domingo, 27 de febrero de 2011

...Meet my dream... Capitulo 40º ... Que corra el aire...



Capitulo 40: Que corra el aire…

-Deja de quejarte Jacob y ayúdame- Alice hablaba entre risitas-.

-Estas loca chupasangre, mira que colgar casi un kilometro de luces e intentar provocar un incendio forestal con tantas velas- la voz de Jacob sonaba un poco enojada pero divertida-.

Se los escuchaba desde afuera cerca del ventanal de mi habitación, me removí entre las sabanas de mi cama despertándome lentamente, sentí unos fríos brazos entre las sabanas que me atrapaban de la cintura y me acercaban lentamente en un abrazo contra su pecho.

-Buenos días amor- la tersa voz de Edward fue como una caricia para mi oídos- ¿Cómo a dormido la futura señora Cullen?

Deje que sus brazos me tomaran y me presionaran contra su pecho, me estire hasta llegar a sus labios enredando mis dedos en su cabello, el aliento gélido del suspiro que le provoque me recorrió el rostro haciéndome sonreír.

-De lo mejor, en los brazos de mi futuro ¿Señor Swan?- nuestras risas se mezclaron entre otros pequeños besos-, te amo Edward.

-Y yo a ti- me susurro mirándome a los ojos y con una de sus manos acariciándome la mejilla, incline mi rostro al hueco de su mano mientras le daba otro dulce beso-.

Su mano suavemente se deslizo de mi mejilla hasta mi nunca para presionarme ligeramente sobre sus labios, nuestro beso poco a poco fue aumentando en intensidad, su dulzura alimentaba la pasión que nos embargaba. Me aventure a morder con cuidado su labio inferior mientras tomaba un poco de aire para recuperar el aliento, se estremeció haciéndome girar para quedar recostada en la cama mientras de un tirón me despojaba de las sabanas que me arropaban y quedaba con el fino vestido celeste que aun llevaba puesto de anoche y me había regalado Alice. Se inclino sobre mí presionando su cuerpo sobre el mío mientras sus labios recorrían mi cuello. Comencé a marearme, una especie de vértigo y adrenalina se apoderaron de mi haciendo que tomara su rostro entre mis manos y lo llevara de mi haciendo que tomara su rostro entre mis manos y lo llevara a mis labios con necesidad, con desesperación. Nuestras miradas se encontraran, veía deseo en sus ojos mientras en mi un fuego desconocido me recorría hasta llegar a mi rostro, sentía mis mejillas arder. Me apegue mas a su marmóreo cuerpo, su frio contacto era como una descarga eléctrica al chocar con mi calor, empecé a recorrer su espalda con mis manos mientras tomaba puñados de tela de su camisa para subirla y llegar a su piel.

Toc toc. El sonido de algo dar golpecitos en el vidrio de mi ventanal nos desconcentro, Edward tenso sus brazos a mis costados alejándose rápido, lo veía tan aturdido y desorientado como yo, su respiración era muy irregular.

-Que corra el aire- sonó la vocecilla de Alice disimuladamente mientras se alejaba del ventanal y enseguida escuchaba lo lejos como un rastrillo trabajando- Oh mira Jacob allí llegan Eleazar y Jane.

Fulmine l techo con la mirada, Edward se incorporo y sentó en la cama mientras estiraba su camisa que poco había yo logrado subir. Recordé cuando en un momento de anoche me había dicho que pronto mi abuelo no podría interrumpirnos inoportunamente y estaría en sus brazos, se me escapo una risita ante la realidad de sus palabras. Alice nos había avisado de su llegada evitándonos una situación embarazosa ¿pero acaso mi futura cuñada y mejor amigo licántropo con sus súper sentidos no nos estarías escuchando? Me senté en la cama de golpe haciendo que me mareara un poco y dicho sea de paso me sintiera sumamente avergonzada. Edward me rodeo al instante en un abrazo cariñoso y protector.

-Tendré que hacerle un regalo a Alice, viene siendo muy atenta con nosotros- sonrió ampliamente y me daba un pequeño beso en el cuello-.

-¿Nos escuchaban?

-Alice es…discreta diría yo, tantos siglos junto a Emmet y Rosalie nos hace tolerantes créeme cuando digo que somos sutiles a pesar de todo lo que despiertas en mi – con sus dedos marcaba una caricia por mi cuello mientras me observaba estremecerme levemente. Se levanto de la cama con aquel garbo tan propio de sus movimientos.-Jacob decidió descolgar las luces de los arboles del bosque y tomar un poco de distancia.

