta bien, tiene mucho en que pensar, ya se lo dije, el futuro de acerca- me devolvió el abrazo con mucho cariño, me aleje al escuchar lo que dijo ¿Qué visión había tenido del futuro?- No Bella, no me mires así, tu sabes que mis visiones son subjetivas, solo ten paciencia, debes creer en tu sueño, el te condujo hasta nosotros, el te hizo encontrar a Edward, observa los detalles, todo lo que sucede alrededor como te dijo Eleazar una vez. Vive más ese sueño.
-¿De verdad crees que sea una especie de visión?- mire perpleja a Alice-.
-A esta altura de las circunstancias preguntas eso Bella- Alice puso los ojos en blanco y de un salto se incorporo como una bailarina de mi cama- ¿tu sueño a avanzado?¿ notaste algún detalle nuevo?
-Sabes que la única vez que avanzo en toda mi vida fue hace unos meses, el día que Jacob me despertó mojándome con la regadera de agua en la cara- sonreí animada al recordar como lo corrí por el parque del abuelo-, pero fue una casualidad Alice, nunca antes había pasado.
-Tienes que estar tranquila, descansar bien, tal vez allí esta la clave Bella, con la Universidad, todos los exámenes que tuviste, tus nuevas decisiones para el futuro- sonrió pensando algo para ella misma, algo no estaba diciéndome.
-Te olvidas de todo este asunto de Victoria- sólo nombrarla me descompuso, saber que está tras Edward, todo lo que le hizo a mi abuelo, que también es la causa de que Jane haya tenido que venir, no tengo problema alguno con ella pero noto la nostalgia que le produce estar lejos de su antiguo hogar-.
-Bella no tienes que ni pensar en eso, está todo bajo control, con Jane aquí Victoria no va a ser un problema- Alice se dirigió hacia la puerta dando pasos agraciados, restando importancia y finalizando ese punto-, por cierto Bella, hoy es tarde de chicas, Jane y Rose están esperando en la sala con Eleazar.
Abrió la puerta de mi habitación y me quede helada. La maleta de la tortura, su maleta de cosméticos. Rose y Jane avanzaban por el pasillo. Se veía a Rose muy alegre y relajada no pude evitar pensar que su desaparición repentina con Emmet tuvo mucho que ver, me sonroje de solo pensarlo. Jane venia seria, note que sus ojos cada vez estaban más naranjas tendientes al dorado, aquel dorado especial de todos mis seres queridos. Le sonreí alegre de ver mas luz en ella. Todavía traía su cabello recogido y prendas muy típicas de su hogar, al menos aquella obscura capa ya no estaba. Rose traía consigo otra maleta, eso me preocupo.
-Hola Rose, bienvenida Jane- me levante tropezando de la cama y las recibí con un abrazo a Rose y un beso en la mejilla a Jane, se tenso un poco pero luego se relajo un montón y me sonrió animada-.
-Gracias Bella por invitarme a esta tarde de chicas- hizo un gesto un poco extraño ante la palabra “tarde de chicas” y la verdad que sonaba raro -.
-De nada aunque ya veras como Alice nos va a torturar y Rose no se le queda atrás- mire de reojo a Rose y Alice que ya estaban acomodando cosméticos y ropa de las dos maletas-.
-¿Torturar?-Jane entorno los ojos un tanto amedrentadora-.
-Emm…sí, esto se va a convertir en un salón de belleza pero no hay de que preocuparse Jane era broma- me salió una risita nerviosa, ella se dio cuenta y se relajo de nuevo-.
-Rose tu encárgate de la mascarilla de Bella y yo me encargare de Jane- Alice empezó a arrojar cremas ágilmente a Rose mientras esta se acercaba a mi sonriendo-.
-Ven bella siéntate en la cama, necesitas esto- ¿tan mal me veía? De seguro si después de tanto llanto-.
Jane se sentó en la silla de mi escritorio que Alice coloco al costado de mi cama, observaba un poco curiosa todo lo que hacíamos. Rose me coloco una mascarilla alrededor de mis ojos que enseguida refresco mis parpados. Le pregunte si había visto a Edward pero me dijo que no, que solo sabia que llamo al móvil de Emmet para que vaya a hacerle compañía, que estaba en el campus de la Universidad y Jasper había entrado a su clase de literatura.
Me quede pensativa tratando de evitar ese nudo en mi pecho al escuchar que Edward pedía la compañía de su hermano, seguramente por mi causa seguía mal, recuerdo la voz torturada que tenia cuando se fue no sin antes decirme que me amaba.
Cerré mis ojos mientras Rose me aplicaba otras cremas. Debo admitir que es la primera vez que esto es lo que menos me molesta. Nada se compara a Edward, no existen molestias más que estar lejos de él.
-¡Que te quedes quieta!- me sobresalte al escuchar a Alice chillar. Esta sostenía a jane de los hombros, estaba por soltar su cabello recogido y la miraba con el seño fruncido-.
-No me gusta que toquen mi cabello- refunfuño Jane-.
-Por favor Jane, estas quedado preciosa, confía en mi solo falta el cabello, lo suelto y nada mas…por favor- ahora Alice hacia uso de sus encantos, no podía creer como un monstruito tan aterrador se podía volver tan irresistiblemente adorable y rogona-.
-Esta bien pero con cuidado Alice, de verdad- y Jane no resistió al encanto de Alice, aunque seguís frunciendo el seño mientras le quitaba velozmente los invisibles de su pelo recogido-.
- Lo estoy haciendo rápido, no va a ser necesario usar un poquito de tu don conmigo- Alice sonreís radiante mientras soltaba su cabello. Con Rose nos quedamos mirando atónitas- ¡Listo! Jane eres preciosa.
La interpelada se giro desde la silla hacia nosotras, estaba bellísima. Alice la había maquillado suavemente en tonos rosados y naturales, llevaba puesto un hermoso vestido corto en color blanco que resaltaba su pálida piel, su cabello rubio y liso caía hasta sus hombros muy sutilmente. Nos quedamos calladas admirándola, de repente en su rostro se dibujo una mueca de vergüenza e inseguridad.
-¡Estoy horrible! Yo sabia que esto no era necesario- se tapo la cara con las manos-.
-No, no jane estas hermosas, nos quedamos admirándote- me acerque y tome sus manso sonriéndole-.
-Es verdad, eres preciosa – las cuatro nos giramos sobresaltadas hacia la puerta de entrada a mi habitación-.
