jueves, 24 de marzo de 2011

...Meet my dream...Capitulo 46º ... Dolor ...



Capítulo 46: Dolor…

(Narra Jane)


Seguíamos el rastro, nunca creí llegar a captar el aroma de uno de los míos como el aroma dulce y perverso de la muerte, el aroma de tal atroz asesina, no solo el de ella sino otro más, todavía débil con algunos vestigios de humanidad, otra recién conversa.

No podía evitar observar al lobo junto a mi, su angustia y desesperación tan claras por encontrar a Bella y Eleazar, seguir la dirección de sus rastros, encontrarlo bien, el deseo de ninguna tragedia.

Pensar que él entregándome su amor ignora que toda mi existencia a pesar de seguir una causa, de hacer cumplir las reglas de la guardia y mi familia, yo misma soy una asesina o al menos viví como una asesina, la misma naturaleza sedienta de sangre humana como Victoria. No puedo exponerlo así, a esta existencia, yo siempre tendré que volver con mi familia, también los amo, también amo hacer justicia sin miedos de asesinar sanguinariamente como lo hace Victoria, sin miedos de matarla por lo que hace a Edward, Eleazar, mi hermano Alec y ahora la pobre Bella. Amo a Jacob y por este amor debo protegerlo hasta de mi misma.

Un gimoteo desesperado salió de su pecho, el rastro seguía al otro lado del rio, al prado, ya no queda tiempo.

-Rápido Jacob- mi determinación creció a la par de una gran descarga de adrenalina y odio hacia aquella maldita de Victoria-.

Corrimos, corrimos como nunca antes, tome impulso saltando de una vez ese brumoso brazo de agua embravecida y helada, Jacob se lanzo con fuerza a través del agua alcanzándome con una velocidad inigualable.

Fue punzante, una daga a mi conciencia, como un quiebre a todos los nuevos sentimientos por mis seres queridos; Jacob emitió un aullido estridente, sentí como si frenara el frio viento de esta desgraciada tarde. La magnificación del dulce aroma de un ser desmembrado de mi naturaleza resultaba nauseabundo, parecía ser una chica.

Levante mi vista en dirección a la pérgola distante en el prado, aquella pérgola que había ayudado a construir para mis amigos, para su felicidad.

El cuerpo decapitado en el suelo al pi de la pérgola, la noche obscura empezando a caer sobre nosotros y una cabellera ondulante por el viento como flamas de un fuego infernal inclinándose sobre un flácido cuerpo casi o ya sin vida.

Jacob fue más rápido e imprudentemente impulsivo, ya estaba a punto de saltar sobre ella. Tras mío otro flujo de aire traía consigo a mis amigos, los Cullen y algo más para mí, el efluvio de i hogar, de mi pasado, de mi verdadera razón de estar aquí.

(Narra Jacob)

¡Maldita chupasangre! Descargue con toda mi fuerza dejando a Jane atrás, al ir acercándome a gran velocidad me tope con el cuerpo de Eleazar, un dolor devastador me inundo el pecho. Gruñí, gruñí por lo que le había hecho.

Caí sobre ella, estaba inclinándose sosteniendo algo en sus brazos que ciego por la ira no pude discernir, solo me enfoque en su cuello. Un golpe seco de lleno en mi pecho me quito el aliento, choque contra el pilar de madera de un extremo d la pérgola haciendo que se partiera y el techo cediera cayendo hacia el costado. Entre mis dientes sentía como granito un trozo repulsivo de su hombro derecho.

Un grito salió de su garganta mientras presionaba su brazo herido, mire bien incorporándome casi sin aire aun, sus ojos se dilataban de ira mirándome. A su costado, aquello que sostenía, desparramado de manera poco natural, casi sin vida, era otro cuerpo, era Bella.

-¡Me las vas a pagar perro!- rugió agazapándose para tomar impulso, la esperaba listo aunque no evitaba ver a Bella, mi mejor amiga allí tendida, casi no lograba escuchar su corazón- Agghh!!

Junto a mi golpe un pinchazo tajante en mi costado izquierdo me hizo abrir los ojos de inmediato, el impacto la tenia en el suelo también pero gemía de dolor retorciéndose como una serpiente, el puro infierno carcomiéndola y calando hondo en si misma. Nunca había visto algo así, retrocedí arrastrándome, mi lado izquierdo me paralizaba y algo cálido me recorría.

-Vamos hija mantente concentrada- una voz áspera y amable al mismo tiempo se aproximaba, alcé mi cabeza en su dirección-.

Jane avanzaba sostenida sutilmente de los hombros por un ser, un vampiro tras ella, la piel aun mas nívea, de cabello negro como la amplia túnica que traía puesta, esos ojos escarlata que erizaron la pelambrera. Ambos iban escoltados por otros dos, los mismos ojos, la misma familia, de seguro miembros de su guardia, todo esto no podía estar ocurriendo.

Unas manos gélidas presionaron mi costado izquierdo, mientras que unos fuertes brazos me rodearon alzándome en vilo, sacándome de dentro de la ruinosa pérgola. Emmet y Rosalie me tendieron en el prado, allí note como la rubia contenía su respiración arrugando la nariz, sus manos estaban llenas de sangre, mi sangre, presionaba mi herida para detener la hemorragia.