-Que me digas eso no lo hace menos vergonzoso de todas maneras Edward- susurre sonrosada y levantándome también, su expresión se torno pensativa-. ¿Que sucede?

-Vallamos afuera Alice quiere pedirte algo, esta inquieta por saber tu respuesta y hasta un poco frustrada de no poder prever que le dirás.

-¿No lo puede ver?- lo mire sorprendida sacándome del hilo de mis pensamientos que se preguntaban que cosa loca me pediría Alice-.

-Es un efecto que le causa Jacob cuando esta cerca, no puede ver nada incluso unas horas después de que él se va.

-Que extraño- intente imaginar como se sentiría Alice con su don anulado, supongo viviendo al corriente presente como yo, eso no tiene nada de malo además es solo por unas horas-.

Edward permaneció en silencio envuelto en sus cavilaciones mientras yo me interne al cuarto de baño. La ducha y ropa más sencilla como mis jeans y una remera gris de algodón me renovaron y dejaron cómoda. Antes de salir afuera junto con Edward de la mano, tome una manzana como desayuno rápido y ligero.

-¿Bella!- grito Alice corriendo y dando saltitos hasta llegar a mi, nos abrazamos con ganas- ¿Qué feliz me hace tenerme como futura cuñada!¡Al fin tomaron las decisiones!

-Hay Alice gracias por los regalos de anoche, fue maravilloso, gracias- le di otro abrazo y un beso en la mejilla, ella sonreía radiante. Vi a Jacob caminar a nuestra dirección desde los arboles, Jane estaba sentada en la galería junto a mi abuelo, ambos nos sonreían pero la mirada de mi abuelo, su emoción me hacia querer ir pronto junto a él-.

-Que bueno que te haya gustado Bella porque hay algo que quiero pedirte,

-¿Qué cosa?- pregunte sin mirarla. Jacob se acercaba sonriéndome, me adelante más en el parque a su encuentro. Me sentía tan bien esta mañana que también corrí al encuentro de mi amigo-.

-Felicidades Bells- Jacob me abrazo elevándome un poco del suelo y haciéndome girar. No podía ser todo más perfecto, mi mejor amigo, un licántropo, estaba feliz porque me desposara con el amor de mi vida, un vampiro y pronto me uniera en más de un sentido junto a él eternamente-. Todo esto es muy freak pero realmente me alego por ti y respeto el encuentro de dos almas gemelas.

-Jake no sabes lo especial que es para mí que estés feliz por mí, te quiero mucho- me devolvió al suelo luego de nuestro abrazo, note como se quedaba mirando fijamente a Jane con aquel brillo en los ojos, yo sola no había encontrado lo que buscaba, el amor vencía cualquier tipo de tratado, hacia magia a mi alrededor-. Y también quiero que te arriesgues y hagas la diferencia señor Alpha- susurre cerca de su oído aunque Edward y Alice seguro llegaron a escuchar, se sorprendió y volvió la mirada hacia mi, ambos sabíamos lo que significaba jane, le infundí valor y me devolvió una sonrisa cómplice-.

-¡Bella! Por favor- Alice fruncía levemente el seño parada donde la había dejado. Fui muy distraída-.

-Ohh lo lamento- me acerque a ella, Edward la miraba divertido- ¿Qué cosa Alice?

-¿Puedo organizar la boda? Di que si Bella, prometo no exagerar, será todo perfecto, hare casi a tus indicaciones y preferencias, por favor Bella ¡Por favor!- un brillo especial acompañaron a esos ojos llenos de suplica, hasta su vocecilla te envolvía con ese anhelo suyo. Lo que nos regalo anoche había sido único, solo ella podía hacer algo así. Mire a Edward quien giro los ojos para luego mirar con dulzura a su hermana-.

-Si Alice, si.

-Ah!!- grito enloquecida y me abrazo de nuevo, luego a Edward. Daba saltitos en todas direcciones ya parecía poseída, escuche el bufido de Jake mientras se alejaba con muchas herramientas al cobertizo sacudiendo la cabeza con una sonrisa-. Gracias, gracias, gracias!!!

-Alice cálmate parece que te va a dar algo- la voz de mi abuelo sonaba tranquila, aquella cualidad tan propia de el-.

