Capítulo 33: Errores
(Flashback de Jane)
-Quédate con Aro, esta maldita no se va a salir con la suya- se escuchaban los gritos desgarradores de los neófitos-.
-Pero Jane, déjame ayudarte- un gran estruendo golpeo la puerta del otro lado del largo pasillo-.
-¡Que te quedes Alec! Aro no se puede quedar solo, Marco y Cayo todavía no regresan de Toscana, ya mande a avisarles pero el peligro es ahora- empuje a Alec y cerré la puerta-.
Aro se encontraba en la gran sala circular, nosotros estábamos haciendo guardia en la puerta principal. Apenas cerré la puerta tras de Alec, me dispare por el pasillo a la batalla. Nunca había visto nada semejante, eran no menos de 40 neófitos. Algunos seguían luchando, Félix y Demetri así como el resto de la guardia no tenían descanso, otros neófitos yacían desmembrados en el amplio piso de mármol blanco. Restos por todas partes, la mayoría de los jóvenes parecían tener solamente 15 años. ¿En que mente tan perversa cabía haber acabado con la vida de todos esos niños? Sí, eran niños a pesar de sus enajenados ojos escarlata, iracundos, llenos de venganza, sed de sangre y lucha, una lucha de la que no tenían conciencia total. Seguían ordenes, habían sido manipulados de la peor manera, convertidos de la peor manera y morían frente a mis ojos de la peor manera.
Mire a mi alrededor, entre la lucha y la muerte la buscaba, vi su asquerosa melena rojiza saltar por la ventana hacia los balcones . me dispuse a seguirla pero un neófito se me interpuso.
-Tu debes de ser Jane- me tomo bruscamente del brazo y me acerco a él mientras me susurraba al oído-.
-Suéltame ¿quien eres?- le tome del cuello alejándolo de mi, no me importo el rasguño que dejo en mi otro brazo-.
-Raily preciosura- se sonreía petulante, sin llegar a defenderme tomo mi brazo que lo sostenía del cuello y el dolor me llego calando hondo-.
-¡Ahh!- grite de dolor, mi ante brazo se doblaba quebrado a la mitad- ¡maldito!
-No tiene idea de todo lo que te haré- me amenazo con una sonrisa asquerosa en su cara, se acercaba de nuevo hacia mí. Yo solo quería ir tras Victoria-.
-Lo lamento Raily, no tengo tiempo… esto te dolerá un poco- a pesar del dolor de mi brazo, de su petulancia y malas intenciones, me compadecí de él. Cayó fulminado de dolor al instante. Reaccione rápido y mi don lo acabo fieramente-.
La lucha continuaba pero tenía un objetivo. En los balcones no se percibía ya su rastro, el aroma a neófito lo atestaba todo. Y caí en cuenta, lo tenía todo planeado. Los balcones llegaban hasta la gran sala circular donde estaban Aro y mi hermano Alec. Distrajo a toda la guardia y a mi. Logro llegar a ellos.
Salí corriendo a la gran sala circular, temía lo peor. Abrí la puerta de un golpe, me quede sin aliento por lo que vi. Alec, mi hermano, tirado en el piso, por todos lados, irreconocible. Una punzada de dolor, angustia, ira, sed de venganza me invadió. Mi hermano yacía desmembrado como todos los neófitos del salón contiguo.
-¡Alec!- grite horrorizada-.
Victoria tenía a Aro de su cabeza y mandíbula, estaba por hacer lo peor.
-¡¡No!!- no se como logre, como pude volver a concentrarme, pero lo logre por un momento-.
Victoria tembló convulsivamente y soltó a Aro sin llegar a dañarlo demasiado. Mi don fue intermitente, no pude controlar mis nervios.
-Grrr- un gruñido salió de su pecho-.
A pesar del shock de ver así a mi hermano, la seguí enfrentando. No podía, no lograba enfocar mi don de nuevo contra ella, así que me interpuse entre ella y Aro. Lo protegería con todo mi ser.
-Ya tengo lo que quería- siseo como una víbora mientras se giraba, tomaba impulso y saltaba por la ventana-.
No pude seguirla, no con mi hermano así, no con Aro lastimado.
-Jane…- Aro susurro mi nombre tras de mi, me gire hacia él y caí al suelo d rodillas, el dolor de mi brazo no era nada comparado con lo que me inundo-.
