jueves, 7 de abril de 2011

...Meet my dream... Capitulo 49... El sueño eterno II



Capítulo 49: El sueño eterno II

(Narra Bella)


-Abuelo…Edward- no sabía si se escuchaba mi voz, ya no sentía nada, ya no quería ver más me dejé caer en la obscuridad, una obscuridad en mi interior que desconocía. No quería estar allí viendo como Victoria terminaba cel todo con mi abuelo, como me miraba llena de odio mientras nombraba a Edward-.

Dejé de escuchar todo sonido, de sentir dolor físico, de ver la realidad, me expuse a la nada obscura y fría. Fue un golpe seco en mi columna contra el pilar de madera, ahora solo podía sentir frío u más frío. Resumida a sólo pensamientos, recuerdos míos y solo míos donde Victoria no podría llegar a hacerme más daño. Un lugar al que podía abandonarme como cuando soñaba con Edward tantos años sin saber quien era él. A su manera era reconfortante este sitio casi sin vida, no existía Victoria, Edward volvía a ser un sueño y mi abuelo no era más que una persona ajena a mí a quien no habían asesinado brutalmente frente a mis ojos, un hombre que mandaba una carta y un dije de plata para que Renne agregara a aquel collar antiguo.



Que apacible, podría quedarme eternamente, sin sufrimientos pero también sin… ¿Quién era el del sueño? Se me olvida su nombre, el frio me disipa poco a poco. Acompaño al silencio, es intrigante ¿Cuánto tiempo pasa desde que estoy aquí?

-Bella…no por favor

Esa voz como un murmullo me resulta familiar, es un sonido lejano desde donde estoy, me siento cómoda aquí ¿pero quien es? Es melodioso.

¿Yesos débiles golpeteos de ahora? Pareciera el de un corazón, no es posible, cada vez son más lentos y este frio empeora.

Cerca, esa calidez tenue pero electrizante a algo me recuerda ¿Pero que? Unos labios nombrándome de nuevo, unos labios que en algún lugar conocí.

-Te amo Bella, no me abandones…

Que palabras tan dulces, un sentimiento esta aquí en mi interior que se estremece al escucharlo, no se que es, pareciera que este frio abrumador congelara hasta mis pensamientos, sin embargo algo sucede… aquella calidez es de repente más fuerte, un golpe de electricidad que despierta mis sentidos, un calor que va en aumento y me recorre.



Todo sigue obscuro pero es demasiado caliente, el dolor físico regresa y también va en aumento. Esto ya no es apacible, es otra tortura que me recuerda todo lo demás y lo convierte en insignificante, Edward…si Edward, mi abuelo…Oh mi abuelo Eleazar y aquella asesina de Victoria. ¡Me quema! ¡Edward donde estas! Quiero gritar pero no puedo, es el calor lo que me domina todo, ni veo, ni escucho nada más, su dulce voz no esta… ¡Esto es un infierno!



El golpeteo acelerado y forzado por una sangre espesa, es mi corazón, solo e concentro en él para evitar este infierno que me recorre. Ya no se cuantos latidos pasaron, algo ocurre, el calor llega a mi corazón, lo rodea y lo abrasa. Duele demasiado, muy agudo, necesito retorcerme de dolor, gritar, esta obscuridad me cansa, quiero volver ¿pero por donde?

¡Ahh! Como un giro vertiginoso me vuelvo a sentir pegada a mi misma, a mi cuerpo aunque no escucho mas aquel corazón, el calor también se disipa concentrándose solo en un punto, es mi garganta. Quiero abrir mis ojos pero esta obscuridad no me deja, quiero moverme, se que ahora puedo hacerlo pero tengo miedo de la realidad, que Edward no este, que mi abuelo siga allí tendido, que Victoria este al asecho.

“Volviste a iluminar mis días mi niña”… abuelo porque paso esto, tantos recuerdos y no encuentro una salida, no se por donde regresar, necesito tu guía abuelo, te quiero tanto…”No temas soñar Bella, enfrenta todo mi niña”. Mi sueño, los recuerdos de charlas con mi abuelo me conducen a mi sueño, a aquellos ojos dorados, esa eterna mirada que opacaba los últimos destellos de sol de aquel atardecer, mi Edward.

-Mi amor lo siento…vuelve a mi Bella, no me dejes- ¿su voz, otra vez su tierna y dulce voz!- encuéntrame, se que me oyes en algún lugar, vuelve a encontrar tus sueños

Sí, como siempre me alentó mi abuelo, como siempre supe en mi interior, mi sueño empieza aquí pero continúa en la realidad junto a Edward Cullen. Tengo el control de mi misma, una adrenalina me recorre, la obscuridad desaparece, mis sentidos, mi percepción son diferentes, lo exterior es abrumador pero Edward esta allí, su mano sobre la mía, su susurro cercano, su aroma.

-Ed…Edward- la luz me daña, la realidad no es perfecta y duele la verdad de lo que pasó. Apreté su mano con cuidado, se lo que soy ahora y recuerdo cuando me contaba sobre la fuerza extrema de un recién converso, un neófito. Enfoque mis ojos a su rostro- Edward…

Mi voz era diferente y el calor de mi garganta algo contante. Él me miro, sus ojos dorados estaban dilatados pero me reconforto encontrarlos. La duda me invadió ¿donde esta mi abuelo? Hacerme esa pregunta fue otro golpe certero en mi conciencia, mi abuelo había muerto asesinado frente a mí.