-¡Emmet ve!- todos los Cullen estaban allí, Edward sostenía el cuerpo de bella en sus brazos, cayo de rodillas no muy lejos de donde yo estaba, intente moverse e ir hacia él pero Rosalie me freno- tranquilo Jacob estas mal herido, quieto.

-No mi amor…por favor – el lamento de Edward fue mi lamento, el de todos, ya no pude contenerme, aullé y me quebré de dolor en mi interior-.

El incesante fuego de la pérgola copo todo el prado de humo iluminándolo todo. Jane cobrándose todo a Victoria, la guardia juntando los restos de la otra vampira descuartizada y tirándolos al fuego e mismo lugar en que la siguió esa maldita asesina. Alice, Jasper y el de la túnica resguardando los restos de Eleazar. Las lágrimas me nublaron la visión…

-Ya esta hecho padre- la voz de jane monótona, la de antes que no estaba a mi lado sino al lado de su padre, de Aro Vulturi-.




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lunes, 21 de marzo de 2011

...Meet my dream... Capitulo 45º ... Iluminaste mis días...





Capítulo 45: Iluminaste mis días.

(Narra: Bella)


-Esta empezando a hacer frio Bella ponte tu cazadora- me encontraba sentada al pie de los escalones de la pérgola, mi abuelo tomó la cazadora que estaba junto a mi y me ayudo a ponérmela-.

-Gracias abuelo pero quedémonos un momento mas, estando aquí me siento cerca de Edward- me avergoncé un poco al admitirlo-.

-De nada mi niña y claro que nos quedaremos un poco mas si quieres, tengo que consentirte en todo este tiempo que nos queda- su cálida sonrisa era perfecta solo que sus ojos demostraban nostalgia-.

-Abuelo siempre podrás seguir consintiéndome todo lo que gustes porque siempre voy a estar cerca de ti, solo me voy a casar, nunca voy a dejar de ser tu nieta- le entregue una sonrisa y un beso en la mejilla-.

-Lo se cielo para mi siempre serás mi pequeña Bella, pero no puedo evitar emocionarme, el tiempo paso tan rápido desde que nos reencontramos, estuve mucho tiempo alejado de ti y de tu madre, ni siquiera conozco a Benjamín, me acostumbré a mimarte en todo momento, tener una parte de la verdadera familia que forme siendo humano, con tu abuela Carmen.

-Abuelo vas a tener todo de vuelta y aun mejor, una familia mas grande y realmente verdadera cuando me case con Edward, vas a conocer a Benjamín el día de mi boda, estar otra vez cerca de Renne, tener todo el amor que te mereces porque eres un hombre bueno, un vampiro bueno- no pude evitar el nudo en mi garganta que hizo temblar mi voz, el inmediato abrazo de mi abuelo me demostró la emoción y amor de aquellas lagrimas que él nunca podría dar-.

-Volviste a iluminar mis días mi niña- me dijo separándose de mi y acariciando mi mejilla, no supe que decir, él había hecho lo mismo recibiéndome en su hogar, revelándome su secreto, guiándome a encontrar mi sueño, a Edward-.

-Te quiero mucho abuelo- sonreí tratando de animarnos un poco, él hizo lo mismo también incorporándose de mi lado y comenzando a caminar hacia el prado-. Creo que Alice va a lograr un gran trabajo con sus técnicas de maquillaje, claro que vas a parecer as joven que un anciano pero Renne no se va a impresionar tanto en verte, va a salir todo perfecto abuelo.

El siguió en dirección recta por el prado hacia el bosque, comenzó a observar algo ignorando lo que le decía. Me levante del escalón de la pérgola y camine hacia él para ver lo que llamaba su atención. Un viento muy frio que erizó la piel golpe de frente mientras avanzaba, mi abuelo se paro en seco al sentir el viento gélido de la tarde.

-¿Qué pasa?- pregunte al fin tras él quien dio un paso hacia atrás extendiendo los brazos a los costados como protegiéndome de algo o alguien-.

-Corre Bella- murmuro algo que apenas pude escuchar-.

-¿Qué? Abuelo…- se giro de golpe hacia mi, sus ojos, lo que reflejaban, me dejo sin aliento, el miedo, la angustia mas grande, el terror que reflejaba-.

-¡Bella corre!

No pude, no entendía, mire por encima del hombro de mi abuelo, dos figuras se acercaban a nosotros surgiendo del denso bosque, dos mujeres, a una la conocía, era Bree la empleada de la aseguradora que me había traído el collar hacia unos días, creí que ya había regresado a Jacksonville. Al lado de ella y contrastando notoriamente su espesa cabellera de un rojo intenso como ondulantes flamas de fuego contra el frio y húmedo verde del bosque, otra mujer, o eso creí al principio, era pertubantes verla, esa belleza sobrehumana, esa extraña sonrisa que si bien perfecta descomponía de manera amenazadora y perversa todo su rostro.

Mi abuelo volvió a girarse hacia ellas dándome la espalda, aun frente a mi cubriéndome, protegiéndome, ya sabía de quienes.

