Capitulo 43: Rumbo al rio
(Narra Bella)
-Bella cariño tu almuerzo esta listo- no había escuchado regresar a mi abuelo, de hecho nunca lo hacia, una característica de los vampiros es ser tan sigilosos; al menos mi abuelo siempre era considerado en anunciarse de alguna manera, no como Alice que se divierte asustándome o el mismo Edward tomándome por sorpresa en sus brazos-.
-¡Ya voy!- deje mis apuntes del próximo y ultimo examen de Química del semestre sobre el escritorio de mi habitación y me encamine por el pasillo hacia la sala- pensé que vendrías mas tarde abuelo.
-Vine temprano porque ya todos se fueron y no quería interrumpirte hasta preparar tu almuerzo cariño- con una sonrisa se acerco a la mesa de la sala con una bandeja que llevaba mi almuerzo, olía realmente bien-.
-Así que ya se fueron- suspire mientras me sentaba a la mesa, no me agradaba la idea de tener a Edward realmente lejos de mi, ni siquiera por que tuviera la necesidad de ir de caza con su familia, se que es algo tonto de mi parte-.
-Ya sabes que volverán todos mañana en la mañana, Edward dijo que vendría directamente a verte y Alice mando decir que te alimentes bien para estar con energías cuando llegue el día cielo.
-Lo se abuelo, hay que seguirle el ritmo con todo lo que esta armando como sorpresa- gire los ojos mientras comenzaba a almorzar y el abuelo me acompañaba leyendo un diario local-, al menos solo me resta este examen de Química y luego me dedico de lleno a la boda.
-No es que tengas mucho que dedicar cariño, Alice ya tiene todo en marca y esta obsesiva con los detalles que según ella exclusivamente debe coordinar, Esme se divierte mucho pero Rosalie anda un poco irascible porque no la deja opinar en tu “boda de regalo sorpresa”- una mueca divertida se formo en el delicado rostro de mi abuelo, era un hecho la locura de Alice por hacernos este regalo a Edward y a mi- De verdad es increíble que escuche tu opinión en algunas cosas, vi que Jasper anda de los nervios, no la puede controlar.
Ambos reímos ante el panorama de estos últimos días, Alice no tomaba descanso alguno en ultimar detalles ¿me pregunto si una ves que sea parte de su naturaleza yo tenga su misma energía y no me canse nunca? La duendesilla tenia a toda la familia siguiendo sus estrictas indicaciones para ayudarla y el realidad mi opinión solo valió para elegir el color de la decoración o mas bien sugerirla y para los ajustes a mi vestido de novia, el mismo que perteneció a mi abuela Carmen en su boda con mi abuelo Eleazar.
Cada vez que me picaba la curiosidad de cómo iba todo le preguntaba a Edward si había leído algo en la mente de su hermana pero ni siquiera durante los almuerzos de la Universidad la encontraba con la guardia baja, Edward se encontraba tanto o mas frustrado que yo al no saber nada. Según él, Alice se encargaba exitosamente de bloquera sus pensamientos insultando en varios idiomas a Jacob por estar rondando a toda hora por los alrededores.
Mi amigo luego de trabajar en el jardín y parque de mi abuelo iba a casa de los Cullen a visitar a Jane, aunque ella la mayoría del tiempo lo ayudaba con la jardinería así pasaban mas tiempo juntos , o me hacia compañía mientras estudiaba en la galería de la casa, últimamente nos hicimos bunas amigas, es increíble ver como la magia de la imprimación hizo surgir una Jane completamente diferente a la que había llegado de Volterra, ahora Jane solo irradiaba dulzura y tranquilidad mientras que mi amigo ya venció casi completamente su rechazo a mi futura familia, salvo por aquellas ocasiones que Emmet entre sus miles de bromas pesadas lo llamaba “el perrito de la princesita Vulturi”. Aunque ahora que me pongo a pensar, Jane soluciono todo con su don por lo que comento Edward y Emmet ya no bromea mas sobre el tema.
Comprendo que Alice este preocupada y piense mucho en ello, por Jake sus visiones están completamente anuladas, eso la tiene muy alterada y Jasper lo sufre con ella.mas allá de eso, todo va perfecto, aquel sueño que creía irreal va siendo mas que tangible día tras día desde que encontré a Edward, él es real, nuestro amor es único y nada podría arruinar nuestra felicidad.
Mi abuelo tiene razón mañana temprano Edward estará de regreso a mi lado, no tengo porque esta preocupad de tenerlo lejos aunque si lo extraño, sus besos, aquellas pequeñas practicas por decirlo de alguna forma, que me hacen desear fervorosamente que llegue el día de nuestra boda y Edward olvide las formalidades de su época y al fin me haga suya, sus dulces palabras, su sola presencia para llenar mi mundo. Esta tarde le dire a mi abuelo que me acompañe a mi prado, aquel lugar de ensueño al otro lado del río donde el vampiro que amo me pidió matrimonio. Así me sentiré cerca de él de alguna manera.
