Capítulo 50: Encontrando mi sueño…MEET MY DREAM
-Es tiempo…los percibo- hasta ese momento no había experimentado de nuevo tal ardor en mi garganta, el mismo calor infernal que cuando me convertí. Debía ser fuerte por mis padres y hermano, resistir a estos instintos y hacerlo bien. La mirada preocupada de Edward me observaba-.
-Si es tiempo- Alice se levantó del sillón de la sala de Carlisle y Esme para acercarse y mirar por el ventanal de cristal del frente junto a mi y a Edward. El auto se acercaba, ahora podíamos verlo doblar la curva del camino del bosque hasta la casa- Todo saldrá bien Bella.
-Se que has reaccionado increíblemente bien cuando Jacob vino hace una semana antes de marcharse pero esto es diferente, requiere todo tu autocontrol y no quiero que sufras- El reencuentro con Jake había sido doloroso, mi sed era muy reciente y no me satisfacían por completo los animales pero su naturaleza y saber que se marchaba a los bosques sin saber cuando volvería me determino. Jane había calado hondo en el corazón de mi amigo y se había marchado de vuelta con su familia dejándolo devastado, no había asegurado su regreso. Edward se paro tras de mi rodeándome con sus brazos por la cintura y dando un beso en mi mejilla, él estaba impresionado por mi autocontrol no entendía como lo lograba, ni yo misma sinceramente, y aún se sentía un poco frustrado al no poder leer mi mente como a los de más, para mi resultaba entretenido - Recién son dos semanas Bella, eres una neófita excepcional con Jacob salió bien pero, ellos son completamente humanos, podemos esperar y yo les explicaría…
-Losé Edward, se que son humanos pero ante todo son mis padres, yo debo hacerlo, explicarles todo- Exhalé un suspiro al cual Edward contuvo abrazándome un poco mas fuerte, Alice me sonrió infundiéndome valor-. Se que es un riesgo muy grande para ustedes que yo revele la verdad y para ellos…por su seguridad. Si no lo aceptan, si es demasiado… los conozco, se mantendrán al margen y respetaras el secreto de nuestra existencia. Debo hacerlo por mi abuelo.
-Y lo harás- Carlisle tomo la mano de Esme sonriéndome desde donde estaban sentados- por la memoria de nuestro amigo Eleazar, haremos lo que nunca pudo.
-Eres parte de nuestra familia cariño y mañana será el gran día- la dulzura de Esme se unió a la exaltación de entusiasmo de Alice que se acerco a la puerta del frente y la abrió-.
-Gracias, tener su apoyo en todo es muy importante para mi- el auto freno frente a la casa. Una repentina oleada de tranquilidad me invadió aún más, no evité sonreírle a Jasper junto a Emmet y Rose- Gracias…
El apetecible aroma humano que llego del exterior fue como una bofetada certera y dolorosa. No pude evitar tensarme y contener la respiración mientras agarraba las manos de Edward. Por el ventanal vi como Charly descendía del auto y le abría la puerta a mi madre quien miraba atónita a mi nueva familia que salía a la galería para recibirlos. Me arme de valor recordando a mi abuelo, sus palabras y apoyo cuando conversábamos y respire lentamente sintiendo como el calor me quemaba sin piedad pero tenia que afrontarlo. Avance por la puerta hacia afuera seguida por Edward que me sostenía de la mano, era el momento.
Renne abrió la puerta trasera del auto y lo que pasó inmediatamente marco un antes y un después. La mano de Edward fue reemplazada por el tierno y cálido abrazo de Benjamín. Mi hermano tan pequeño y lleno del más puro e inocente amor borro todo dolor de mi naturaleza, de mis instintos, llenándome de cariño y esperanza reflejada en sus almendrados ojos, los mismos ojos heredados de mi abuelo Eleazar. No había más miedos, todo saldría bien.