Una corriente eléctrica me recorrió el cuerpo al ver de nuevo a Bree, el miedo, el asombro, un pobre instinto de huida paralizado en mi cuerpo clavado en la tierra tras mi abuelo. Los ojos de Bree se fijaron en mi, aquel tono escarlata revelaron el cambio, nos enfrentábamos a dos vampiros.

-Mira que adorable Bree- la voz gatuna y sarcástica de la vampiro pelirroja llego ya a escasos metros de nosotros, mi abuelo se envaró emitiendo un profundo siseo-, mi antiguo sobreviviente junto a su nieta, el apetecible premio que te prometí.

-Victoria- susurre, ella me escucho y sonrió aun mas ampliamente, mi abuelo llevo su mano atrás buscando la mía, me aferre a él, ella era la maldita que lo había atacado y convertido.

(Narra Victoria)

-Él es un…- la estúpida de bree titubeaba impresionada, tenia miedo- es como nosotras.

-No temas yo te protegeré bree, es mi promesa, tu sabes lo que tienes que hacer- me acerque sigilosamente mas a su lado y acaricie su enmarañado y sucio cabello, temblor nerviosa por mi contacto, una neófita demasiado inestable. Asintió levemente fijando su vista en el viejo y en el preciado botín tras él-.

-No lo hagas, ella no te defenderá niña, no le importas, te esta usando- al fin hablo este insignificante viejo-.

-Te lo dije Bree, querrían ponerte en mi contra pero yo te lo prometí, la chica es tuya- sus ojos flamearon de sed agazapándose para atacar-.

-¡La quiero!- un gruñido salió de la garganta de bree mirando fijamente a la nieta de Eleazar, el instinto ganaba a las palabras- ¡quiero su sangre!

-¡No!- Eleazar comenzó a dar pasos hacia atrás protegiendo a su Bella que también retrocedía tras él- ¡concéntrate niña, puedes hacerlo, hay más opciones que acabar con su vida, tu sed puede calmarse de otra forma!

-¡Silencio maldito viejo!- le grité y fijo su vista en mí, me temía, lo tenía en mis manos- ¡enfréntame! Intenta hacerte justicia por ti mismo ¿o necesitas a Edward para que te defienda?

-Por favor detente- la temblorosa voz de la humana se dirigía a mi, le sonreí irónica por su petición-.

-¡Preciada Isabella! Claro que se detendrá querida- comencé a avanzar hacia ellos, bree también, lentamente y rodeándolos. Eleazar seguía retrocediendo protegiéndola, se notaba aturdido el estúpido, más aun cuando chocaron con esa estructura de madera tras ellos y bella subió en ella alejándose un poco de él al soltar su mano, este era el momento- luego de que empiece…

Bree se abalanzó sobre el viejo desde su costado izquierdo, tomándolo casi por sorpresa ya que fijaba su atención en mi. La estúpida de Bree termino incrustada en los escalones de madera de la pérgola, Eleazar la sostenía inclinado hacia ella por el cuello, lo había subestimado, tenia inmovilizada a una neófita.

-Bella, Bella, Bella que lastima que tu adorado Edward no este por aquí- me adelante velozmente pasando tras Eleazar quien soltando a Bree se giro para frenarme pero fui mas ligera, así como Bree mas astuta, salto de inmediato tras Eleazar tomándolo por la cabeza y pateando con tal fuerza su espalda que lo hizo gritar mientras se vencía de rodillas, ese grito fue un deleite para mi y no fingí mi sonrisa placentera a bree que ahora me miraba esperando que hacer.- realmente hueles bien.

Tome un mechón castaño del cabello de bella mientras giraba alrededor de ella observándola, deleitándome con solo ver el bombeo de sangre acelerado en sus venas por la traslucida piel nívea de su cuello. Estaba paralizada viendo a su abuelo con finas líneas marcándose en su rostro mientras Bree ajustaba con mas fuerza el agarre de sus manos en si cuello

-Le hubiera gustado despedirse de ti- me acerque a susurrar en su oído. Ella temblaba, imperceptible un tanto lejos pero como electricidad cerca de su piel, comenzaron a caer sus lagrimas, no contuve deslizar mi mano suavemente por su cuello tan frágil, cálido- eres realmente cautivante.

-¡No te atrevas!- la voz de Eleazar se amortiguo estrangulada-.-.

Lentamente ajuste el cuenco de mi mano a su garganta, comenzando a apretar, sonreí a Eleazar quien gruñía inmovilizado.

-Míralo Bella ¡Míralo bien!- le grite y jadeo comenzando a faltarle el aire-.

-¡No!...¡No!- gimoteo lloriqueado sin aire y cerrando los ojos- ya me tienes, dile que suelte a mi abuelo, deja en paz a ¡Edward!

-¡Míralo!- la sacudí con brusquedad por chillar el nombre de él y miro fijamente hacia el viejo- ¡Así tendría que haber terminado!

Asentí a Bree. Fue limpio, el cuerpo decapitado cayo en los escalones de la pérgola quedando la estúpida neófita aterrada en un instante de lucidez y conciencia por lo hecho. Arroje a Bella contra el pilar de madera central de la pérgola, oí el ruido de su columna partiéndose a la mitad al golpearse y luego caer al piso de madera. No desaproveche un segundo de su distracción de tener todavía su cabeza en las manos y me abalancé sobre bree, su cuerpo desmembrado voló a metros de distancia de donde estábamos.

