Capitulo 30: Rompecabezas
Ibamos llegando por la carretera, Alice estaba por doblar hacia el desvío de la casa del abuelo. La música a mas no poder, Alice y Rose seguían cantando, yo rodeada de bolsas de compras y de repente silencio por parte de ellas.
Se las veía tensas, arrugando el puente de la nariz y miraban al costado del camino en que conducíamos.
Fue ahí, siguiendo el curso de sus miradas cuando lo vi, estalle de alegría al instante.
-¡Para!- sacudí a Alice por los hombros y freno de golpe-.
-¿Es seguro?- Rose miraba a Alice inquieta-.
-Sí, no le hará daño, tranquila- Alice miraba al vacio con el seño muy fruncido, se llevo una mano a su frente-, es muy borroso pero no hay problemas.
-Vallan ustedes a casa yo iré pronto- sin esperar respuestas me disparé fuera del auto-.
Corrí torpemente a su dirección, me observaba sonriente pero la alegría no llegaba a sus obscuros ojos, se los veía opacos, angustiados, no eran los mismos que recordaba. No importa, al fin vino mi querido Jacob, mi mejor amigo. Sentí el auto arrancar y alejarse tras de mi.
-¡Jake! – me plante frente a él mirándolo a los ojos, note un pequeño brillo al decir su nombre, estaba mas fortachón, con su pelo corto, ya todo un hombre-.
-Bells- susurro- yo… - agacho la mirada, veía frente a mi nuevamente un pequeño bosquejo de sus actitudes de antes, la manera de sobresalir su labio bajando adorablemente a su barbilla, la otra postura forzuda no era mas que una especia de escudo. Me miro de nuevo-, yo lo siento mucho Bells, fui un idiota, eres mi mejor amiga y te quiero mucho.
- Y yo a ti Jake, también eres mi mejor amigo y también me disculpo por no contarte en su momento toda la verdad -Me sentí mal porque en parte tenia la culpa de todo, por no contarle, si bien era un gran secreto el que tenia, no había tenido el valor para confiar en él por miedo a que me creyera loca, que no creyera en los vampiros. Nuestra amistad se basaba en la confidencialidad siempre había sido así- lo siento.
- No tienes que sentir nada yo soy el cabeza dura aquí- sus ojos tenían poco a poco el mismo brillo que antes, que lindo mi amigo-.
- De que eres cabeza dura es lo único en que estoy de acuerdo- le sonreí y pegue un puñetazo, o el intento que no fue ni un rasguño en su brazo- ¡si que estas fuerte Jake!
- Ven aquí- me rodeo con sus brazos, yo hice lo mismo, lo extrañaba, era bueno tenerlo cerca de nuevo, amigos como siempre-.
Me libero de su abrazo dándome un tierno beso en la mejilla, le sonreí pues era cariñoso, una demostración simple y sincera de afecto, no había ninguna pretensión.
-Jake cuéntame que has hecho todo este tiempo- me aleje para sentarme sobre un tronco que estaba allí al costado del camino, no quería llegar a casa todavía, además Edward de seguro seguiría de anfitrión con su visita-.
- De todo un poco, guardias, tratar de retomar el ritmo de la escuela aunque me falte muy poco para mis vacaciones, aguantar las babosadas de los chicos de la manada- volvió a hacer aquellos gestos suyos-.
-Ja ja, ¿Qué babosadas hacen esos chicos?
- Es que no tenemos secretos Bells- me miro taciturno-, cuando entramos en fase tenemos una mente colectiva, sabemos todo lo que hacemos, lo que pensamos, lo que deseamos. Y en ocasiones los pensamientos no se controlan aunque se los exija.
.Valla es increíble. Estaba asombrada- pero, ¿Qué pensamientos? Y en tal caso ¿exiges?
-Bueno exigir suena brusco, aunque la verdad es asqueroso leer los pensamientos de Sam, Paul, Embry y Quil, hay momentos en que solo piensan en sus novias comprendes…- se ruborizó al mirarme- y al menos les pido como su Alpha que no me torturen con aquello, me la paso suspirando.
-Oh comprendo, así que macho Alpha y pudoroso jaja- le pegue amistosamente de nuevo en su brazo, Jacob se encontraba sentado junto a mi pero en el suelo-.