Y todo salió bien, hoy es el gran día y mis padres están conmigo sin importar naturaleza, mitos, pérdidas y tristezas. Estoy cumpliendo no sólo mi sueño junto al amor de mi existencia, mi Edward. Sino que cumplí el sueño de mi abuelo Eleazar de nunca perder a Renne, Charly y Benjamín.
-¡Bella regresa!- la vocecita inquieta de Alice me quitó de mis pensamientos de lo sucedido ayer. Aun en esta nueva existencia me sigue siendo un tedio cuando quedo en sus manos en cuestiones de belleza- Rosalie ya trae tu vestido…
Aun envuelta en la bata blanca me levante del asiento en el tocador de Alice donde me peinaba y maquillaba para dirigirme a su habitación donde Rose acomodaba sobre la cama con delicadeza aquel vestido, para mi una obra de arte símbolo equilibrado en el tiempo del amor de mi abuela Carmen.
-Es hermoso realmente- Rose me sonrió para luego extender su mano hacia mi. Me acerque y la abrase- serán muy felices Bella… te ayudo a ponértelo…
-Gracias Rose por aceptarme, acompañarme y ser mi amiga- comencé a vestirme, Rose me ayudo a abrochar a mi espalda los delicados botones de satén blanco-.
-Y tu hermana Bella, igual que Alice de ahora en adelante… te queda perfecto- un sonido fuerte nos interrumpió desde el tocador donde Alice. Ya estaba casi lista cuando nos asomamos a ver que sucedía. Alice se sostenía de la silla donde me había sentado, algunos cosméticos estaban en el piso, tenía su mirada ausente, hacia algún tiempo que no la veía así, sabia que era una visión-.
-¿Alice?- pregunte preocupada ya que llevaba su mano a su boca y respiraba agitada, me acerque a ella y Rose tras de mi. Escuchaba a mi madre y Esme subir las escaleras hacia donde estábamos- ¿Qué ocurre Alice?
Su mirada se encontró con la mía y se lanzo sobre mí abrazándome con fuerza, yo hice lo mismo. Se calmo poco a poco y alejo de mí cuando la voz de mi madre llamo en la habitación, Alice me sonrió realmente emocionada, no podía comprender su reacción y Rose tampoco.
-Pues pasa que todo saldrá excelente bella. Su voz sonó cantarina y entusiasta, mas de lo usual y comenzó a caminar danzando como una bailarina para abrazar a Rosalie y luego salir a la habitación- Algo único e inolvidable…
La seguimos, queríamos saber más pero los abrazos de mi madre y Esme me interrumpieron indicándome que la hora estaba llegando. En las manos de Renne el collar de plata y dijes de mi abuela brillaba aguardándome. Al ponérmelo las lagrimas de mi madre fueron en parte las mías que no podía dar, la volví a abrazar feliz, emocionada como ella. Se alejo acariciando mi mejilla y diciendo cuanto me quería, su calidez siempre estaría acompañándome, no había secretos entre nosotras.
…
Cada paso que daba acompañada y del brazo de mi padre me hacia despertar más y más de aquel viejo sueño de toda mi vida humana, de toda pesadilla que había vivido hasta hace poco. Aquel camino decorado simple y armoniosamente con rosas rojas me conducía al altar donde Edward me esperaba en un traje gris perla con una expresión dulce, unos ojos dorados líquidos y profundos que nunca me dejarían de amar así como yo a él. La mano de mi padre fue remplazada por la de Edward dejando un beso en mi frente y entregándome a la certeza de que todo estaría mejor. Lo estaba viviendo, era realidad el presente y todo un futuro junto a mi alma gemela.