Ya había atado cabos sueltos de mi venganza, tanto Eleazar y la tediosa de bree no existían, solo me queda terminar mi venganza, verlo sufrir por su amada Bella, por su viejo amigo, por haberse metido conmigo echándome a los Vulturis encima para aniquilarme.

Esto lo aniquilaría a él y yo gozaría su sufrimiento con todo mi ser.

Mire a bella, su cuerpo desmadejado convulsionaba cada pocos segundos, que fácil deshacerme de ella, tan frágil resulto la tonta que con un golpe ya quebró su vida. La tome del cabello levantándola del piso, estaba perdida mirando a la nada.

-Abuelo…Edward- susurro débilmente, ¿Cómo podía pensar en ellos? ¡Estaba por matarla!-.

Volví a tirarla al suelo mientras con mi pie presioné una de sus piernas, solo otro chasquido, ningún grito de dolor, ni una gota de sangre desparramada más que dentro de su cuerpo ¡que frustrante! Me arrodille junto a ella, despeje su cuello corriendo su cabello y rasgando su cazadora. Me alcanzaría con el dolor de Edward Cullen. No muy lejos un aullido freno hasta el frio viento del atardecer.






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jueves, 10 de marzo de 2011

...Meet my dream... Capitulo 44 ... Guardia baja ...





Capitulo 44: Guardia baja

(Narra Jane)


-Jacob espera…- jalé de su mano para frenarlo- no se si esto sea lo correcto.

-Escúchame- se planto frente a mí acariciando mi rostro con su mano, su tacto me abrazaba, nunca me cansaría de esa sensación- no pasará nada, es lo que quiero, voy a hacerlo bien.

-Yo no voy a poder ofrecerte lo mismo- puse mi mano sobre la suya, la inocencia de sus ojos me llenaba de paz pero aún así fueron muchos los siglos de obscuridad-, todavía no sabes como es…

-Jane yo te amo- sus labios, el sonido de su corazón, su calor más que simplemente humano, su respiración en mi rostro- no me interesa nada más que ti, no me interesa tu pasado, no me interesa demasiado como reaccione Billy al verte, es sólo que lo sepa, que sepa que soy el hombre más afortunado en tenerte.

-No eres simplemente un hombre Jacob- rose sus labios otra vez, una brisa proveniente de las montañas comenzaba a llegar a nosotros en medio del bosque- y yo no soy la especie de mujer que querría tu padre para ti.

-Es verdad – sus relucientes dientes iluminaron su sonrisa- eres la vampiro ideal para mi, eres mi imprimación Jane Vulturi y no acepto excusas de ningún tipo.

-Estas loco…- sus labios sellaron los míos nuevamente-.

Cada vez que lo hacía me daba cuanta de la magnitud de mi mente, hacía que girara mi cabeza, como flashes pasaba por cada recuerdo como borrones y aún mas espacio, un eterno espacio confinado para Jacob. Sentí como con cuidado pasaba su mano por mi cintura para abrazarme, mi cabeza giraba más y más, muchas imágenes pasaban y de repente todo se detuvo en un recuerdo, vi el rostro de mi padre, de Aro, su sonrisa de suficiencia cada vez que hacía cumplir las reglas con la guardia, mi propia felicidad y orgullo en hacerlas cumplir.

Abrí mis ojos y me encontré con él, con Jacob abriéndose paso en mi boca, ruborizado de forma perturbadoramente perfecta, sus ojos cerrados concentrado en el beso. Yo nunca podría hacer lo que él, si se lo presentara a mi familia, las reglas se cumplirían sin excepciones como siempre y yo no sería escuchada, no tendríamos oportunidad, él no tendría oportunidad al igual que esos hijos de la luna que Marco mencionaba en sus mas antiguas luchas victoriosas.

Yo ya no podría existir sin Jacob, el nunca debe exponerse a mi familia y no es justo que él me brinde tanto.

-¡Para!- me aleje de sus brazos y labios de un salto-, no podemos, no es justo…

-¿De qué hablas?- me miró confundido y dando pasos hacia mí-.

-Yo nunca podré admitir lo nuestro con mi familia, ellos lo sabrán aunque no quiera pero no te expondría directamente, te matarían y eso no lo soportaría- lo frenaron mis palabras poniéndose tenso de inmediato- no es justo que puedas ofrecerme tu vida si yo no puedo hacer lo mismo.

La tarde comenzaba a ser mas fría, el viento desde la montaña comenzaba a soplar con fuerza, le di la espalda de regreso por el camino que habíamos tomado, eché a correr, no soportaba el vacío por lo que le hacia pero era por su bien y para dejar de creer algo que no soy, recordar a la antigua Jane Vulturi. Escuchaba el choque de sus patas y garras contra el suelo verde y húmedo tras de mí, un gruñido de su pecho llamándome, había entrado en fase.

Disminuí mi velocidad cuando me aproximaba al río, dejé de escucharlo, el vacío aumento y tuve que frenar para no quebrarme.