-No te burles jaja- volvía su radiante sonrisa de dientes blancos-, ellos están imprimados Bella, encontraron sus almas gemelas, no es todo tan pulsional como te lo pinté, es un amor profundo, que te hace sentir completo, sólo buscas el bienestar de quien amas- su voz sonaba dulce, como si recitara sus palabras-, aprendes día tras día todo de esa persona, comprendes y te comprende tanto la luz como la obscuridad del alma. De ese aprendizaje sabes ser lo que se necesita para ser feliz, una amante, un compañero, un confidente o simplemente un amigo o casi hermano.
Jacob me miro fijamente, sus ojos me invadieron, podía ver la profundidad de su alma, sana y despejada. Me sentía expuesta pero deje que buscara en mis ojos, en mi alma. Mi amor hacia él estaba allí y como dijo él, como amiga, como hermana. Como un rompecabezas sentí que una curva diferente en mi interior no nos dejaba unir como el soñaba.
Solo Edward completa mi rompecabezas, es mi sustrato, es la luz y la oscuridad, él es mi amante, mi compañero, mi confidente, amigo, todo en uno y yo comprendo día tras día como amarlo mas y mas, como darle bienestar y felicidad. Edward es mi alma gemela y Jacob lo vio en mis ojos.
-Se que hay alguien para ti- lo abrase por la espalda, suspiro profundamente- eres el mejor Jacob y lo mejor se te presentará.
-Gracias Bells, te quiero- puso una mano sobre mis brazos que lo rodeaban desde atrás hasta su pecho-.
-Yo también te quiero amigo- le bese la mejilla, logre sacarle una sonrisa-.
Paso una hora, una hora única de charla con mi mejor amigo, la simple y cálida manera de disfrutar la vida junto a Jacob, sin cambios, sin que afecten naturalezas en nuestra inmutable amistad. Entre risas empezó a obscurecer y lloviznar.
-Jaje vamos a mi casa- de todas maneras ya estábamos empapados por la humedad del bosque-.
-No lo se, Eleazar es vampiro, no le va a agradar tenerme cerca- me miraba dudoso-.
-Mi abuelo te aprecia mucho Jacob, lo sabes y cuando venias a trabajar en el jardín ya iba despertando tu licantropía, por eso mi abuelo estaba un poco distante, para no llegar a alterarte.
-¿Él lo sabia?- me miro sorprendido-.
-Ya vez que sí, yo le pregunte esa tarde que te fuiste descompuesto porque estaba tan distante contigo y también porque Alice y Rose se marchaban cuando tu ibas llegando tan solo por la carreta, me explico que ya podían sentir tu efluvio a licántropo- se me escapo una sonrisa burlona-.
-Bueno ellos tampoco tienen un aroma muy agradable- levanto una ceja-, ¿así que hacía correr a la duende y la Barbie? Jaja- su risa retumbo con eco por el bosque-.
-Alice y Rose se llaman – le corregí- yo no percibo ningún aroma extraño en ustedes, todos huelen excelente, tú un aroma almizclado y amaderado muy cálido, ellos dulces y florales, en especial Edward.
-Jajajaja- su risa fue mas burlona y profunda desde su pecho- yo no entiendo nada de fragancias pero si dices eso jajaja tú sabrás de tu floridito dulzón- se descostillaba de la risa-.
-¡Jake!- chille-.
-Ya…ya- trataba de calamar la risotada-, se llama Edward ya lo se jajaj.
-Bueno ¿vamos?- ya estaba impaciente de este chistoso, aunque me lo imagine a Edward con una coronita de flores, se me escapo una pequeña sonrisa, no importa como es perfecto mi amor-.
- Dije a mi padre que volvería rápido, no le dije donde iba, nadie sabe que estoy aquí, me vine corriendo en forma humana así los chicos no se entrometerían.
-Ya estas en problemas de todas maneras con ellos Jake, vamos a tomar algo caliente y luego te vas.
-Okay- tardo en decir, se reflejaba aun la inquietud en sus ojos-.
- No pasara nada, lo sabes.
Repentinamente se puso tenso, arrugo la nariz y frunció el seño, me aleje de él.
-¿Qué pasa?- pregunte sorprendida-.
-Un vampiro, no conozco su efluvio- vi que miraba un sector del bosque en dirección a la casa de mi abuelo- y Edward también.
-Tranquilo Jake, si es Edward está bien – me acerque y toque su hombro, se giro a mirarme y se relajo un poco-.
-El otro vampiro huele diferente- respiraba profundamente-, no me asquea… es agradable.
Mire perpleja a Jacob… ¿agradable?
.... meet my dream...
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