-Abuelo…- mi voz se quebró, yo e quebré y no sentía mis lagrimas, no existían ni lo harían nunca más. Solté la mano de Edward para cubrirme el rostro, sufrir esta perdida, acostumbrarme a mi nueva existencia-.

-Bella lo lamento- se inclino sobre mi y me dio lo que necesitaba, estar entre sus brazos. Reaccione y también lo abrase contra mi- pensé que también te perdía, no reaccionabas… todo esto fue mi culpa, yo lo provoque…

-No- susurre en su oído, contra su piel, la misma temperatura, ahora iguales- no pienses eso, todos fuimos victimas… mi abuelo ¿Dónde esta él? Explícame que sucedió

Edward se tenso, ahora era mas fácil percibir sus reacciones ya no me puede engañar como cuando era una simple humana. Se alejo de mi con cuidado ayudándome a sentar en la camilla, no estábamos en casa de mi abuelo sino en el estudio de Carlisle, quedo frente a mi sin tomar asiento y tomando mis manos e nuevo. Su mirada estaba llena de tristeza, una pena que no me gustaba ver en él.

-¿Dónde esta? ¿Qué paso? ¿Cómo es que estoy aquí?- demasiadas preguntas, demasiada realidad cayendo sobre mi. Edward me miro un tanto sorprendido aunque con mucha calma comenzó a hablar-.

-Jane y Jacob llegaron a tiempo antes de que Victoria te mordiera, Jane nos llamo y llegamos lo mas rápido que pudimos, no solo nosotros sino también Aro Vulturi y su guardia- no se que reflejaría mi rostro, Edward aferro más mis manos, fije mi atención completa a él, calmaba mi inestabilidad. Ahora percibía tantas cosas que podía aturdirme, tantos sentimientos al mismo tiempo, ira por Victoria, el dolor latente e intensificado por mi abuelo, la presencia de Edward electrizante como la primera vez que lo encontré- No se como en Italia se enteraron y acudieron en el momento justo, Alice todavía no ve nada, no comprendemos ni dieron explicaciones de sus actos. Victoria ya no existe, los Vulturis siguieron las reglas y jane regreso con su familia…

-¿Se fue? Edward que paso con mi abuelo...- mi voz sonó dura, cuesta controlarme pero me esfuerzo en hacerlo. Quede estática al ver a Edward volviendo a su profunda tristeza. Volví a moderarme por él- dímelo…

- Se lo llevaron, Aro pidió llevar sus restos… en ese momento no pude ocuparme Bella, te perdía… tenia que salvarte, convertirte. Te pido perdón- su voz tembló así como todo mi ser al saber toso, ni siquiera podía despedirme de los restos de mi abuelo pero lo que tenia frente a mi, a mi Edward, sí siempre mío y no quería verlo así, también con culpa en su mirada- todo lo que sufriste Bella, perder a Eleazar, si me odias, si ya no e quieres a tu lado…lo merezco.

¡Como podía pensar eso! Nunca podría odiarlo, no tiene culpa alguna. Agacho su cabeza para mirar nuestras manos, liberé una de las mías y pose en su mejilla.

-Yo también te necesito- volvió a mirarme- si Edward escuche tu voz, volví a mi sueño. Nunca podría odiarte, estar sin ti, eres todo lo que tengo, te amo. Nunca pienses que es tu culpa, nadie podía saber que ella vendría, que nos atacaría, no lo provocaste.

-Los dejé solos

-Yo fui una estúpida que quiso ir al prado y de todas maneras nos hubieran atacado, lo tenia planeado- quedamos en silencio, mirándonos sabiendo que ninguno de los dos existiría sin el otro, un mismo amor, un mismo dolos por lo que pasamos, por quien perdimos… mi abuelo, su amigo-, te amo Edward. No te tortures por culpas que no existen, no te alejes de mi…Aun te quiero eternamente, quiero ser tu esposa.

-No lo haré´, no me alejaré a menos que me lo pidas, quiero compensarlo todo y hacerte feliz, seguir adelante juntos- se acerco lentamente posando una de sus manos en mi cintura cubierta por el raso blanco del pijama que note en mí, Alice se había encargado de mi ropa como era habitual en ella. El fuego regreso, uno diferente que solo Edward despertaba. Me incline hacia delante también, perdiéndome en aquel dorado tenue poco a poco despejado de penas, me entrego una media sonrisa suya, más deslúmbrate de lo que solía recordar resultaba. Apoyo su frente sobre la mía cerrando sus ojos, sus susurro y aliento dulce me lleno de lo único que valía la pena tener siempre presente- te amo y serás mi esposa Isabella Swan…

Sonreí observándolo, dejándome invadir por sus palabras. Abrió sus ojos y sus labios se dieron paso en los míos con delicadeza, rodeándome en sus brazos en un agarre suave contra su pecho, aliviando mis recuerdos, dando un nuevo comienzo y realidad a mi sueño eterno.




..meet my dream..
.

No hay comentarios:

Publicar un comentario