-¡Maldita sea…espérame!- me giré a ver el camino que hice, Jacob continuaba tras de mi pero de nuevo en su forma humana, podía apreciar la totalidad de su forma humana mientras corría hacia mí, era perfecto. Si hubiera podido el rubor me dominaría, baje la mirada al suelo, su cuerpo desnudo me erizaba la piel-. Nunca más hagas algo así Jane, a mi no me importa seguir viviendo sin ti, prefiero morir a tu lado, disfrutar cada instante a tu lado, te amo, me enloqueces, ¡me haces romper mi ropa en girones!

-Jacob… de verdad- y con brusquedad me estrecho a su cuerpo, a cada terminación de sus cuerpo besándome de una manera ilegal que si fuera otro tendría que arrancarle su cabeza ¡Rayos amo a este licántropo!-.

Una brisa diferente nos llego, del norte de las montañas, ambos lo percibimos, ambos abrimos los ojos mientras seguíamos unidos, ese maldito rastro, asquerosa e inconfundible fragancia.

Jacob se alejo de mí entrando en fase de nuevo, saltamos el río rumbo a la casa de Eleazar, Edward y su familia no estaban, debo ponerles sobre aviso. El peor ser en este mundo esta cerca, aquí a escasos kilómetros, debo llegar a proteger a Eleazar y Bella de Victoria.

-No están- susurré a Jacob al llegar a la casa, el rastro era reciente, Victoria no estaba sola. Una aullido de angustia salió del pecho de Jacob mientras comenzaba a olfatear hacia el bosque, temí lo peor- Voy a llamar a Edward…

Marque el numero, la voz de Edward contestó, con Victoria rondando no había tiempo que perder. Al cortar la llamada comenzamos a seguir el rastro de Eleazar y Bella, no estaban solos, también los perseguían.

(Narra Alice)

-Jasper, Edward yo quiero aquellos tres- el latido de los grades corazones de esos ciervos me atraía más y más mientras los observábamos a varios metros de distancia-.

-Alice son sólo cinco y esos tres que quieres son los más grandes- Edward me miraba sorprendido ¿Qué pasa?-.

-Ya lo sé, uno para cada uno de ustedes va a estar bien.

-¡Eres una glotona!- ¡Como te atreves a decírmelo!, se que todavía intentas leerme la mente para saber detalles de la boda pero no lo lograrás hermanito- Eso que piensas no es justo Alice.

-¡Edward!- mi mano voló a su cabeza para al menos despeinarlo por lo de glotona- sabes que no voy a bajar la guardia, no sabrás nada, es mi regalo sorpresa.

-Bala la voz Alice, espantarás a los ciervos- ¿y ahora me tratas de chillona? Genial y yo que quería ahorrarme los comentarios de Emmet en el otro grupo de caza-.

-Tranquila amor- Jasper tomo mi mano y me atrajo hacia él, entre sus brazos una oleada de tranquilidad me inundó-, si Edward quiere más ciervos yo te doy el mío pero no te estreses.

-gracias amor- besé la comisura de sus labios, todos estos días Jasper tuvo que aguantar y aliviar mis nervios por la organización de la boda y el tedio de no tener visiones por la presencia de Jacob Black-.

-Todo para complacerla señorita- me acaricio la mejilla con ternura, vi que Edward estaba pensativo y con el seño levemente fruncido-.

-Edward confía en mi, no son necesarias mis visiones para saber que la boda saldrá bien- me estoy esforzando, quiero regalarles lo mejor-.

-No es eso Alice, es sólo que sin tus visiones y el entusiasmo por la boda que se aproxima hemos estado bajando la guardia, todavía no olvido como te pusiste Jasper, cuando creíste percibir algo extraño en el estuche del collar que trajo aquella chica, hasta Jane creo que ya ha olvidado porque vino a Forks, hace tiempo que no piensa al respecto.

-No lo piensa porque no hay riesgos, ella nunca olvidaría lo que le paso a su hermano en manos de esa desgraciada- me aliviaba saber que confiaba en mi para la boda pero es muy frustrante no tener visiones de los movimientos de esa maldita de Victoria-.

-Alice no puedes hacer más de todo lo que ya haces por mi- Edward me entregó una sonrisa- y por bella. Ya habrá una solución para lo de tus visiones.

-Podríamos echar al perro- Jasper siempre tan objetivo-.

-Jasper él no tiene la culpa, su amor a Jane lo mantiene cerca y es bueno que ahora también nos tolere, no debemos truncar nuestra buena relación- Jasper giro los ojos mientras le robaba un beso-.

-Será mejor que casemos rápido ya quiero regresar con Bella, no me siento bien lejos de ella, adelantaré mi regreso.

-Esta bien Edward, los ciervos se están dispersando iré por la izquierda- me separe del abrazo de Jasper y comencé a correr veloz y sigilosa rodeando en un circulo donde estaban los ciervos pastado en un claro-.

El claro se desvaneció frente a mi al escuchar el timbre de un móvil, todo se obscureció y me vi parada en la pérgola del prado de Edward y Bella, ella estaba sentada al pie de los escalones hablando y sonriendo a Eleazar quien avanzaba en dirección recta observando el bosque, su expresión era seria, preocupada como percibiendo algo. Se freno en seco mientras bella se levantaba y acercaba a él curiosa, su expresión era indescriptible cuando giró hacia ella, la obscuridad comenzó de nuevo ante mi… ¡Bella corre!