-Lo lamento tanto mi amo- tape mi rostro con mi mano sana, fue demasiado- mi hermano, mi hermano- si hubiera podido llorar desgarradoramente lo habría hecho, en mi interior por primera ves odie con todo ser un vampiro-.
-No te lamentes Jane, mi querida, me has salvado, estaré eternamente agradecido- me tomo del mentón y me miro con dulzura, nunca había sido tan cercano y cálido conmigo-.
- mi hermano esta muerto mi amo- mire alrededor, todos sus restos-.
-Alec cometió un gran error por querer salvarse y sufrió las consecuencias igual- Aro suspiro mirando alrededor también-.
-No diga eso, él siempre le fue fiel, es mi hermano, esa maldita le hizo esto por perversa y desquiciada, no porque lo mereciera, todos cometemos errores, ¡esto no es justo!
-Tranquila Jane, yo se que él es fiel a nosotros, se que un error no justifica esta crueldad, nosotros hacemos justicia no salvajismo- me ayudo a incorporarme del suelo, ahora el protector era él ante mi vulnerabilidad, era como una padre para mi-.
-¿Cuál fue su error mi amo?- mi vos apenas sonó, todavía no entendía nada. No muy lejos de nosotros ya la lucha también había acabado-.
- Le dijo a Victoria donde está Edward- suspiro apesumbrado de nuevo-.
-No- susurre atónita, mi pobre hermano fue muy inconsciente-.
-Si lo hizo Jane, Victoria quiere vengarse de Edward por haberla denunciado, lo vi al tocarla, no se frenara hasta verlo destruido. Todavía no sabe como ni cuando actuará pero lo hará desenfrenadamente.
- Tengo que ir, debo ir a ayudarlos, enmendar lo que hizo mi hermano. Mi amo déjeme ir, mi última misión.
-¿Cómo?- me miro sigiloso-.
-Después de lo que vi, todos esos jóvenes neófitos morir, ver a Alec así, no quiero mas luchas en existencia señor, es demasiado, no puedo soportarlo mas. A usted, marco y Cayo no quiero dejarlos, los considero mis padres, pero siento que llegue a mi limite.
-Pequeña- me miro con tristeza-, yo también te considero como mi hija, tu lealtad, determinación, todos estos siglos desde que te convertiste y te uniste a nosotros.
-Amo no se ponga así.
-Basta de amo, soy Aro, tu padre y tu eres Jane Vulturi, puedes irte y volver cuando quieras ahora somos familia y te apoyaremos en todo lo que hagas.
-Oh…gracias- por primera vez en todos estos siglos, abrace a un padre, tenia una familia- iré a Forks a ayudar a Edward , por Alec y por lo que quiso hacer… padre- que cálidamente extraño llamar a Aro así-.
-Mi pequeña- me devolvió el abrazo- pronto tendrás todo preparado para tu viaje pero primero debes sanar- me sonrió tratando de reconfortarme. El humo, ese olor denso a incienso de los cuerpos de los neófitos ardiendo no llego. Mi hermano seguía sin descanso tendido por todos lados-.
-No merecía terminar así- el dolor me domino de nuevo-.
-Yo me encargaré hija, no te preocupes, todo estará mejor- me abrazo mi padre de nuevo y luego me acompaño a curar mi brazo quebrado-.
Marco y Cayo llegaron a las pocas horas, no hubo bajas más que Alec, el cual mi padre no me permitió volver a ver su cuerpo.
Desde eso pasaron dos meses, una comisión fue encargada de seguir el rastro a Victoria, la cual todavía no se dirigía al otro continente. Me dedique a mi nueva y querida familia, a practicar mi dieta vegetariana y también practicar mi don para que la próxima vez que la tenga enfrente pueda verla caer fulminada y destruida, ya no voy a flaquear, no voy a cometer errores. Victoria va a dejar de existir, por Alec, el nombre de mi familia y nuestros amigos de Forks.
La mañana en que me despedí de Marco, Cayo y Aro dejé parte de mí en Volterra, tenía una misión, el último servicio de mi antigua existencia ¿este viaje a Forks seria el comienzo de algo nuevo para mí? ¿Es un error sentir nostalgia? Ver a Carlisle, Jasper y Edward esperándome en el aeropuerto me dio la certeza que estaba haciendo bien. Hacer justicia no es un error.
...meet my dream...

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