Rose y Alice estaban tensas arrugando la nariz, como sintiendo un olor asqueroso; Jane por el contrario estaba estática de la sorpresa mirándolo fijamente con aquel brillo especial que había visto ya una vez. Le sonreí feliz y no menos sorprendida de tenerlo entre nosotras. Jacob estaba parado en el umbral mirando fijamente a jane, con ese mismo brillo en sus profundos ojos obscuros.
-Y yo que pensaba que el olor horrendo se debía a un fijador vencido- se quejo Rose sacudiendo un mechón rubio tras de su hombro, empezó a tirar perfume por toda la habitación-.
-Rose para con eso- le saque el perfume antes de que para mi todo apestara enserio, me frunció el seño y se paro a mirar por el ventanal-. Alice no decía nada, se limito a ponerse a acomodar todos los cosméticos desparramados sobre mi cama, es su rostro de dibujaba una pequeña sonrisa picara. Jame seguía mirando a Jacob petrificada.
-Jake es asombroso, no te esperaba por aquí- Jacob me miro un poco desorientado, parecía estar en otro planeta cuando me acerque y lo abrase amistosa-.
-Esta mañana llame y me atendió Eleazar- miro al suelo nervioso mientras hablaba- como por el tratado Carlisle y Eleazar pueden entrar por sus trabajos a nuestro territorio consideramos pertinente que uno de la manada también trabaje en estos territorios, así que volveré a trabajar en el parque y jardín de tu abuelo Bells.
-Genial ahora estaremos rodeados de olor a perro mojado- refunfuño Rosalie-.
-Shh- Alice le tiro un almohadonsito en la espalda, no aguante una risita-.
-Me alegra tanto Jake, es muy bueno tenerte aquí de nuevo.
-Eso creo- dijo mirando de nuevo a Jane-.
- será mejor que me valla para la casa, luego las veo- murmuro jame corriendo la mirada de Jacob hacia Alice y rose- gracias bella por todo, pronto seria lindo reunirnos de nuevo.
-Claro que si jane, pasamos un tarde muy buena, su compañía me hizo bien- sonríe y ella asintió nerviosa, ¿Cómo para no estarlo con Jacob sin quitarle los ojos de enzima?-.
- Bueno con permiso- jane avanzo hacia la puerta donde Jake-.
Este se quedo envarado ocupando todo el paso de la puerta. Jane se paro frente a él sin mirarle a la cara, lucia muy nerviosa, tuvo que frenarse porque no la dejaba pasar. Note a Alice y Rose parase a mi lado observando también, todo fue rápido pero muy notorio.
-permiso- murmuro Jane sin mirarlo-.
-Eh…si si- Jake dio un brusco paso hacia el costado y se golpeo contra el marco de la puerta que lo hizo tambalearse un poco-.
-Cuidado- Jane lo tomo de los brazos para sostenerlo-.
Jacob se envaro mirando su pálida mano sobre su piel, frunció el seño y suspiro profundamente mientras giraba su cabeza nuevamente al rostro de jane. Esta enseguida retiro su mano, le sostuvo la mirada unos segundos y se fue como un borrón por el pasillo, él quedo allí estático y con el rostro ligeramente ¿ruborizado?
-Hey Jake ¿estas bien?- la situación fue extraña-.
- Si…es que…- se giro hacia mi y se encontró con rose y Alice junto a mi- … nada Bells, mañana ya comienzo a trabajar, será mejor que ya me valla, Billy no anda muy contento de saber que ando por aquí de nuevo, se pone un poco pesado ya te imaginaras.
-Deberías hacerle casi a tu papi- Rose tomo la maleta aun costado-.
-Rosalie ya basta, se amable con Jacob- sonrió gentilmente Alice- por lo que no veo lo tendremos muy cerca, es necesario mantener una relación amistosa.
-Mejor me voy con jane- comento Rose mirando a Jacob con desdén, se comportaba con él como lo hacía conmigo cuando la conocí, se abrió paso entre nosotros-.
-Si es lo mejor, disfrutemos de su compañía mientras sepamos donde esta- de nuevo aquella sonrisilla piara se alzo en el rostro de Alice mirando a Jacob y luego a mi-.
Y ahí lo comprendí, sonreí entusiasta a Alice, una nueva felicidad se despertó por mi mejor amigo que nos miraba alzando una ceja perplejo. El futuro de jane estaba definido a la sorpresa. Alice no la veía así como tampoco podía ver a mi amigo licántropo. La esperanza en mi interior se volvía avivar, saber esto hace que mi deseo de estar eternamente con Edward no sea imposible, no hay excusa si hasta los supuestos enemigos naturales pueden imprimar el destino.
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Capitulo 35: Te lo dije…
(Narra Edward)
-Te amo Bella- nunca la había visto en ese estado, estaba sufriendo por mi culpa, verla así era desgarrador, soy realmente un monstruo- lamento hacerte pensar y sentir eso pero te amo más allá de toda comprensión.
En la mente de Eleazar, aquel remanso sincero y comprensivo, me pedía que le diera espacio a Bella para que aclarara sus ideas, para que desistiera de querer convertirse, que no me preocupara, que ella sabe cuanto la amo y que ella también me ama, sólo necesitamos calmarnos. La determinación de Eleazar de ver a Bella siempre humana, verla desde su perspectiva como su nieta, la pequeña de sus ojos, me hizo sentir peor. Soy el monstruo que pretende apropiarse de su niña, Eleazar claramente no me ve así, nunca hubo la menos chispa de prejuicio hacia mí, me resulta desconcertante que viendo a Bella llorando de esta manera no piense si quiera en echarme culpa. NO, la mente de Eleazar nunca va a ser así, su mente es tan paternal, tan contenedora con su nieta e incluso conmigo en este momento. Es un hombre bueno. Yo de todas formas un monstruo, el que hace llorar a Bella, el que lleno de tristeza aquel rostro angelical, que lleno de lagrimas esos expresivos y profundos ojos chocolate.
Salí por la ventana como un paria. El llanto de Bella aumento cuando salí. Corrí como un cobarde de regreso a mi casa, el viento de la mañana golpeo en mi cara al aumentar la velocidad, no frene ni al saltar del río. Al menos la naturaleza me hacía sentir un poco su fuerza, una cachetada a mi frustración.
-¡Te lo dije Edward!- Alice me esperaba en la entrada de la casa, su rostro mostraba pena y desaprobación-. Tenias que ir con cuidado hermano.
-Alice yo no puedo, no puedo hacer lo que me pide, la amo- caí sentado en la escalera de la entrada, me agarre la cabeza entre las manos-.
-Edward- Alice me rodeo con sus pequeños brazos por los hombros- ella tiene razón en parte. Toda tu existencia buscaste algo, algo para completarte, ella es ese algo, mejor dicho ese alguien, son el uno para el otro hermano y realmente una vida solamente resultaría efímera.