Me encontraba de nuevo en el claro, Jasper me sostenía de la cintura, Edward estaba al móvil, solo habían sido unos instantes, una visión, la `peor en tanto tiempo. -Vamos- miré fijamente a Jasper a los ojos, sabía que Edward me escuchaba, que en este momento ya lo sabía- Vamos o será demasiado tarde.




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viernes, 4 de marzo de 2011

...Meet my drean... Capitulo 43... Rumbo al río...



Capitulo 43: Rumbo al rio

(Narra Bella)


-Bella cariño tu almuerzo esta listo- no había escuchado regresar a mi abuelo, de hecho nunca lo hacia, una característica de los vampiros es ser tan sigilosos; al menos mi abuelo siempre era considerado en anunciarse de alguna manera, no como Alice que se divierte asustándome o el mismo Edward tomándome por sorpresa en sus brazos-.

-¡Ya voy!- deje mis apuntes del próximo y ultimo examen de Química del semestre sobre el escritorio de mi habitación y me encamine por el pasillo hacia la sala- pensé que vendrías mas tarde abuelo.

-Vine temprano porque ya todos se fueron y no quería interrumpirte hasta preparar tu almuerzo cariño- con una sonrisa se acerco a la mesa de la sala con una bandeja que llevaba mi almuerzo, olía realmente bien-.

-Así que ya se fueron- suspire mientras me sentaba a la mesa, no me agradaba la idea de tener a Edward realmente lejos de mi, ni siquiera por que tuviera la necesidad de ir de caza con su familia, se que es algo tonto de mi parte-.

-Ya sabes que volverán todos mañana en la mañana, Edward dijo que vendría directamente a verte y Alice mando decir que te alimentes bien para estar con energías cuando llegue el día cielo.

-Lo se abuelo, hay que seguirle el ritmo con todo lo que esta armando como sorpresa- gire los ojos mientras comenzaba a almorzar y el abuelo me acompañaba leyendo un diario local-, al menos solo me resta este examen de Química y luego me dedico de lleno a la boda.

-No es que tengas mucho que dedicar cariño, Alice ya tiene todo en marca y esta obsesiva con los detalles que según ella exclusivamente debe coordinar, Esme se divierte mucho pero Rosalie anda un poco irascible porque no la deja opinar en tu “boda de regalo sorpresa”- una mueca divertida se formo en el delicado rostro de mi abuelo, era un hecho la locura de Alice por hacernos este regalo a Edward y a mi- De verdad es increíble que escuche tu opinión en algunas cosas, vi que Jasper anda de los nervios, no la puede controlar.

Ambos reímos ante el panorama de estos últimos días, Alice no tomaba descanso alguno en ultimar detalles ¿me pregunto si una ves que sea parte de su naturaleza yo tenga su misma energía y no me canse nunca? La duendesilla tenia a toda la familia siguiendo sus estrictas indicaciones para ayudarla y el realidad mi opinión solo valió para elegir el color de la decoración o mas bien sugerirla y para los ajustes a mi vestido de novia, el mismo que perteneció a mi abuela Carmen en su boda con mi abuelo Eleazar.

Cada vez que me picaba la curiosidad de cómo iba todo le preguntaba a Edward si había leído algo en la mente de su hermana pero ni siquiera durante los almuerzos de la Universidad la encontraba con la guardia baja, Edward se encontraba tanto o mas frustrado que yo al no saber nada. Según él, Alice se encargaba exitosamente de bloquera sus pensamientos insultando en varios idiomas a Jacob por estar rondando a toda hora por los alrededores.

Mi amigo luego de trabajar en el jardín y parque de mi abuelo iba a casa de los Cullen a visitar a Jane, aunque ella la mayoría del tiempo lo ayudaba con la jardinería así pasaban mas tiempo juntos , o me hacia compañía mientras estudiaba en la galería de la casa, últimamente nos hicimos bunas amigas, es increíble ver como la magia de la imprimación hizo surgir una Jane completamente diferente a la que había llegado de Volterra, ahora Jane solo irradiaba dulzura y tranquilidad mientras que mi amigo ya venció casi completamente su rechazo a mi futura familia, salvo por aquellas ocasiones que Emmet entre sus miles de bromas pesadas lo llamaba “el perrito de la princesita Vulturi”. Aunque ahora que me pongo a pensar, Jane soluciono todo con su don por lo que comento Edward y Emmet ya no bromea mas sobre el tema.

Comprendo que Alice este preocupada y piense mucho en ello, por Jake sus visiones están completamente anuladas, eso la tiene muy alterada y Jasper lo sufre con ella.mas allá de eso, todo va perfecto, aquel sueño que creía irreal va siendo mas que tangible día tras día desde que encontré a Edward, él es real, nuestro amor es único y nada podría arruinar nuestra felicidad.

Mi abuelo tiene razón mañana temprano Edward estará de regreso a mi lado, no tengo porque esta preocupad de tenerlo lejos aunque si lo extraño, sus besos, aquellas pequeñas practicas por decirlo de alguna forma, que me hacen desear fervorosamente que llegue el día de nuestra boda y Edward olvide las formalidades de su época y al fin me haga suya, sus dulces palabras, su sola presencia para llenar mi mundo. Esta tarde le dire a mi abuelo que me acompañe a mi prado, aquel lugar de ensueño al otro lado del río donde el vampiro que amo me pidió matrimonio. Así me sentiré cerca de él de alguna manera.