-¿Y Jane se fue de caza también?- mi almuerzo estaba a punto de terminar-.
-No ella se fue a la Push, Jacob la va a presentar con su padre.
-Eso es grandioso pero…¿no pasara nada con el resto de la manada?- me preocupo repentinamente la situación de mis amigos-.
-Otra cosa muy interesante que una vez me comento Edward al leer la mente de Jacob es que nadie de la manada puede dañar la imprimación de uno de sus compañeros, deben protegerla y respetarla por el equilibrio de su mente colectiva y hermandad.
-Sin importar su naturaleza- me tranquilizo saberlo-.
-Exacto cariño y supongo que en la noche ambos estarán por aquí de nuevo- sonrió mi abuelo dejando el diario sobre la mesa-, ¿ya terminaste de almorzar?
-Si abuelo, estuvo muy sabroso, gracias- en un instante ordeno todo-.
-De nada Bella y ahora no se si ya quieres un postre…
-No gracias fue suficiente, me gustaría dar un paseo contigo abuelo ¿podemos ir a mi prado? Nos podemos quedar un rato charlando en la pérgola ¿quieres?
-Claro cariño, adoro pasar el tiempo con mi preciosa nieta- se acerco y beso mi frente con dulzura-.
-Iré a traer un abrigo y vamos- asintió mi abuelo con una linda sonrisa y fui en busca de mi cazadora-.
(Narra Victoria)
Esa maldita fastidiosa de Bree aún sigue retorciéndose como una lombriz, demasiado considerada fui en no partirle el cuello de primeras cuando la encontré esa misma tarde que llegamos a Forks llendo de regreso al aeropuerto. Esta niña realmente olía bien y ya había cumplido su encargo de entregar el collar, podía sentir el efluvio de Edward cuando la salude al encontrarla, eso me insentivo mas y la invite a tomar algo en aquella supuesta cafetería tras aquel obscuro callejón.
Estúpida niña confianzuda, fue tan fácil que hasta aburrió su sabor, no se resistió en absoluto cuando la empuje contra el paredón del callejón ¿Qué esperaba que hiciera?, fue un golpe limpio el de su cabeza cuando me acerque y la acorrale, quedo desmayada de inmediato, la suave piel de su cuello contra mis labios, ese denso fluido de vida en mi garganta, por poco no paro pero mi plan era otro y ella me serviría muy bien.
Ya han pasado dos días y sigue inconsciente, al menos dejo de gritar, aquí en las montañas al norte de Forks no puedo aguardar mas, necesito que ya reaccione, necesito llegar a Edward Cullen y a la mosquita muerta de su prometida, también ese viejo insignificante. Yo sola puedo encargarme de su asqueroso aquelarre.
-¡Despierta! Se que me escuchas, se que ese ardor de tu garganta te sigue torturando yo tengo una solución para eso - me incline sobre el cuerpo aovillado de Bree sobre las húmedas rocas al pie de la montaña y corrí un mechón de su enmarañado cabello, persuasión, ante todo persuasión con esta neófita-.
-Me quema- su voz se hoyo ronca mientras entreabría los ojos mirándome con terror- ¿Qué me has hecho?
-Considéralo un honor niña, eres una vampiro ahora- estúpida neófita-.
-¿Quema!- se agazapo de repente llevándose las manos a la garganta, es en los único en que se concentran los recién iniciados-.
-Repito, yo tengo la solución Bree, los Cullen ¿los recuerdas?- me miro confundida- su sangre Bree, en especial la de la chica, tu sabes donde vive, busquémosla y el calor de irá del todo.
-¿Bella Swan? Su sangre… - susurro intentando aclarar su garganta y se estremeció, su sed la vencía, sus instintos la llamaban, sonreí al verlo-.
-Bella será solo para ti, el resto es diferente, de ellos yo me encargo, nadie te hará daño querida, somos un dúo- fingí una dulce sonrisa y Bree se incorporo temblando nerviosa-.
-Si Vicky- maldita sea, luego le arrancaría la cabeza por llamarme así o tal ves alguno de los Cullen me haga el favor-, vamos ahora, necesito….necesito su sangre
Ahora si sonreí con gusto, esta insulsa cayo en mis redes, al menos será un buen señuelo mientras torturo a Bella Swan, solo quiero ver la cara del viejo y Edward antes de continuar con ellos.
Comenzamos a correr, correr para llevar a cabo mi venganza, ahora, esta misma tarde. Nadie va a quedar cerca de aquel río.
...meet my dream...

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