-No puedo convertirla en un monstruo- ella tiene razón, sin bella no la pena ya existir, saber que solo un promedio de 70 años mas nos queda me dio un escalofrió. Pero no pudo condenarla, no puedo arrebatarle la vida-.
-Basta de pensar eso Edward, acaso crees que nosotros también somos monstruos ¿Carlisle? ¿Esme? ¿el resto incluida yo?- me soltó y se paro frente a mí frunciendo el seño-, vas muy equivocado si eso crees porque todos optamos por potenciar nuestra parte buena, buscamos una vida pacífica, no nos dejamos llevar por la obscuridad de nuestra condición vampírica, por la sed de sangre humana. Cuesta pero no somos monstruos Edward. Tú no eres un monstruo. Después de Carlisle y Esme eres el que mas nos ayuda a recordar quienes somos.
-No es mi intención ofenderlos Alice- esto es lo ultimo que hoy necesito-, es que realmente no se que hacer, sabes todo lo que conlleva ser quienes somos, ella tiene tanto que vivir…
-Edward el amor que tienen va a hacer la diferencia, ustedes tiene la fuerza para afrontar todo. Detente a pensar en todas las posibilidades, en todos los pasos y detalles- Alice cambio su postura y me entrego una sonrisilla en su pequeño rostro de duende, de repente volvía a pensar en su guardarropa-.
-¿Por qué siempre me haces eso? Seria bueno que me ayudaras diciéndome que viste… en este momento lo necesito.
-Mi ayuda es esa Edward, tomate el día para pensar en todas las posibilidades, todos los paso y detalles, no puedo decir nada todo sigue siendo subjetivo. La certeza es que toda esta situación no durará- sonrió autosuficiente de bloquear su mente-.
-Alice…- me queje, sus palabras me aliviaban un poco, pero el recuerdo del rostro dolido de Bella me torturaba profundamente-.
-¿Por qué no vas a la Universidad? La jornada de hoy es leve o ni siquiera es necesario que entres a clase, quédate por el campus, piensa. Jasper esta por salir. Con Jane en la tarde iremos a ver a bella. Confía en mí- se fue dando saltitos para adentro de la casa, quien la viera no estuvo manteniendo una charla sería conmigo, seguís contando prendas del guardarropas, pienso en ocasiones que esta un poco tocada del ala mi hermana-.
Me levante y fui al garaje a esperar a Jasper dentro del Volvo. El día iba a ser una agonía sin ella, tal vez un poco del don de Jasper me ayude a considerar todas aquellas posibilidades que me surgirían según Alice.
(Narra Bella)
-Shh… tranquila mi niña- mi abuelo me guio hasta a cama y me arropo-.
-Abuelo soy una estúpida- sentía mis ojos arder de tanto llorar, había actuado de una manera muy irracional, había hecho que él se fuera-.
-No digas eso Bella- me acaricio la mejilla- tu enojo es normal pero tiene que intentar comprender el lugar de Edward también. No puedes pedirle eso Bella.
-¿Por qué no abuelo? Yo se lo que quiero para mi misma y quiero una eternidad junto a él, una vida no alcanza.
-Bella todavía no sabes que es la vida y ya piensas en una eternidad.
Me sorprendió la respuesta de mi abuelo, me senté mejor en la cama y me seque mis lágrimas con la manda de mi pijama. Al verlo me cuenta que una pequeña línea se marcaba en su seño.
-Dime abuelo ¿Por qué no?- aunque no fuera agradable, tengo que escuchar las razones de mi abuelo. Tome su mano, fría al contacto, frio que hace mas de medio año ya no siento extraño, el frio de todos mis seres queridos-.
-No puedo concebir en mi mente la idea de que te conviertas en vampiro cariño, tienes mucho por vivir. Tan solo con 17 años no llegas a detenerte en la infinidad de cosas por conocer, por experimentar, por formar en el futuro y es necesario que seas humana. ¿Pensaste en una familia mi niña?
-Quiero formar mi familia con Edward- se sorprendió un poco de mi respuesta, mi voz no tembló ni por el antiguo llanto, estoy segura de lo que quiero-.
-Me recuerdas a tu abuela Carmen cuando me contestas así, con tanta seguridad y fortaleza- sonrió cálidamente ante su recuerdo pero continúo poco a poco cambiando su gesto como el de antes-. ¿Te detuviste a pensar que en algún punto, como toda mujer, vas a querer hijos? Siendo vampiro es algo que no vas a poder tener llegado el momento- me quede en silencio- ¿Y tus padres? En todo este tiempo viviendo conmigo solo has hecho un par de llamadas por mes y son cada vez menos. Cabe la posibilidad que Renne venga de visita sin aviso ¿donde esta el anciano de casi 70 años que cuidas? Apenas parezco alguien de 46 años. Sigo pensando noche y día como vamos a justificar esto, todavía no lo sé. ¿Que pasaría si te conviertes?
-Me mantendré alejada como hasta ahora abuelo, como tu lo hiciste. Los mantendré a salvo hasta que algún día pueda volverlos a ver.
-Conseguir el autocontrol suficiente lleva años Bella y cuando quieras verlos como le explicara am tus padres, a un benjamín de 15 años que su hermana paree todavía e 17 años cuando debería tener 30.
Seguí en silencio, no supe que contestar sobre ese punto. Solo un suspiro me llego en repuesta. Mi abuelo tomo con más fuerza mis manos, tratando de darme ánimos.
-No es capricho abuelo, es por amor y es mi elección.
-Lo se cariño pero es necesario que sepas todo lo que conlleva ser un vampiro, no quiero que sufras, todo es irreversible después. Sabes que siempre estaré contigo- me acaricio de nuevo-, trata de dar tiempo a todo y más a Edward, tiene mucho que debatir, te ama demasiado.
-Pero abuelo- me queje pero vi su rostro preocupado- esta bien aguardare un poco pero no voy a desistir.
-Te lo dije, me recuerdas a tu abuela- sonrió débilmente a su comentario, un gran bostezo me llego, mi noche había sido larga sin pegar un ojo-. Descansa cariño fueron muchas emociones, por suerte hoy tenias jornada corta en la Universidad-.
-necesito verlo, que me disculpe por como reaccione abuelo.
-Ahora mejor descansa, estoy seguro que Edward no va a tardar en aparecer- me beso la frente y se dirigió a la puerta- mas tarde te llamo cariño, recuerda que vienen Alice, Rose y Jane para esa excéntrica tarde de chicas que les dijiste anoche.
