Capítulo 12: “Reflejo”
Sonó o mas bien chilló mi despertador de una manera irritante a las 7 AM, hoy era mi primer día en la universidad y Alice pasaría a buscarme junto con Rosalie a las 8AM en punto.
Pesadamente me levante y me fui directo a la ducha, cuando salí abrí el armario en busca de un toallón me llevé una gran sorpresa, en la parte de adentro de la puerta, colgaba en una percha una hermosa camisa de seda color azul con un listón de razo para atar en la cintura, unos jean negros, u unos zapatos a tono de la camisa. Todo dentro de una gran bolsa plástica junto con una nota, la cual tome y decía:
Bella como recién a las 8AM nos vemos para ir a la universidad, te dejo esta ropa preparada para que te la pongas, también al lado del escritorio te deje en una bolsa la cartera que convina con el conjunto. Vas a estar preciosa ¡Ya lo vi! Y tu día va a ser único, una sorpresa.
Apresúrate, en un rato nos vemos. Alice XXX
¿Mi dios Alice no se pierde de nada!, tomé la ropa y me preparé. Cuando salí a la sala el abuelo me esperaba con todo el desayuno preparado y una gran sonrisa entusiasta.
-Bella cariño, apresúrate toma el desayuno que ya pasan las chicas a recogerte- corrió la silla de la mesa para que tomara asiento y desayunara-, ¿cómo te encuentras cariño? ¡es tu primer día en la universidad!
-Gracias- tomé asiento-, cálmate abuelo yo estoy bien, muy feliz de empezar- le sonreí para infundirle tranquilidad mientras tomaba el desayuno-.
-Me alegro mi niña, este día va a ser muy especial para ti- note como una especie de mensaje oculto en lo que me dijo, tal vez ya estaba paranoica pues recordé también la nota de Alice-.
En el frente de la casa se escucho una bocina impaciente, ¡Que tarde se me había hecho!
-Ya llegaron Bella, termina, saldré a saludar- salió el abuelo a la galería del frente de la casa a ver a Alice y Rosalie-.
Terminé mi desayuno rápidamente, recogí mi bolso y le seguí. Al salir quedé impactada del hermoso Porche amarillo que manejaba Alice. Parada junto a las puertas polarizadas traseras estaba Rosalie y un acompañante más estaba en el asiento de copiloto junto a Alice, se podía ver su figura a través del cristal negro. No me era familiar. Yo lo observaba todavía desde la galería.
Alice bajó del auto con una amplia sonrisa hacia el abuelo y dijo:
-¡Eleazar adivina quien a regresado!- chilló muy entusiasmada Alice, me pregunte ¿Quién sería?-.
- ¡Edward!- gritó el abuelo muy contento y salió hacia el auto con los brazos extendidos en forma de bienvenida-, ¡Muchacho ya era hora!
- ¿Edward?- susurré de manera casi inaudible-.
La puerta del Porche amarillo se abrió lentamente, descendió.
-Eleazar, amigo mío- respondió feliz a la bienvenida del abuelo y dándole un afectuoso abrazo-.
El garbo con el que se movía resultaba hipnótico, sus ondas broncíneas peinadas de manera salvaje y casual, sus pómulos pálidos alrededor de una nariz simétricamente aniñada, su mandíbula cuadrada, sus pestañas oscuras que resaltaban aún más esos parpados pálidos con tintes lavanda. Un rostro cautivador.
Pero sus ojos, unos ojos líquidos, color dorado bajo la simple luz perla del día reflejaron una verdad, una verdad que me dejó en corto circuito. Mi sueño, la realidad, un mundo que hacía poco había descubierto y que no era lo que parecía, que era un mundo donde seres que sólo creía simples mitos se presentaban frente a mi y formaban parte de mi vida de una manera única, intrínseca, equilibrada, completa.
Sentí como mis piernas se aflojaban con cada respiro del aire, del mismo aire que él respiraba. Un anhelo exorbitante me apodero, el sueño, aquel sueño, frente a mis ojos, quería correr y tomarlo.
...meet my dream...

No hay comentarios:
Publicar un comentario