Se acerba al jardín desde la galería sonriéndonos. Se paro frente a mí con mil emociones en sus ojos, atisbe una nota de nostalgia en él, su dulce sonrisa me lleno de calidez, nada podía cambiar el amor, la protección y contención de mi abuelo.

-Mi niña. Me estrecho en sus brazos, un nudo en mi garganta comenzó a aparecer- siempre serás mi pequeña Isabella, no podría dejarte ir con alguien mas digno de ti, te quiero mucho cielo.

-Yo también te quiero abuelo- me limpie una lagrima de la mejilla mientras volvía a mirarlo- si no fuera por ti….

-Sh sh sh nada de eso mi niña tu sabes lo que te trajo aquí, encontraste tus respuestas, encontraste el sueño-me limpio otra lagrima con sus dedos-. Tengo algo que darte Bella.

-Abuelo ya me has dado todo… no es necesario…

-Ya vuelo, no digas nada Bella- se desvaneció hacia dentro de la casa, Edward se adelanto hacia mi y me envolvió en sus brazos-.

-Y díganme cuando será el día debo programar mi agenda y echar manos a la obra- Alice de apariencia tan ligera tomaba una gran pila de luces y se dirigía hacia el cobertizo a guardarlas mientras preguntaba como quien no quiere la cosa-.

-Que te parece cuando termine el cuatrimestre de la Universidad- aquel dorado se intensifico, la emoción de Edward era mi emoción-. Es tan solo un mes pero si quieres más tiempo…

-NO, no , no ,no- selle sus labios con un beso- un mes me parece perfecto, mas tiempo no podría esperar, te amo y ya quiero ser tu esposa. Además así es suficiente para hablar con mis padres y que jane siga por aquí, por cierto ¿Donde esta? Hace un momento estaba allí sentada en la galería.

-¿Valla!- la voz de Edward sonó sorprendida así como su rostro, miraba por donde Alice había ido al cobertizo hace un segundo- el Alpha si te hizo caso rápido, Alice se llevara una sorpresa.

No entendía nada ¿Dónde estaba jane? ¿Que Jake que cosa?¿ Alice sorprendida?, estaba por hacer mis preguntas a Edward cuando mi abuelo apareció en la galería con una gran aja con aspecto de haber estado guardada un tiempo, me sonrió expectante mientras caminada de regreso hasta la casa desde el parque, Edward estaba sumido en sus pensamientos y se quedo en el parque, parecía entretenido en eso.

-¿Que es abuelo?- me acerque a la caja y la abrí con cuidado, me quede en silencio, no podía creer lo que tenia frente a mi-.

-Tu abuela hubiera querido que lo tengas- dijo mi abuelo-.

Ya lo había visto en los álbumes de fotos de mi abuelo. El satén blanco, los detalles en organza, el bordado en hilos de seda y delicadas perlas formando rosas y jazmines era único, una obra de arte en completo equilibrio sin importar el tiempo. Acaricie la suavidad, el significado palpable del amor en su simbolismo más puro, el vestido de novia de mi abuela Carmen.

-No se que decir abuelo- mi voz tembló de emoción-.

-No digas nada cariño, es tuyo- mi abuelo tomo mi mano- no se si siga a la moda, tal vez Alice te ayude a rediseñarlo…

-Así es como lo quiero, sin cambios, es perfecto- agradecí que Edward se quedara en el parque y no viera mi vestido de novia, teníamos que seguir las tradiciones a modo correcto-.

-¡Que corra el aire!-Alice apareció de la nada corriendo y gritando, eso nos sobresalto a mi abuelo y a mi. Edward comenzaba a reírse a carcajadas-.

-Hoy si que estas con tino Alice- Edward reía sin parar-.

-No te burles Edward a eso si que no estoy acostumbrada, no me espera verlo de repente y mis sentidos siguen siendo los que un vampiro normal- Alice arrugaba la nariz-.

-¡Que ocurre? – exigió mi abuelo y yo mientras nos acercamos a ellos-.

-Se besaban- la voz de Alice se hizo aguda recordando lo que vio, me quede pasmada y me reí-.

-¿Quienes? – mi abuelo miro en dirección al cobertizo, puso los ojos como platos al darse cuanta quienes no estaban en este momento, se aclaro la garganta- Bueno Alice tu lo has dicho “ que corra el aire”, las bodas movilizan a todos profundamente y hasta rompen mitos.




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