-Si lo recuerdo- me dio un poco de gracias al ver la mueca que hizo al decir “tarde de chicas” pero la verdad el animo no me acompañaba todavía. El abuelo salió de mi habitación a atender el teléfono que justo sonó-.
Mi habitación quedo sumida en un profundo silencio, faltaba Edward, me gire en la cama a observar el ventanal por donde había salido. Fui una tonta. Mis ojos hinchados por el llanto comenzaron a pesar, la claridad de la mañana entrando por el ventanal fue disminuyendo a medida que cerraba mis parpados. A lo lejos creí sentir el nombre de Jacob salir de la boca de mi abuelo. Ahora estaba frente al mar, mi sueño con el vampiro que amo. No resistí y esboce una sonrisa instantánea, apreté su mano dulcemente y ambos salimos corriendo hacia el mar. El sol desello débilmente en el horizonte pero yo no lo miraba, no podía apartarme de su eterna mirada, de ese dorado atardecer.
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Capítulo 34: Lamento
(Narra Edward)
-Lo lamento tanto Jane- Alice se acercó y la rodeó en un abrazo luego de escuchar su relato, yo de verlo en su mente, fue una verdadera atrocidad-.
-No Alice yo lo lamento, no pude acabarla en el momento. Alec cometió un grave error, tengo que enmendarlo, ha puesto en peligro a Edward y a todos ustedes. Victoria tiene que pagar por todo, va a pagar por todos sus ataques y asesinatos, por mi hermano…-la voz se le apagó, Jasper tembló levemente sentado a mi lado, el rostro de Jane demostraba una gran peso de conciencia, mucho dolor por su hermano, mucha determinación para con Victoria. Jasper absorbía todo eso-.
-Uniremos fuerzas Jane, Alec solo fue una victima mas de esa arpía, no hay mas culpa que la de ella tras tanta perversidad- era verdad lo que le decía, Alec erró, no importa, el objetivo es hacer justicia-.
-Me he entrenado arduamente Edward, no fallaré por Alec no fallaré- me miro, vi en sus ojos mi mismo objetivo-.
-Cuando llegue el momento Alice la verá- Carlisle miraba al balcón en su sillón al otro lado de su enorme escritorio caoba, suspiro aceptando que debemos acabar a Victoria cuanto antes-.
-Así lo haré- reafirmo Alice-.
-Por cierto felicidades por ti nueva familia querida- Carlisle se giró y dijo con calidez-.
-Aro es un gran padre para mí, todavía me cuesta acostumbrarme a la idea de ya no ser parte de la guardia, lo fui tanto tiempo y ahora ser parte de la familia- leía a la perfección en su mente lo irreal que le parecía todo todavía-.
-Es normal que te sientas insegura al alejarte Jane, pero existir para nosotros es arriesgarse a más- Jasper le sonrió educado muy propio de él-.
-Y todos nosotros estamos muy contentos con tenerte, que a pesar del deber, des tu primer paso aquí- es normal su nostalgia, salir de todo lo que había conocido hasta ahora en la guardia, siempre se valió por si sola, su fortaleza es grande pero determinarse a abrirse camino es admirable-.
-Así es Jane, podes contar con nosotros en todo- la abrazo Alice de nuevo-.
-Gracias a todos por su amistad- devolvió el abrazo a Alice y nos dijo a todos mas animada, comenzaba a ver una faceta completamente nueva de Jane, poco a poco mas relajada y cordial, yo no era obra de Jasper-.
-Pronto va a amanecer chicos, debo prepararme para ir al hospital y calculo que ustedes a la Universidad- se incorporo Carlisle de su escritorio y acomodo unos formularios para llevarse-.
-Yo me quedo con Jane- dijo Alice con voz cantarina-.
-No alteres tus actividades por mi causa Alice, debo ir de caza en breve- Jane se sintió un poco apenada-.
-No es problema Jane además acuérdate que prometí ayudarte con tu nuevo guardarropa, Rose tampoco ira a la Universidad llegará con Emmet cerca del medio día- Alice se rio pícaramente por mencionarlos-.
-Eso me recuerda que debo hablar con Emmet, ya son varias escenas las que hace- Jane miraba atónita a Alice y a Carlisle por sus comentarios, me causo gracia leer en la mente de Alice cuando Carlisle regañe a Emmet por hacérselas de oso mimoso y escandaloso con Rosalie, aunque debería agregar que mi despampanante hermana no se queda atrás-.
-Iremos de caza juntas y luego ¡Tarde de chicas con Bella!- Alice chillo entusiasmada-.
Eso me trajo a la mente la manera rara que actuó Bella anoche, que no me dejara acompañarla, que estuviera un tanto distante, todo lo charlado con jane en su presencia.
-Oh!- Expreso Alice y cruzamos miradas instantáneamente-.
“Ve con cuidado Edward, el futuro está llegando”- me dijo con su voz mental-.
¿Qué quería decir eso? ¿Porque se tenia que poner a enumerar justo ahora en su mente cada prenda de su guardarropa? Que vio que me oculta de nuevo.
-¡Alice!- me queje, ella me ignoro tomando a Jane de la mano y saliendo del despacho de Carlisle. Jasper las siguió, en su mente seguía aplicada su don en Jane, solo hasta que partiéramos a la Universidad-.
-Bueno hijo voy al hospital nos vemos mas tarde- salió Carlisle palmeándome un hombro y dejándome solo en el despacho-.
Seguía pensando en lo que me dijo Alice mientras iba a mi habitación y me cambiaba de ropa, no muy lejos ella seguía enumerando prendas pero en la mente de Jane vi que en realidad le estaba enseñando su enorme guardarropa, esta estaba asombrada y un poco espantada de la adicción a la moda de mi hermana. Jasper ya se encontraba alistando sus cosas. Como de costumbre solté por mi balcón y me fui a ver a mi Bella, ya necesito tenerla cerca, en mis brazos, sentir su calidez, su aroma, sus besos.
(Narra Bella)
Que mala noche que pasé, no pude pegar un ojo. En mi mente una y otra vez resonaba las palabras de Edward, su renuencia al decirlas.
“-No voy a arrebatarle su humanidad. No lo haré”
¿Es que él acaso me quiere así, siempre frágil? Siendo humana nunca voy a estar a su altura, nunca va a querer recibir todo lo que por amor quiero brindarle. Quiero una eternidad a su lado, no una vida nada más. ¿Por qué mi abuelo me dijo eso? ¿Acaso no tiene discusión? Soy yo, mi cuerpo, mi alma, mi existencia. Ya se lo que quiero, lo amo y quiero ser como él, un vampiro.
