-¿Edward puedo pasar? –Hablo Alice detrás de la puerta-.
-Pasa- me sentía fatal-.
-Edward como te sientes ¿mejor?- su voz sonaba preocupada-.
-No Alice, pobre Bella se asustado de mí, no pude contenerme, casi cometo un grave erros, fue mas fuerte que yo- golpee la mesa del escritorio con el puño-.
_Pero no ha pasado nada, te alejaste justo, tuviste autocontrol.
-Sólo fue sorpresa, sólo por eso logré alejarme un poco.
-¿Cómo sorpresa?-se acercó a mi examinando mi rostro confuso-.
_Su sangre- susurré- al acercarme sentí su aroma, fue embriagador, sólo quería tomarla- la voz se me apagó-.
-Valla- dijo en un suspiro- no esperaba eso.
-¿No lo esperabas?- me concentre en su mente, no entendí lo último que dijo pero, ella solo pensaba en las compras de la última semana ¿qué me ocultaba?-.
-Es una manera de decir Edward, nadie esperaba un ataque de tu parte –sus palabras taladraron mi conciencia-.
-Losé- dije triste-.
-De todas maneras no paso nada, ya has casado todo lo necesario, ahora puedes controlarte.
-No pondré su vida en riesgo de nuevo Alice, será mejor evitarla, por su bien.
-Pero Edward eso no tiene que ser así- chilló desesperada-, tu sabes controlarte!
-Su sangre Alice- recordar su aroma me desconcentro, pegue de nuevo al escritorio, no podía ceder así todos mis años de esfuerzos por mi familia y por mí mismo-.
Sentí como Alice carraspeó, seguía pensando cosas sin importancia, ahora tarareaba el himno a la alegría, ¿se estaba volviendo chiflada?
-Debo ver a Eleazar- agregué frustrado por no saber lo que en su mente ocultaba-, voy ahora que ella no está, ¿Vienes?
-No, debo arreglar unas cosas, luego te veo- Alice se giró y salió por la puerta, parecía enojada-.
Salté del balcón rumbo a la casa de Eleazar. Le debía una gran disculpa por casi atacar a su nieta, su dulce nieta, la tímida, tierna y hermosa Bella. Mis pensamientos me perdieron.
-Bella- suspiré, recordé su mirada color chocolate en contraste con su piel nívea de refulgentes mejillas sonrosadas al presentarnos y como arruine el momento-, lo siento tanto.
Al saltar el río divise a Eleazar en la galería trasera de su casa sentado, esperándome por lo que leí en su mente. Me llamó la atención que no había ni una pizca de enojo hacia mi por lo sucedido, en todo caso preocupación por como estaría llevando su día Bella. Y todavía se encontraba muy feliz por mi atroz regreso. Me acerque en son de disculpas.
-Eleazar lo lamento mucho- le miré muy sincero y avergonzado por lo que hice- yo no se que me pasó- era evidente que lo que me paso era la tentación a sangre humana, pero ni iba a decirle que la sangre de su nieta me resultaba como droga-.
-Edward no ha pasado nada- me freno levantando una mano para que callara- has estado alejado de los humanos por un largo tiempo y tuviste el control de alejarte y no ceder a la tentación.
-Si Eleazar pero de verdad lamento el feo momento que pasar a Bella- miré al piso para rehuir de su mirada, Eleazar podía se muy perceptivo y se daría cuenta que ocultaba algo más-.
-Ya podrás disculparte personalmente con ella muchacho, ya no te martirices tanto- me sonrió suspicaz y palmeo mi hombro al acercase e invitarme a tomar asiento-, Bella es una mujer muy comprensiva, supo asimilar muy bien los porque de la ausencia de este viejo abuelo suyo- se carcajeo ruidosamente-.
- No voy a ponerla en mas riesgos Eleazar, dile mis disculpas por favor, ya veré el modo menos riesgoso de disculparme bien con ella.