Mi familia estaba presente en esta pequeña y hermosa ceremonia al atardecer que Alice nos había regalado preparada con tanta belleza y dedicación casi rozando lo etéreo en el jardín de la casa Cullen lindante al bosque iluminado por luces blancas y tenues entre la vegetación. Benjamín jugaba con Rosalie y Emmet sentados junto a mis padres tan dichosos como Carlisle y Esme, para mi alegría Jacob estaba aquí, mi amigo había vuelto para acompañarme en este momento tan especial y no solo él sino contando con el resto de la manada de licántropos dispersa en su forma lobuna por el bosque iluminado, nomás enfrentamientos, no mas barreras. Jasper abrazaba a Alice quien mantenía una mirada extraña, tan emocionada como cuando había tenido aquella visión que no quiso entrar a mencionar detalles. Realmente todo estaba siendo único como había dicho.
-Eres preciosa Isabella Swan- el susurro de su melodiosa voz siempre me indicaría el camino a mi felicidad. La necesidad de Edward me desconcentro mientras me sonreía olvidando a quien teníamos a nuestro lado en el altar, no lo había notado hasta que aclarándose la garganta el padre de la iglesia de Forks llamó mi atención. Este era el motivo porque los licántropos se mantuvieran en el bosque sin ser notados a ojo humano-.
.Comencemos la ceremonia- anuncio el padre mientras nos girábamos hacia él dándole nuestra atención que fue interrumpida nuevamente por el sonido de unos autos aproximándose y estacionando frente a la casa- por lo visto faltan algunos invitados…aguardaremos.
-¿Quiénes?- pregunte curiosa a Edward que miraba tenso y fijamente a Alice… me preocupo verlo así aunque la mirada cariñosa de Alice intentaba calmarlo como explicando algo-. ¿Qué pasa Edward?
-Es imposible- susurro abrumado, su mirada se desvió así como la de todos hacia donde aquellos autos negros polarizados con una grande V plateada en el frente de cada uno-.
Un chico en un traje negro descendió de unos de los autos, nunca antes lo había visto pero sabia que era un vampiro. Note como Jacob reaccionaba extraño cuando aquel joven se dirigió y abrió la puerta del acompañante.
-Hermana- extendió su mano al interior, Jane en un preciosos vestido corto de brillos color bronce descendió tomando su mano-.
-Gracias Alec- le respondió y de inmediato nos miro entregando una linda sonrisa, se acerco muy rápido hasta nosotros no sin antes un breve y especial cruce de miradas con Jake a quien volvía a aparecer aquel brillo peculiar que había visto en sus ojos-.
-Jane… ¿Cómo?- se adelanto Edward a decir cuando ella se paro frente a nosotros, de los autos descendían mas vampiros a quienes nunca había visto, los Vulturis deduje certeramente-.
-Mi padre Edward, encontró el modo, los restos no habían sido incinerados por eso insistió en llevarlo, Alec ya estaba bien hacia mucho tiempo en Volterra cuando regresé- la mire confusa, Carlisle, Esme y los demás salvo Alice estaban estupefactos, emocionados, todo en un mismo momento y yo aun sin comprender nada-.
-¿De qué estas hablando? Jane…- le exigí ya que Edward seguía estático de seguro leyendo mentes y buscando sus respuestas-.
-Bella borra toda pena vivida en el pasado pues nada a sucedido, ninguna de nosotras hemos perdido a nuestros seres queridos… mi hermano Alec sigue con vida aunque yo pensaba lo contrario… existen las segundas oportunidades Bella- jane se giro a ver a Jacob otra vez y luego mas allá hacia los autos-.
Entonces lo vi bajando entre los otros tres vampiros de túnicas antiguas, avancé solo unos pasos y mi madre se acerco a mí viendo lo mismo que yo. Sus cabellos marrones rojizos, tez nívea, ojos dorados y almendrados, su inquebrantable templanza, comprensivo en su rostro aun después de todo lo que tuvo que sufrir.
Se acerco a nosotras, mi madre se aproximo mas a mi dudosa como yo de si esto era verdad después de todo lo que le había revelado, su padre estaba frente a ella, el mismo sin ningún cambio desde hacia casi dieciocho años atrás al cual no había vuelto a ver, mi abuelo al cual yo sufría en lo hondo de mi corazón por haberlo visto morir en manos de aquella asesina intentando protegerme.