El ruido de mi ventanal abrirse me quitó de mis pensamientos, aun seguía en la cama. Ver sus ojos dorados me estremeció cálidamente, es tan perfecto, lo amo tanto, no tengo que dudar de él, lo necesito cerca de mi piel. Esta decidido, quiero una eternidad.
-Ven- extendí mis brazos hacia él para que viniera junto a mí, una media sonrisa surco su hermoso rostro mientras venia hacia mi-.
-Te extrañe- me dijo mientras se sentaba en la cama frente a mi, se inclinaba apoyando su cabeza en mi pecho y me rodeaba con sus brazos, mi corazón se disparo al instante-.
-Y yo Edward- también lo abrase y apoye mi mejilla en su cabeza sobre mi pecho, nos quedamos así unos minutos, mi corazón se calmo lentamente-.
-Adoro el sonido de tu corazón – suspiro y se removió en mis brazos, nuestras miradas se encontraron- te amo Bella.
Se empezó a inclinar más hacia mi, empujándome a caer sobre la almohada. Mi corazón se disparo de nuevo como queriendo salir de mi pecho. Esbozo su media sonrisa de nuevo, de deslumbro, aunque no por mucho ya que nos fundimos en un tierno y dulce beso. Sus besos eran adictivos, vencían completamente toda resistencia en mi interior, sus labios actuaban como una descarga eléctrica por todo mi cuerpo. Enterré mis dedos en su cabello acercándolo mas hacia mi. No se resistió, sus besos comenzaron a ser más intensos. Su respiración se hizo tan irregular como la mía, esto era completamente diferente, se dejo caer sobre, presionándome contra su cuerpo. Mi cabeza comenzó a dar vueltas, me prendí a el abrazándolo por el cuello, es mi única manera de seguir y no desfallecer ante su pasión.
-Te amo- logre susurrar zafándome de sus labios y aprovechando para tomar una bocanada de aire, sus labios fríos comenzaron a recorrer mi cuello, su aliento gélido me estremeció-. Quiero estar contigo eternamente Edward.
-Toda la vida Bella- volvió a mis labios, pero algo andaba mal, cambio mis palabras, eso me desconcertó y lo notó-.
-¿Qué pasa mi Bella?- se afirmo en sus brazos alejándose un poco aun sobre mi, me observo fijamente como intentando descifrarme-.
-Tos la vida pasa Edward, no quiero eso- su rostro se crispo de sorpresa-.
-No te sigo- dijo mirándome sigilosamente-.
-Quiero estar eternamente contigo Edward- mi voz sonó firme mientras lo miraba a los ojos, muchas emociones lo invadieron al instante, no pude discernir que, pero si que capto mis palabras-.
Se incorporo y se sentó al borde de la cama, no me miraba, eso me carcomía por dentro haciendo surgir mis dudas de nuevo ¿No me quiere?
-Bella no tienes que pensar estas cosas, Jane dijo que no tocara este tema con su familia, los Vulturis no harán nada, no lo permitiré, no debes preocuparte- cerraba los ojos y tocaba el puente de su nariz, estaba nervioso aunque me hablaba con voz tranquila-.
-No me preocupan los Vulturis y sus reglas Edward, en lo que menos pienso es en ellos- tome su mano para que abriera los ojos de nuevo-.
-Entonces porque me planteas esto- su miraba me heló, mostraba reproche y desaprobación-.
-Porque te amo Edward y quiero estar eternamente a tu lado, hacerte feliz ¿No me entiendes?
-Me haces feliz Bella, no es necesario que te conviertas en un monstro- su expresión mostro dolor profundo y antiguo-.
-No estoy hablando de monstros, estoy hablando de que me conviertas Edward, quiero ser vampiro para estar siempre contigo, te amo- le acaricie el rostro-, no eres un monstro, eres el ser mas maravilloso que existe en la Tierra.
Suspiro profundamente cerrando los ojos, inclino su cabeza hacia mi mano que lo acariciaba.
-No- abrió los ojos todavía llenos de tristeza, pero mucha determinación-.
Esa simple palabra salir de sus labios me hirió profundamente, no pude evitarlo, las lagrimas comenzaron a brotar de mis ojos.
-No me amas_ me tape el rostro con las manos, no podía parar de llorar, algo me oprimía fieramente por dentro ¿Por qué me niega? ¿Por qué me hace esto?, es mi sueño, es el amor de mi existencia, me hiere al decirme que no para estar eternamente con él, que no a convertirme-.
-¡Bella te amo!- chillo y me abrazo- ¡pero no te hare eso!
-¡Porque no me quieres a tu lado!- lo empuje separándome de sus brazos, tropezando me levante de la cama, abrí la puerta de un tirón-.
Mi abuelo nos escucho y vino por el pasillo hacia mi habitación. Se me nublaba la vista a causa de mis lagrimas, sentía a Edward tras de mi, sentía sus ojos clavados en mi. Estaba comportándome como una estúpida, lo se, pero me es inevitable no sentirme mal. Corrí a los brazos de mi abuelo, mas bien me estampe en su pecho llorando desconsolada, me sentía herida. Sentí como me rodeo consolándome.
-Edward es mejor que te retires- mi abuelo le decía con voz cálida y contenedora-, shh Bella cálmate, tranquila cariño, shh.
-Te amo Bella- la voz de Edward sonó muy descompuesta y torturada- lamento hacerte pensar y sentir eso pero te amo mas allá de toda comprensión.
El viento de la mañana entro por mi ventana. Edward se había ido. Temblé al comenzar a sentir otra cosa, culpa. Mi abuelo no me dejo caer en la obscuridad que sentía acecharme después de toda esta situación. Realmente lamento actuar así, siento mas que no me entienda ¿porque tanta renuencia?
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Capítulo 33: Errores
(Flashback de Jane)
-Quédate con Aro, esta maldita no se va a salir con la suya- se escuchaban los gritos desgarradores de los neófitos-.
-Pero Jane, déjame ayudarte- un gran estruendo golpeo la puerta del otro lado del largo pasillo-.
-¡Que te quedes Alec! Aro no se puede quedar solo, Marco y Cayo todavía no regresan de Toscana, ya mande a avisarles pero el peligro es ahora- empuje a Alec y cerré la puerta-.