-¿Y Jane se fue de caza también?- mi almuerzo estaba a punto de terminar-.

-No ella se fue a la Push, Jacob la va a presentar con su padre.

-Eso es grandioso pero…¿no pasara nada con el resto de la manada?- me preocupo repentinamente la situación de mis amigos-.

-Otra cosa muy interesante que una vez me comento Edward al leer la mente de Jacob es que nadie de la manada puede dañar la imprimación de uno de sus compañeros, deben protegerla y respetarla por el equilibrio de su mente colectiva y hermandad.

-Sin importar su naturaleza- me tranquilizo saberlo-.

-Exacto cariño y supongo que en la noche ambos estarán por aquí de nuevo- sonrió mi abuelo dejando el diario sobre la mesa-, ¿ya terminaste de almorzar?

-Si abuelo, estuvo muy sabroso, gracias- en un instante ordeno todo-.

-De nada Bella y ahora no se si ya quieres un postre…

-No gracias fue suficiente, me gustaría dar un paseo contigo abuelo ¿podemos ir a mi prado? Nos podemos quedar un rato charlando en la pérgola ¿quieres?

-Claro cariño, adoro pasar el tiempo con mi preciosa nieta- se acerco y beso mi frente con dulzura-.

-Iré a traer un abrigo y vamos- asintió mi abuelo con una linda sonrisa y fui en busca de mi cazadora-.

(Narra Victoria)

Esa maldita fastidiosa de Bree aún sigue retorciéndose como una lombriz, demasiado considerada fui en no partirle el cuello de primeras cuando la encontré esa misma tarde que llegamos a Forks llendo de regreso al aeropuerto. Esta niña realmente olía bien y ya había cumplido su encargo de entregar el collar, podía sentir el efluvio de Edward cuando la salude al encontrarla, eso me insentivo mas y la invite a tomar algo en aquella supuesta cafetería tras aquel obscuro callejón.

Estúpida niña confianzuda, fue tan fácil que hasta aburrió su sabor, no se resistió en absoluto cuando la empuje contra el paredón del callejón ¿Qué esperaba que hiciera?, fue un golpe limpio el de su cabeza cuando me acerque y la acorrale, quedo desmayada de inmediato, la suave piel de su cuello contra mis labios, ese denso fluido de vida en mi garganta, por poco no paro pero mi plan era otro y ella me serviría muy bien.

Ya han pasado dos días y sigue inconsciente, al menos dejo de gritar, aquí en las montañas al norte de Forks no puedo aguardar mas, necesito que ya reaccione, necesito llegar a Edward Cullen y a la mosquita muerta de su prometida, también ese viejo insignificante. Yo sola puedo encargarme de su asqueroso aquelarre.

-¡Despierta! Se que me escuchas, se que ese ardor de tu garganta te sigue torturando yo tengo una solución para eso - me incline sobre el cuerpo aovillado de Bree sobre las húmedas rocas al pie de la montaña y corrí un mechón de su enmarañado cabello, persuasión, ante todo persuasión con esta neófita-.

-Me quema- su voz se hoyo ronca mientras entreabría los ojos mirándome con terror- ¿Qué me has hecho?

-Considéralo un honor niña, eres una vampiro ahora- estúpida neófita-.

-¿Quema!- se agazapo de repente llevándose las manos a la garganta, es en los único en que se concentran los recién iniciados-.

-Repito, yo tengo la solución Bree, los Cullen ¿los recuerdas?- me miro confundida- su sangre Bree, en especial la de la chica, tu sabes donde vive, busquémosla y el calor de irá del todo.

-¿Bella Swan? Su sangre… - susurro intentando aclarar su garganta y se estremeció, su sed la vencía, sus instintos la llamaban, sonreí al verlo-.

-Bella será solo para ti, el resto es diferente, de ellos yo me encargo, nadie te hará daño querida, somos un dúo- fingí una dulce sonrisa y Bree se incorporo temblando nerviosa-.

-Si Vicky- maldita sea, luego le arrancaría la cabeza por llamarme así o tal ves alguno de los Cullen me haga el favor-, vamos ahora, necesito….necesito su sangre

Ahora si sonreí con gusto, esta insulsa cayo en mis redes, al menos será un buen señuelo mientras torturo a Bella Swan, solo quiero ver la cara del viejo y Edward antes de continuar con ellos.

Comenzamos a correr, correr para llevar a cabo mi venganza, ahora, esta misma tarde. Nadie va a quedar cerca de aquel río.




...meet my dream
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...Meet my dream.. Capitulo 42º... Dos semanas...




Capitulo 42: Dos semanas… 

El tiempo me resultaba relativo, entre lento y rápido pero ahora con mas alivio, ya solo faltan dos semanas para mi boda con Edward y el arreglo de mi conversión, no hablamos mucho al respecto ya que a mi abuelo la sola mención hace que en su rostro se dibuje preocupación, lo único que quedo claro es que Edward será quien me convierta y a su criterio inyectando su ponzoña en mi organismo sin riesgos de ser mordida; los exámenes finales del semestre en la Universidad van en curso y ayer por la tarde en casa de los Cullen recibí el collar que mis padres me mandaron con anticipación, el antiguo collar que mi abuela Carmen uso en su boda con mi abuelo Eleazar, luego mi madre con mi padre y ahora mi turno con el ser que mas amo, Edward. 