-No seas exagerado ya hablaras personalmente con Bella y aclarará todo- no se dio cuenta que en mis palabras en realidad nunca me acercaría mas a ella-.
-Eleazar bien también a contarte lo acontecido en mi viaje- empecé a cambiar de tema, otra preocupación mas lamentablemente-, ya la he visto, varias veces de hecho, estuvimos a punto de atraparla pero tiene un gran sentido de huida- fruncí los labios-.
-¿Pero Aro no mandó a Demetri y a Alec para ayudarte a neutralizarla? _ pregunto Eleazar muy serio como trasladándose a aquella noche fría en el cementerio-.
-Sí, Marco y Cayo decidieron mandar también a Jane cuando recibieron el informe de que se nos escapo, ahora es considerada la amenaza numero uno a dar solución, cada vez tiene menos escrúpulos y pone en riesgo o acaba con más vidas y el secreto de nuestra existencia- dije amargamente, recordando su rostro felino y burlón cada vez que huía con su cabellara roja como el fuego refulgiendo en el viento-.
-¿Maldita!- dijo Eleazar con odio nada contenido-, sigue arruinando vidas humanas.
-Yo he regresado porque Aro me envió de nuevo agradecido por mi ayuda para darle caza, me aseguró que ellos la acabarán y darán justicia a todas esas vidas- los Vulturis se ensañaron aun más con tra ella al acabar con tres jóvenes vidas humanas a los alrededores de Volterra-, me aseguraron que no dejarían en vano lo que te hizo Eleazar.
-Gracias Edward por todo lo que haces, eres una gran amigo mi muchacho- me palmeo de nuevo uno de mis brazos-, pero me temo preocupa que esa loca siga asesinando a convirtiendo a personas inocentes- dijo afligido-.
-La maldita loca tiene nombre, se llama Victoria- la nombre como escupiendo de asco y odio- Y ya me conoce, siempre que estaba a punto de encontrarla y atraparla cometía un asesinato y dejaba una nota dirigida a mi amenazándome por haberla delatado con los Vulturis- vi como Eleazar se crispaba en asombro ante lo que dije-.
-Edward yo no quería que pusieras tu existencia en riesgo por este viejo que soy, era para cuidar otras vidas humanas, no tendría que haberse convertido en una venganza personal- estaba afligido y leía en su mente que muy preocupado por mi-.
-No pasa nada Eleazar, los Vulturis la tienen en la mira ya la va a acabar, no corro muchos riesgos aquí en Forks- dudé ante lo ultimo dicho-, debo retomar mis actividades y volverá todo a la normalidad ya veras- intente animar a Eleazar que seguía preocupado por mi-.
-Edward, Edward, Edward, siempre tan considerado, de todas maneras sigo preocupado – parecía que Eleazar respondía a mis pensamientos, sí que era muy perceptivo-.
-Hoy a empezado la Universidad ya me ausente las primeras clases- cambie de nuevo de tema-. Así me va a ir el resto del año-
-no tiene cara muchacho- se carcajeo Eleazar- es la sexta vez que sigues medicina y dices eso.
- Per la medicina avanza- repuse con cara y tono inocente-.
Ambos comenzamos a reír. La tarde transcurrió como en los viejos tiempos entre risas y charla amistosa pero con un agregado especial, nuevo y complicado para mí, Bella Swan. Las preocupaciones afloraron en mi interior, no quería que ella se quedara con esa mala impresión, no quería ponerla en riesgo. En el fondo algo desconocido para mi, algo diferente que nuca antes estuvo en mi interior, zumbaba diciéndome que me sobrepusiera y estuviera cerca de ella. Era una locura. Cuando se hicieron las seis treinta me despedí y volví a casa, debía hablar con Carlisle y Esme del viaje, así como también mis hermanos que ya volvería de la universidad. Yo debía prepararme para empezar la universidad al día siguiente. Al fin mi viaje había terminado e intentaba volver a la normalidad.
...meet my dream...

No hay comentarios:
Publicar un comentario