Aro se encontraba en la gran sala circular, nosotros estábamos haciendo guardia en la puerta principal. Apenas cerré la puerta tras de Alec, me dispare por el pasillo a la batalla. Nunca había visto nada semejante, eran no menos de 40 neófitos. Algunos seguían luchando, Félix y Demetri así como el resto de la guardia no tenían descanso, otros neófitos yacían desmembrados en el amplio piso de mármol blanco. Restos por todas partes, la mayoría de los jóvenes parecían tener solamente 15 años. ¿En que mente tan perversa cabía haber acabado con la vida de todos esos niños? Sí, eran niños a pesar de sus enajenados ojos escarlata, iracundos, llenos de venganza, sed de sangre y lucha, una lucha de la que no tenían conciencia total. Seguían ordenes, habían sido manipulados de la peor manera, convertidos de la peor manera y morían frente a mis ojos de la peor manera.
Mire a mi alrededor, entre la lucha y la muerte la buscaba, vi su asquerosa melena rojiza saltar por la ventana hacia los balcones . me dispuse a seguirla pero un neófito se me interpuso.
-Tu debes de ser Jane- me tomo bruscamente del brazo y me acerco a él mientras me susurraba al oído-.
-Suéltame ¿quien eres?- le tome del cuello alejándolo de mi, no me importo el rasguño que dejo en mi otro brazo-.
-Raily preciosura- se sonreía petulante, sin llegar a defenderme tomo mi brazo que lo sostenía del cuello y el dolor me llego calando hondo-.
-¡Ahh!- grite de dolor, mi ante brazo se doblaba quebrado a la mitad- ¡maldito!
-No tiene idea de todo lo que te haré- me amenazo con una sonrisa asquerosa en su cara, se acercaba de nuevo hacia mí. Yo solo quería ir tras Victoria-.
-Lo lamento Raily, no tengo tiempo… esto te dolerá un poco- a pesar del dolor de mi brazo, de su petulancia y malas intenciones, me compadecí de él. Cayó fulminado de dolor al instante. Reaccione rápido y mi don lo acabo fieramente-.
La lucha continuaba pero tenía un objetivo. En los balcones no se percibía ya su rastro, el aroma a neófito lo atestaba todo. Y caí en cuenta, lo tenía todo planeado. Los balcones llegaban hasta la gran sala circular donde estaban Aro y mi hermano Alec. Distrajo a toda la guardia y a mi. Logro llegar a ellos.
Salí corriendo a la gran sala circular, temía lo peor. Abrí la puerta de un golpe, me quede sin aliento por lo que vi. Alec, mi hermano, tirado en el piso, por todos lados, irreconocible. Una punzada de dolor, angustia, ira, sed de venganza me invadió. Mi hermano yacía desmembrado como todos los neófitos del salón contiguo.
-¡Alec!- grite horrorizada-.
Victoria tenía a Aro de su cabeza y mandíbula, estaba por hacer lo peor.
-¡¡No!!- no se como logre, como pude volver a concentrarme, pero lo logre por un momento-.
Victoria tembló convulsivamente y soltó a Aro sin llegar a dañarlo demasiado. Mi don fue intermitente, no pude controlar mis nervios.
-Grrr- un gruñido salió de su pecho-.
A pesar del shock de ver así a mi hermano, la seguí enfrentando. No podía, no lograba enfocar mi don de nuevo contra ella, así que me interpuse entre ella y Aro. Lo protegería con todo mi ser.
-Ya tengo lo que quería- siseo como una víbora mientras se giraba, tomaba impulso y saltaba por la ventana-.
No pude seguirla, no con mi hermano así, no con Aro lastimado.
-Jane…- Aro susurro mi nombre tras de mi, me gire hacia él y caí al suelo d rodillas, el dolor de mi brazo no era nada comparado con lo que me inundo-.
-Lo lamento tanto mi amo- tape mi rostro con mi mano sana, fue demasiado- mi hermano, mi hermano- si hubiera podido llorar desgarradoramente lo habría hecho, en mi interior por primera ves odie con todo ser un vampiro-.
-No te lamentes Jane, mi querida, me has salvado, estaré eternamente agradecido- me tomo del mentón y me miro con dulzura, nunca había sido tan cercano y cálido conmigo-.
- mi hermano esta muerto mi amo- mire alrededor, todos sus restos-.
-Alec cometió un gran error por querer salvarse y sufrió las consecuencias igual- Aro suspiro mirando alrededor también-.
-No diga eso, él siempre le fue fiel, es mi hermano, esa maldita le hizo esto por perversa y desquiciada, no porque lo mereciera, todos cometemos errores, ¡esto no es justo!
-Tranquila Jane, yo se que él es fiel a nosotros, se que un error no justifica esta crueldad, nosotros hacemos justicia no salvajismo- me ayudo a incorporarme del suelo, ahora el protector era él ante mi vulnerabilidad, era como una padre para mi-.
-¿Cuál fue su error mi amo?- mi vos apenas sonó, todavía no entendía nada. No muy lejos de nosotros ya la lucha también había acabado-.
- Le dijo a Victoria donde está Edward- suspiro apesumbrado de nuevo-.
-No- susurre atónita, mi pobre hermano fue muy inconsciente-.
-Si lo hizo Jane, Victoria quiere vengarse de Edward por haberla denunciado, lo vi al tocarla, no se frenara hasta verlo destruido. Todavía no sabe como ni cuando actuará pero lo hará desenfrenadamente.
- Tengo que ir, debo ir a ayudarlos, enmendar lo que hizo mi hermano. Mi amo déjeme ir, mi última misión.
-¿Cómo?- me miro sigiloso-.
-Después de lo que vi, todos esos jóvenes neófitos morir, ver a Alec así, no quiero mas luchas en existencia señor, es demasiado, no puedo soportarlo mas. A usted, marco y Cayo no quiero dejarlos, los considero mis padres, pero siento que llegue a mi limite.
-Pequeña- me miro con tristeza-, yo también te considero como mi hija, tu lealtad, determinación, todos estos siglos desde que te convertiste y te uniste a nosotros.
-Amo no se ponga así.
-Basta de amo, soy Aro, tu padre y tu eres Jane Vulturi, puedes irte y volver cuando quieras ahora somos familia y te apoyaremos en todo lo que hagas.
-Oh…gracias- por primera vez en todos estos siglos, abrace a un padre, tenia una familia- iré a Forks a ayudar a Edward , por Alec y por lo que quiso hacer… padre- que cálidamente extraño llamar a Aro así-.
-Mi pequeña- me devolvió el abrazo- pronto tendrás todo preparado para tu viaje pero primero debes sanar- me sonrió tratando de reconfortarme. El humo, ese olor denso a incienso de los cuerpos de los neófitos ardiendo no llego. Mi hermano seguía sin descanso tendido por todos lados-.
-No merecía terminar así- el dolor me domino de nuevo-.
-Yo me encargaré hija, no te preocupes, todo estará mejor- me abrazo mi padre de nuevo y luego me acompaño a curar mi brazo quebrado-.