Cuando llame a mis padres a Jacksonville fue otra historia, sucedió lo que me imaginaba y temía, tanto Renne como Charly pusieron los gritos al cielo. Supongo que era normal, que padres no se impresionarían que su hija de casi 18 años de un día para otro llamara por teléfono y tirara la bomba que se casa con el hombre más maravilloso y especial del mundo, un vampiro. Claro que no revele la naturaleza de mi futura familia, creerían que estoy mas loca que lo que ya lo estoy al querer casarme tan joven según ellos, que yo solo tengo que estar al día con la Universidad, cuidando a mi supuesto abuelo anciano, si tener algún novio pero no un marido, que trate de mantener una vida normal ¿Cuándo mi vida fue normal? Viví hasta hace poco creyéndome loca por perseguir un sueño y ahora que se que hice bien en buscar respuestas, en encontrar realmente mi camino ¿Acaso no estoy en mi derecho de ser feliz con mis decisiones, con el amor de mi existencia, con mi natural y anormal ritmo de vida? 

Realmente fue desesperante para mi escuchar la negativa de mis padres, mi abuelo estaba conmigo cuando recibía los gritos de ellos, incluso cuando Renne me corto la ultima llamada muy enojada como para seguir hablando pero si amenazando con venir a buscarme junto a mi padre y Benjamín; esa fue la gota que colmo el vaso para mis nervios e incluso la serenidad tan propia de mi abuelo. 

El abuelo mandaba cartas, mandaba los dijes de regalo, solo una vez, justo antes de venir a vivir a Forks hablo por teléfono con Renne para arreglar mi llegada pero luego nunca más, salvo en esta nueva y complicada ocasión. Edward había llegado justo cuando mi abuelo llamo a mi madre, me aferre a sus brazos con los nervios a flor de piel mientras el abuelo entraba en su estudio hablando con un tono de voz que desconocía de él, no era necesario fingir ser anciano ya que era el tono de voz de un padre enojado regañando con autoridad y razón a su hija, mi madre. 

Los abrazos y besos cariñosos de mi futuro marido, mi Edward eran lo mejor para hacerme olvidar todo lo problemático pero en muy pocas ocasiones había escuchado a Renne y a Charly del mismo tono que mi abuelo llamándolos para ¿regañarlos? ¿Apaciguar las aguas? ¿Como?... ¡que ansiedad frustrante! 

-Ya esta Bella- hablo Edward suavemente a mi oído mientras me abrazaba-le debo todo a Eleazar, logro calmar a las fieras si me permites decirlo así claro, pronto enviaran un regalo familiar, un collar. 

Y la noticia de Edward me llego tan exquisita como sus besos, solo mi abuelo podía realmente calmar a mis fieras, a mis padres, Edward no se alejaba demasiado en llamarlos así por como sonaban cuando hablábamos por teléfono, mi abuelo los había convencido por mi, otra vez demostrándome cuanto me quiere, haciendo posible mi existencia junto a Edward, nuestra felicidad. 

Dos días después llego el regalo familiar en envío directo a casa de Edward para más facilidad, aquella reliquia tan especial, el collar de plata y dijes de diamantes. Jasper al momento que la chica enviada por la aseguradora llamada Bree me entrego el estuche con el collar, se puso tan tenso al extremo que todos lo sentimos. Carlisle y Emmet lo llevaron fuera de la casa por si acaso, Edward se mantenía muy serio envuelto en sus pensamientos, yo no entendía muy bien que sucedía. Alice en un momento que fuimos a la cocina a prepara un té para Bree y para mi dejándola con Edward, Esme y Rose hablando deslumbrada por la belleza de mi familia, me explico que a Jasper es a quien mas le cuesta manejar su autocontrol, incluso mas que a Jane que hacia poco se unía a la dieta vegetariana pero su amor a Jacob la mantenía fija en su autocontrol y hasta alteraba su percepción debido a la imprimación. Jasper no lograba controlarse cuando se alteraba su ánimo y por lo tanto también su don, por eso sentimos cuando se puso tenso, según Alice había percibido algo fuera de lo normal en torno a Bree ¿Qué fue lo fuera de lo normal? No me lo dijeron. 

Mientras tomábamos el té, Edward tomo el estuche del collar mientras miraba a su hermano por el ventanal a lo lejos de la casa, estoy segura que leyó algo extraño en su mente por la manera en que se puso deliberadamente a inspeccionar el estuche del collar, hasta Bree lo miro extrañada cuando Edward se lo acerco a la nariz. Pero al parecer nada extraño ocurría, dejo el estuche sobre una mesita de anticuario de Esme y relajo su postura, juraría que mirando aun por la ventana a Jasper a lo lejos se puso a negar con la cabeza mantenían una conversación privada seguramente, al final supuse que solo fue un desequilibrio en el autocontrol de Jasper por presencia de Bree y no otra cosa, ella un rato después se marcho en otro vuelo de regreso a Jacksonville. Pronto todos los Cullen tendrían que ir de caza, incluido mi Edward.




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