lunes, 28 de febrero de 2011

....Meet my Dream... Capitulo 41º ... El Collar...



Capitulo 41: El Collar (narra Victoria)


Espero que estos malditos lentes de contacto duren lo suficiente, ese estúpido humano me dio los mas obscuros garantizando su calidad pero no logro ver con claridad, es como si tuviera una lamina opaca sobre mis ojos. Al menos mis otros sentidos se optimizaron instintivamente cuando lo deje tirado tras el mostrador de su tienda, ese insignificante vendedor por lo menos sabía bien, un buen aperitivo antes de tomar este tentador y mediocre vuelo.

Mediocre porque estoy rodeada de estos humanos y tentador en de un sentido, por un lado me llevaría directo donde ese entrometido de Edward Cullen pagaría por meterse conmigo y ese viejo amigo suyo terminaría en el cementerio como debió haber ocurrido esa noche que lo encontré lloriqueando frente a la tumba de esa mujer.

Los hare pagar con mi propia justicia, me valen un cuerno esas reglas pomposas de la insulsa realeza de Volterra, a mi no me van a detener, los hare añicos como a ese idiota que quiso salvarse el pellejo al decirme donde encontrar a Cullen. Valiosos códigos rotos si tenían a un cobarde como ese en la guardia y aun así la rubia que interrumpió justo cuando estaba por arrancarle la cabeza a Aro grito chillando el nombre de ese idiota, su supuesto hermano, Alec. Una lastima que me interrumpiera, pero ya habrá otra oportunidad más certera, como esta que estoy buscando rumbo a Forks.

Y también tentador este viaje por aquella muchacha de pelo castaño sentada en la otra fila de asientos, me arde la garganta, un fuego abrazador, su sangre fluye y me llama hasta de una manera inapropiada. Aquí no puedo hacer nada, no si quiero que este avión descienda en destino sin estrellarse pero puedo asegurarme el festín apenas descienda.

A fingir ser encantadora…

-Disculpa me puedo sentar contigo es que mi acompañante ocupa mucho y se durmió – sonreí sutilmente al acercarme, apunte al viejo asqueroso que dormía desplomado en su asiento, realmente justo junto a mi, le hubiera partido el cuello con gusto también-.

-Ja ja claro que si, la verdad es un tedio viajar in compañía- se carcajeo ridículamente y corría su pequeño maletín del asiento de junto, genial una parlanchina q quien con placer silenciaria pronto-.

-Gracias- le sonreí amable y encantadora al sentarme junto a ella, todo en mi la atrae y la engaña haciéndola caer en mi trampa- por cierto me llamo Victoria, un gusto.

-Que lindo nombre Vicky yo me llamo Bree- ¿Vicky? ¡Como le permiten respirar si quiera!- ¿A dónde vas? ¿ A Forks o sigues escala a Canadá?

-Voy a Forks a visitar a unos familiares, una ocasión especial.

-Que coincidencia yo también voy a Forks- claro que si tonta humana, lo escuche cuando lo repetías como loro a cada aeromoza que llamabas-, pero por trabajo, una entrega de hecho.

-¿Así? ¿De que trabajas Bree?

-En una aseguradora de joyas, estoy encargada de hacer un envío personal- donde tiene cordura esta voluble niña, nunca le dijeron que no hablara con extraños y menos comentar que trae joyería encima, bueno al menos me va a quedar un premio después-.

-¿De verdad? Yo trabaje un tiempo para Cartier, otra coincidencia ¿que tipo de joya llevas?- al fin note un poco de inseguridad, la manera e que se sonrojo absurdamente fue como una daga en mi garganta, pero duro poco su leve juicio-.

-Un collar encantador y valioso en todo sentido, es una reliquia familias, debo entregarla para que la use una novia en su boda ¡Espera! Si tienes familia en Forks se seguro los conoces.

-Como se llaman Bree, tal vez los conozca- ¿Cuánto mas tendría que fingir por un bocadillo? Ya me molesta demasiado esto-.

-Es para…a ver- saco de su maletín el estuche que seguro contenía aquel collar, percibía el aroma a plata y el sonido entre metal y piedras chocar, varias piedras, de seguro brillantes invaluables a cargo de esta humana. Arriba del estuche una pequeña etiqueta- es para la familia Cullen, el hijo menor se va a casar con la nieta de un amigo muy allegado según me informaron.

-¿Quiénes?- susurre sorprendida, perdí la compostura y hasta se noto en mi rostro la sorpresa, Bree me miro extrañada-.

-Se casan Edward Cullen e Isabella Swan ¿los conoces o no Vicky?

- Ehh si lo conozco a él- trate de sonar lo mas normal, tenia mi venganza en mis manos- con Edward nos conocemos hace años, de seguro esa es la ocasión especial porque mi familia me llamo…hace tiempo perdí contacto con los Cullen, se mudaban seguido… ¿me permites ver el collar Bree?

-Emm…si no hay problema, una experta de Cartier- esa risita ridícula otra vez, le devolví una mueca lo más posiblemente humana y amable-.

El collar yacía en su estuche brillante y frio, unos gruesos eslabones de plata lustrada y en cada uno diferentes dijes, diamantes blancos esculpidos y encastrados en diferentes diseños, rosas, corazones, símbolos de algún valor personal. Exageradamente cargado de valor en varios sentidos como había dicho Bree y se le sumaba otro significado, uno mío, una reformulación en mis planes.

-Es precioso, los cortes de cada cristal y diamante, invaluable en verdad- cerré el estuche y observe nuevamente la etiqueta-.

“Entrega a: Flia. Cullen, Edward Cullen, Washington, Forks, Primera 210, Kilometro 41.”

Que bien, lo tengo en mis manos, ya te tengo Edward, tú y tu asqueroso amigo superviviente las vana a pagar y que mejor que tu frágil prometida. Va a ser una deliciosa pena y aun más entretenido porque los voy a ver sufrir por ella antes de despacharlos.

Estregue el estuche a la chica, había sacado la lotería, hoy Bree viviría, arraigaría mi sed con el viejo dormido en mi asiento, ella tiene un encargo que cumplir y además en su ignorancia me hizo un gran favor.

Ese collar llegaría destino, pero solo reposara en el cuerpo sin vida de Isabella Swan.




...meet my dream.
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