Marco y Cayo llegaron a las pocas horas, no hubo bajas más que Alec, el cual mi padre no me permitió volver a ver su cuerpo.
Desde eso pasaron dos meses, una comisión fue encargada de seguir el rastro a Victoria, la cual todavía no se dirigía al otro continente. Me dedique a mi nueva y querida familia, a practicar mi dieta vegetariana y también practicar mi don para que la próxima vez que la tenga enfrente pueda verla caer fulminada y destruida, ya no voy a flaquear, no voy a cometer errores. Victoria va a dejar de existir, por Alec, el nombre de mi familia y nuestros amigos de Forks.
La mañana en que me despedí de Marco, Cayo y Aro dejé parte de mí en Volterra, tenía una misión, el último servicio de mi antigua existencia ¿este viaje a Forks seria el comienzo de algo nuevo para mí? ¿Es un error sentir nostalgia? Ver a Carlisle, Jasper y Edward esperándome en el aeropuerto me dio la certeza que estaba haciendo bien. Hacer justicia no es un error.
...meet my dream...

Capitulo 32: Incuestionable
Apenas llegamos a casa de Carlisle me fui junto a mi abuelo que estaba allí sentado en un sillón como todos los demás salvo Rose y Emmet. Edward y Jane permanecían de pie, me era imposible no dejar de observarla, a pesar de su ropa extraña y esa capa negra que la cubría era inevitable no captar su belleza, ese rostro aniñado y dulce a pesar de tanta seriedad, me recordaba a esa especie de escudo que traía Jake en su rostro hace un momento.
Si bien ahora ella estaba actuando osca no me olvido de la luminosidad de su rostro y el de Jacob cuando se vieron, tengo mis sospechas sobre eso pero ¿sería posible?¿porque no? Yo encontré a la persona de mis sueños, mejor dicho al vampiro de mis sueños, no seria de extrañar que Jacob al fin encontrara su alma gemela.
A pesar de su mirada fría le sonreí por mis pensamientos, Jane entrecerró los ojos al mirarme, si que era un tanto malhumorada pero que casualidad, Jacob cuando quiere también lo es ¡cuantas cosas en común!
Mi abuelo me estrecho en sus brazos cuando Jane me miró, estaba muy tenso y un gruñido se escapo de su pecho, me tomo por sorpresa.
-¡Deja de hacer eso!- le grito enojado, me sobresalto y Carlisle, Esme, Jasper, Alice y Edward nos miraron-.
-Es extraordinario- susurro Jane mirándome atónita-.
-¿Qué pasa?- exigió Edward poco gentil y se interpuso, ¡ que les pasa?-.
-Esta chiquilla esta probando su don en Bella- dijo mi abuelo con la mandíbula encajada, la fulminaba con la mirada-.
-pero que dem… -Edward estaba alterado, me zafé de los brazos de mi abuelo, me pare justo Edward y le acaricie el rostro.-¿Qué don?- interrumpí su poco amable frase- yo no he sentido nada, tranquilo.
Quedo en silencio mirándome, Jane avanzo hacia mí sin importar el repentino gruñido de Edward y mi abuelo desde el sillón atrás nuestro, di un paso hacia ella. Extendió su mano dudosa de tomar la mía, sin miedo ni enojo por haber aplicado su don en mi, tome su mano fría y fuerte al tacto pero pequeña y delicada en apariencia. Le sonreí de nuevo, ella es el alma gemela de mi mejor amigo, no estoy equivocada. La expresión de Jane se relajo un poco a mi tacto. Escuche a Jasper suspirar desde uno de los sillones.
-Los siento Bella no debí hacer eso- se disculpo, la note confusa pero poco a poco abandonando su postura malhumorada-.
-No importa Jane de verdad no sentí nada de lo que hayas hecho.
-Realmente eres especial- me sonrió, que bonita es aunque me incomoda mucho que me diga eso-.
-Edward, Eleazar relájense por favor- la dulce voz de Esme irrumpió mientras miraba a Jasper a quien Alice abrazaba, se lo veía con una expresión un tanto descompuesta-, creo que son demasiadas emociones.
-Si lo son- Jasper suspiraba en los brazos de Alice, ya me parecía hasta cómico, Alice lo acariciaba y daba besos en el rostro, creo que exageraba de la situación-.
-Pobrecito Jas, no estén preocupados ya Jane y Bella serán buenas amigas, eso lo logre ver- Alice hizo una mueca-.
-¿Cómo es eso que lo lograste ver?- Edward tomo asiento en un amplio sofá para hacerme lugar junto a él-.
- Es que veo el futuro de Jane borroso, debe ser un efecto que me dejo ese peludo amigo de Bella, siempre me pasa cuando aparece.
-Eso es muy interesante- al fin se oyó a Carlisle, el cual invitaba con su mano a Jane para tomar asiento. Así lo hizo y yo me fui junto a Edward quien me recibió con un abrazo-. Ha de ser un mecanismo de defensa de su naturaleza, que no deja que veas su futuro.
-¿Su naturaleza?- reconocí ese brillo en el rostro de jane-.
-Eso te quería preguntar jane- dijo Edward- ¿no lo notaste en su efluvio?
-¿Qué cosa?- lo miro extrañada-.
-Jacob es un licántropo- ¿no lo había notado? ¿acaso le paso lo mismo que a Jake?-.
El rostro de Jane se crispo mostrando centenares de mociones unas tras de otras, sorpresa, temor, curiosidad, aquel brillo especial que yo notaba, mucha confusión. Jasper se incorporo de los brazos de Alice para sentarse derecho y centrarse en jane, creo que realmente estaba haciendo un gran esfuerzo por mantener un equilibrio.
-Fue agradable tanto para ti como para él- le dije sin más, sus ojos se encontraron con los míos y no me contesto, alcanzo para confirmarlo-.
-Ustedes saben que si en Volterra se enteran de la existencia de un licántropo entre ustedes puede ser considerado en contra de las reglas, ellos son nuestros enemigos naturales- su voz sonó apagada, sin amenaza, como repitiendo algo de memoria-.
-Tenemos un tratado de paz con la manada Jane- el ambiente estaba cargado de un relajante sopor en el cual fluía la voz de Carlisle-, no se romperá a menos que alguien cruce el limite con la reserva o cambie su dieta vegetariana, ningún ser humano puede ser mordido. Solo Eleazar y yo podemos acceder a la Push y es por nuestros trabajos en el hospital y las escuelas.
