Como las clases empezaron a las 10:30, el primer receso fue a medio día, para almorzar me reuní con Jasper, Emmet y Rosalie en el bufet de la Universidad. No hable mucho, no tenia muchos ánimos, creo que todos comprendieron. Los chicos compraron muchos alimentos para almorzar de los cuales apenas probé bocado y ellos fingían consumir. La tarde transcurrió lenta, las clases eran fenomenales, física, bioquímica, anatomía; pero yo sólo tenía la cabeza en todo lo ocurrido al principio del día y mucha intriga sobre que encontraría a la vuelta a casa.
Cuando termino la jornada Rose pasó a buscarme a mi curso y juntas fuimos en el Porche amarillo de Alice, mientras que los chicos en el enorme sheep de Emmet. Durante el camino perduraba el silencio entre nosotras salvo una tenue música ambientalista que puso Rose, no conocía de quien era, parecía de otra época pero sonaba bien. Mis pensamientos me carcomían y terminé rompiendo nuestro mutismo.
-Rose.
-Si Bella- ella me miró curiosa y amable-.
-¿Alguien más sabe de mi sueño a parte de Alice y tú? – temía a la respuesta por pura vergüenza-.
- No Bella sólo nosotras, no nos parece correcto estar divulgando tu sueño, no es lo correcto- contesto sincera y firme-.
-El abuelo sabe del sueño, hablé con él, pero no sabe que es Edward ni siquiera yo lo sabía- sentí que me invadía un tenue calor en las mejillas al nombrarlo-.
-¿Cómo que no lo sabías?- me miró sorprendida-.
-En el sueño no decía su nombre, sólo lo veía y sentía- miré al frente ruborizada al decir lo último-.
-Que curioso- sonreía al ver mi reacción-, que sorprendente es el amor- suspiró y seguía sonriendo mirando la carretera en la que íbamos-.
-Todavía sigo preguntándome si es amor- comente en susurro-.
-Porque lo dudas Bella, no dijiste que en tu sueño lo sentías- me miraba de nuevo expectante-.
-No se bien que sentía, es seguro que una completa felicidad pero la realidad es diferente, él es real, es perfectamente igual al sueño pero no nos conocemos y mira como nos hemos presentado- argumente su pregunta-.
-Tendrán mas oportunidades Bella, ya se conocerán bien, ten más fe en tu sueño, además están las visiones de Alice- me contrarresto-.
-Las visiones de Alice pueden cambiar- su mirada se endureció al mirarme- ¿Y si no le gusto?
-Como no le vas a gustar, eres preciosa Bella- sonrió amable, me ruborice por el cumplido, más proviniendo de ella que era la mujer vampira mas hermosa del planeta-. Ya tendrán oportunidad de conocerse bien- afirmó sin esperar contestación-.
-De todas maneras siempre tendré mi sueño- sentí como carraspeó por lo que dije-.
Justo en ese momento me di cuenta de que aparcamos frente a casa del abuelo, al fin habíamos llegado y de hecho muy rápido, apenas eran las siete de la tarde. Al bajar del porche vi que el abuelo salía a la galería del frente de casa, no pensé, sólo corrí a abrazarlo. Mis lagrimas contenidas durante la tarde afloraron sin ninguna restricción, mi abuelo me contenía en sus brazos, él me entendía.
-Shh mi niña ya pasó, fue un susto, esta todo en calma- me dijo con voz dulce abrazándome-.
-Eleazar- se acerco Rosale silenciosa y lo saludo-, a tenido un largo día y no quiso volver temprano a descansar. Debería hacerlo ahora.
-Así es Rose, gracias por acompañarla el día de hoy- dijo el abuelo-.
Me solté de sus brazos, me giré y fui hacía Rosalie.
-Gracias rose- mi voz sonaba baja debido al llanto-.
-De nada Bella, para momentos así están las amigas – me sonrió y asentí, era verdad, ella era mi amiga, otra gran amiga-.
Se despidió, subió al coche y se perdió en la oscura calle entre los árboles. La noche había caído, así era en Forks. Entre a la casa junto a mi abuelo, el día había sido largo. Debía analizar de nuevo mi sueño para tomar coraje para el día siguiente. Mi sueño tenía nombre en la realidad, era Edward Cullen y también tenía un problema, él era un vampiro y yo una simple humana. De pronto caí en cuenta que necesitaba cambiar algo. Algo que sería lo mas conveniente para todos, mi abuelo y amigos merecían estar bien.
...meet my dream...

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