-Abuelo- fue apenas audible y mi voz se quebró, extendí mi mano para tocar su rostro en una caricia y el cariño de su expresión sanó todo, malos recuerdos, tristezas…todo-.
-Mis niñas- nos sonrió a mi madre y a mi, ninguna nos contuvimos y lo rodeamos abrazándolo, el hizo lo mismo dando su contención, afecto, abrigo como siempre lo había hecho con Renne y luego conmigo cuando había llegado a vivir aquí a Forks en busca de mis respuestas, encontrándome con mucho más que eso- Bella lograste hacer posible lo que yo por tantos años temí, ahora puedo estar cerca de mi familia sin miedos ni secretos. Quiero tener la dicha de verte formar tu felicidad completa cariño.
-te quiero abuelo- me aleje luego de unos instantes y mi madre siguió abrazándolo calmando sus lagrimas. Edward me tomo de la mano una vez más y en silencio contemplar a mi abuelo frente a él, su viejo amigo-.
-Adelante muchacho, ambos se merecen…
Mi familia ahora completa, mis amigos, mi amor eterno. Los Cullen, Vulturis y la manada en sus diferentes lazos de hermandad, de sangre, sentimientos acompañando este perfecto momento, concretando mi sueño.
No hubieron despedidas solo hasta luego cuando partimos con Edward a nuestra luna de miel. Mis padres y benjamín se quedarían en casa con mi abuelo a comenzar a recuperar el tiempo perdido, los viejos amigos Cullen y Vulturi a compartir recuerdos, explicaciones, segundas oportunidades mientras un licántropo y una vampira, mis dos grandes amigos, comenzaban nuevamente a reformular sus existencias, espero logrando afrontar todo por su imprimación. Es cuestión de encontrar el camino.
…
-Vamos Edward acompáñame- lo detuve del brazo insistente- ya llego el crepúsculo, mira hacia el mar- se giró y me miró dulcemente- vamos por favor.
-Bella tu sabes que no deberíamos todavía- me susurro con su melodiosa voz plantándose frente a mi, podía ser más fuerte que él por ahora pero nunca lo dañaría, solo lo amaría-.
-Pero yo lo deseo, por favor- acorte los centímetros que me separaban de su rostro- ven a sumergirte conmigo.
Sentí un suspiró fuerte y gélido saliendo de su echo, casi como un rugido que llego y recorrió mi rostro. Me tomo suavemente de la cintura haciéndome estremecer.
-Bella, Bella- hizo aquella media sonrisa que me deslumbraba- no puedo negarme a nada cuando me lo pides así.
-Entonces vamos- apenas pude decir, se me cortaba la respiración por su cercanía-.
Hizo relucir su dentadura brillante y picara, mientras se alejaba de mi rostro y me miraba fijamente. Fruncí el seño por hacer eso.
-Sí- dijo con firmeza alejándose más y tomando solo mi mano con una sonrisa burlona cegadora- vamos.
No resistí y esbocé una sonrisa instantánea, apreté su mano dulcemente y ambos salimos corriendo hacia el mar. El sol destello débilmente en el horizonte pero yo no lo miraba, no podía apartarme de su eterna mirada, de ese dorado atardecer.
-Te amo Bella- se acerco a pocos centímetros de mis labios, podía ver su alma en esos ojos, una sinceridad eterna que aturdía mis sentidos-.
-Yo también te amo- susurré y termine con la distancia que nos separaba, sintiendo nuestra misma calidez, poco a poco dejándonos llevar, siendo por primera vez solo uno a la orilla del mar tan inmenso, eterno y real como nuestro amor-.
“Meet my dream…encuentra tu sueño…”
FIN.

No hay comentarios:
Publicar un comentario