-Carlisle me han dejado pasmada, no voy a mentirles, han creado un modo de existencia completamente opuesto a lo que conozco desde hace siglos en Volterra. Aro realmente te aprecia y a tu familia, los respeta al igual que yo, pero no muchos aceptan su filosofía de respetar las vidas humanas y saciar la sed con animales, ahora se suman no solo uno sino una manada de licántropos y Bella que es humana.- Edward se inquieto-.
-Bella no proporciona peligro alguno Jane, es de la familia- Esme me miro cariñosa, le di una pequeña sonrisa- ahora ya es como mi hija.
-Gracias Esme- me ruborice al caer en cuenta que esta preciosa vampira con su rostro en forma de corazón sería como mi suegra. Se me puso la piel de gallina ante la perspectiva-.
No me imagino la vida lejos de Edward pero los prejuicios que tuve siempre sobre compromiso y ¿matrimonio? Chocaron contra mi necesidad de él, me sentí abrumada. Jasper me miro confuso, estaba por decirme algo…
-Edward conoces las reglas- interrumpió Jane-.
-No voy a arrebatarle su humanidad- contesto Edward mientras con mi abuelo se miraban fijamente. El rostro de mi abuelos era inexpresivo- no lo hare.
Escuchar de su boca decir eso me paralizo. Un calor subió desde mi columna hasta mi rostro, de seguro estaría completamente ruborizada pero no de una sensación buena. Me doy cuenta que mi amor y necesidad de estar junto a él se proyectan no sólo a mi vida sino a una eternidad, saber eso deja cualquier prejuicio mío hecho polvo, lo amo profundamente. ¿ËL no me quiere para siempre?. Me libere de sus brazos lo mas sutil que pude, que no se notara, aunque no pude evitar mirar a mi abuelo el cual en sus ojos reflejo darse cuenta de mi estado, es muy perceptivo. Corrí la mirada hacia mis manos, continuaba sentada junto a Edward, sopesando aquella fisura que abrió en mí con sus palabras.
-Mi objetivo aquí no es mas que dar caza a Victoria, los demás temas no serán expuestos por mi- decía jane a Carlisle, mi abuelo y Edward- las reglas son esas, ningún humano puede saber nuestro secreto y en cuanto a la manada realmente no lo se. Como le dije hoy a Edward, mi estadía en Forks será un tanto extensa hasta que sepa algo de Victoria, ya vengo hace meses practicando la dieta con animales, cuesta pero lo voy llevando con éxito.
-Cuando ese anaranjado se valla el tomo dorado en tus ojos te sentara muy bien- Alice corto la seriedad de la charla- combinara con tu cabellera rubia que por cierto deberías soltar, ahora te ayudare con la ropa también.
-Oh gracias- jane se extraño un poco de comentario de Alice pero le sonrió amable-.
-¿Enviaran a alguien mas de Volterra? – Edward permanecía serio yo distante-.
- Por ahora que yo sepa no, digamos que esta misión es ahora privada, han ocurrido cosas, luego hablaremos- jane se paró-. Si me disculpan quiero distenderme del viaje.
- Claro querida, estas en tu casa- Carlisle y Esme le sonrieron-.
-¡Te acompaño!- salto Alice desde el sillón-.
- Gracias.
Edward y mi abuelo continuaban serios, me sentía incomoda, aun seguía sumida en aquellas palabras de Edward.
-Edward tranquilo- dijo jane- luego hablaremos todos.
-Esta bien Jane- de seguro algo leyó en su mente. Suspiro, se giró hacia mi extendiendo su brazo y acariciarme la mejilla, me entrego su media sonrisa. Era imposible resistirme a su encanto pero hay cosas que tengo que hablar con él, primero tengo que pensar todo tranquila-.
-Bella lamento lo de recién- se disculpo de nuevo Jane muy amable-.
-esta bien Jane no te preocupes soy un bicho raro, Edward tampoco puede leer mi mente- Edward frunció el seño ¿le molesto lo que dije? Que irónico -.
-Cada vez más asombroso- sonreía encantadora, puse los ojos en blanco pero le devolví la sonrisa-. También me disculpo contigo Eleazar.
-esta bien querida pero trata de controlarte mas y no andar intentando dar dolor a los que recién conoces- Okay mi abuelo era directo, Jasper emitió una risita que amortiguo con su mano-.
-Mañana salimos temprano de la universidad Alice ¿tarde de chicas?- mejor cambio de tema, me aleje de la caricia de Edward-.
-¡¡Si!!- se puso a saltar Alice feliz alrededor de jane-.
-Claro que contigo Jane y con Rose- sentí los ojos de mi abuelo y Edward clavados en mi- por cierto ¿Rose donde esta?
-Ya te imaginaras Bella, debe estar estrenando lo que compro en Port Angeles- Alice sonreía pícaramente-.
-Ah…- no supe que decir me ruborice- bueno hasta mañana entonces.
-Hasta mañana- Jane y Alice estaban contentas, era bueno ver esa expresión en Jane-.
Me levante y mire a mi abuelo que me siguió. Edward me tomo de la mano frenándome.
-¿Ocurre algo Bella?- mi humanidad me pasa-.
- Sólo estoy cansada ya quiero ir a casa- dije sin mirarlo, no me gusta y se me da mal mentir, mucho peor a sus ojos-.
-Y cenar- agrego mi abuelo-.
-Los acompaño - Edward se paro del sillón-.
- Si no te molesta, esta noche estoy muy cansada y encima tengo que repasar para el próximo examen de Química, necesito concentrarme en el estudio- lo frene, me dolió ver su expresión desilusionada pero no estoy de animo. Por suerte Jasper no dice nada-.
-Okay- dijo dudoso- en la mañana te paso a buscar.
-Buenas noches Carlisle, Esme- me despedí y un rápido beso a Edward, salí con mi abuelo que también se despidió de lejos con la mano-.
Caminamos por la obscuridad hacia la casa, mi abuelo me guiaba. Permanecí en silencio, suspirando, me era imposible no estar con Edward.
-Tienes tanto que vivir mi niña, Edward sabe eso- mi abuelo rompió el silencio- te ama, eso es incuestionable, no lo dudes.
-Pero no me quiere eternamente su lado abuelo- mi voz se quebró-.
-No digas eso, si estuviera en sus manos volver a ser un humano para estar junto a ti sin ponerte en riesgo lo haría. Lo conozco. Pero todavía tienes mucho por vivir Bella, no estas considerando cosas del futuro, cosas que solo siendo humana vas a tener cariño… y así vas a permanecer- me tomo en brazos mi abuelo para saltar en río, me quede en silencio, su voz era dulce peri muy determinada en sus palabras, como algo que no tenía discusión-.
...meet my dream...